| Los mayas sabían que el tiempo no era
lineal, sino una serie de ciclos que se repiten continuamente: Cuando un
ciclo termina, inicia de nuevo, la misma energía regresa una y otra
vez.
El factor más uno (+1), es el principio matemático de la recirculación del tiempo como vórtice espiral. Sin el factor más uno, habría un llano estancamiento, una partitura musical constantemente regrabada con un comienzo olvidado y un final no deseado. Así el día fuera del Tiempo se comporta como la oportunidad de evolucionar a un estado superior, al igual que en los átomos: las orbitas de los electrones a diferentes distancias del núcleo, poseen diferentes niveles de energía y si queremos pasar un electrón de un nivel a otro con energía superior le tendremos que añadir una cantidad de energía equivalente al salto. En los cambios de estado de la materia sucede exactamente lo mismo: la temperatura va subiendo a medida que le proporcionamos energía hasta que llega un momento en que está lista para pasar de un estado a otro, sin embargo la variación de temperatura se detiene aunque seguimos añadiendo energía, como si se acumulara hasta que de golpe la libera en el salto del estado anterior al nuevo. En el código de anotación
maya punto-barra, 0-19, el factor
+1 está representado como el paso de la equivalencia de los 4
puntos del número 4, o el orden del 4, a la equivalencia de barra
del 5 o el orden del 5º. El factor más uno es el poder de la Naturaleza para transmutar formas complejas más allá de su punto de estancamiento (entrópica). Tenemos la oportunidad de vivir el día fuera del Tiempo, o día verde, el 25 de julio gregoriano, conscientes de este salto energético, compartiéndolo con nuestros seres más queridos y en la medida de lo posible rodeados de naturaleza, donde más fácil es sincronizarse con ella. |