| En el centro de los textos astronómicos
mayas estaba la preocupación con el ciclo de 260 días, su
Calendario Sagrado o Tzolkin.
El principal argumento para descalificar la astrología maya era que "esta cadena de días que se repite de manera interminable no guarda correspondencia con ningún ritmo celeste". Sin embargo, según últimas observaciones, este ciclo se relaciona con la superposición de los campos magnéticos polar y ecuatorial del Sol. Debido a que el Sol está compuesto por gas en continuo movimiento, posee diferentes velocidades de rotación en los polos que en el ecuador, de manera que se sincronizan exactamente cada 260 días:
Campo Magnético Ecuatorial Pero el conocimiento de este ciclo fue posible
sólo usando la información astronómica más
reciente obtenida en los viajes espaciales y en investigaciones concominantes.
Así que, ¿Cómo fue posible que los "primitivos" mayas
entendieran la importancia y existencia de este ciclo que en sí
mismo puede ser usado para calcular, al parecer, el momento (para los mayas)
de la siguiente inversión magnética solar el 21 de Diciembre
de 2012 ?
|
El Tzolkin también está sincronizado con nuestro propio cuerpo. El cuerpo humano tiene 13 articulaciones principales en total (2 tobillos, 2 rodillas, 2 caderas, 2 muñecas, 2 codos, 2 hombros y el cuello), y 20 dedos (5x2 manos y 5x2 pies) como un ejemplo entre otros. Así podemos considerar la energía generada por la combinación de 13x20 como el ADN de nuestra galaxia como se muestra en el Telar Maya o módulo armónico, la representación del Tzolkin como telar de 13 columnas y 20 filas. |
|
|
El I CHING parece ser una reliquia arcaica en un lenguaje codificado,
como el Tzolkin sólo que data de una era muy anterior.
Sin embargo, aun antes de que el I CHING hubiera dejado las manos de los filólogos y arqueólogos, los filósofos y psicólogos estaban comprendiendo que en vez de ser arcaico, el I CHING es intemporal y por eso lo utilizamos en la actualidad. Y además de su renovado uso popular como oráculo, la no temporalidad como también la temporalidad del I CHING, han sido verificadas por correlaciones con el código genético (Schönberger, 1973), y en "La Tierre en Ascenso" (José Argüelles, 1984), con correspondencias matemáticas e históricas de largo alcance. El código genético humano, ADN, reconoce 64 codones y 20 aminoácidos utilizables. El I CHING, igual que el Tzolkin, es un sistema para revelar información referente a un propósito más profundo o más grande. Mientras que el I CHING está sincronizado de manera exacta con el código genético, el Tzolkin está sincronizado con el Código Galáctico: "Lo que la luz es a la vida, eso mismo es el Tzolkin de 260 kines al
ADN de 64 unidades"
Es por eso que se incluye como complemento y núcleo en la parte central del Tzolkin, donde se entrecruzan las espirales del ADN planetario, así podemos reordenar los 64 hexagramas del I CHING siguiendo el orden especial del cuadrado mágico de 8x8 diseñado por Ben Franklin. Estos tres sistemas: -el Tzolkin, el ADN, y el I CHING- son todos modelos productores de memoria, cuyos códigos se encuentran definidos por relaciones de números simples.
|