"La dignidad humana, la integridad del hombre y su libertad son valores eternos e intangibles"


"El Estado velará para que ningún talento se malogre por falta de medios económicos"

Artículo 5º del Fuero de los Españoles

 

A MODO DE INTRODUCCIÓN HISTÓRICA

Aunque la política educativa de los gobiernos de la Monarquía y de la II República mostraran una clara inclinación legislativa por la mejora de la instrucción educativa primaria, este período de la historia de España se caracterizó por su total ineficacia en esta materia, al no haber sido dotadas las múltiples leyes que se promulgaron de las medidas necesarias para ponerlas en práctica.

Este hecho podría ser atribuido a la falta de dotaciones presupuestarias acordes a las necesidades previstas, así como a la inestabilidad política de los gobiernos de ese período histórico. Como relata Clara E. Núñez, del Departamento de Economía Aplicada e Historia Económica de la U.N.E.D. "De la inestabilidad política general [de este periodo] da idea el hecho de que durante los primeros 36 años del Ministerio de Instrucción Pública, se sucedieran 44 ministros a una media de 10 meses en el cargo, si bien un elevado número de ellos apenas pasó unos días al frente de la educación nacional, por lo general, durante el período estival. Así, los sucesivos ministros apenas tuvieron tiempo de lograr que se aprobara una u otra ley sin llegar muchas veces a verla puesta en práctica y, menos aún, a tomar las medidas necesarias para garantizar su cumplimiento".

Todas estas razones hicieron de aquella España una de las naciones europeas con menor índice de escolaridad y alfabetización, en números reales y relativos. Casi el 55 por 100 de la generación nacida en 1907 careció de estudios, de ningún tipo.

PERIODO 1939-1949

En cumplimiento del Artículo 5º del Fuero de los Españoles, el Estado mostraba una veraz preocupación por erradicar la elevada incidencia del analfabetismo en España, como resultado de la desatención a que se había visto sometida la instrucción primaria, desde principios del siglo XX y hasta el final de la guerra civil. "La cuestión más interesante de la escuela está en formar hombres de bien, vigorosos, inteligentes y honrados". (Tratado de Pedagogía General de E. Solana, ampliamente utilizado por los estudiantes en las escuelas).

¿Cómo era la vida cotidiana en aquellos días?
Era el momento de hacer deporte en la escuela. Arriba los alumnos del Colegio "Remigio Laín" de Yuncler.

La enseñanza de la historia y la humanidades, constituyó uno de los ejes primordiales de la educación de aquellos días. El maestro debía desarrollar la conciencia histórica del alumno. Según Eladio García Martínez - Inspector de Primera Enseñanza en Madrid, y autor de "La Enseñanza de la Historia en la Escuela Primaria", Espasa-Calpe, Madrid, 1941, pp. 6-7", "una de las consecuencias de la gran guerra fue el antihistoricismo, la negación de la Historia y con ella la influencia del pasado en el presente. Algo contra lo que tuvieron que luchar los maestros nacionales, llevando a la enseñanza de la historia toda la intención de que pasado y presente no se repudien ni se ignoren. Enseñar historia sería el mejor medio para transmitir los nuevos valores sociales".

Había pues, que estudiar historia, como decía J. Ortega y Gasset, "porque la conciencia histórica ha llegado a ser, por vez primera, una radical necesidad de nuestra vida. Por tanto, no una curiosidad, no una diversión, ni un lujo, sino un sustancial menester". El método de trabajo que se seguía en la Escuela Primaria "debía aproximarse -en palabras de Eladio García- al de la investigación histórica" GARCIA MARTINEZ, E., op.cit., 1941, pp.17. "Se seleccionaban los hechos que llevaban al niño a comprender la Historia, que no era lo mismo que saber Historia. La escuela trabajaba sobre realidades vividas. Las excursiones históricas, visitas a museos, examen de objetos del pasado, contemplación de fotografías, mapas, el examen de textos, las proyecciones, así como la ayuda que puedan prestar los libros".

Pero, la mayor dificultad no estaba en la enseñanza del contenido seleccionado, bien prefijado y definido por el gobierno, a través del Ministerio de Educación Nacional, sino en la forma de plantearlo y elaborarlo. Según Eladio García, "la mejor forma de enseñanza de la Historia, es revivir los hechos seleccionados, porque la Historia a de tener sobre todo en los comienzos de educación de un niño, un sentido más artístico que científico, apelando a la imaginación y al sentimiento más que a la razón. Esta empresa no puede llevarse adelante sino por maestros artistas, que convierten la Historia en leyenda".

En su lucha por generalizar el derecho a la educación de los españoles, el estado introdujo en 1949 algunas nuevas medidas novedosas, como el Certificado de Estudios Primarios, necesario para "ser admitido al trabajo en fábricas, industrias, comercio y talleres, ya sea como aprendices o con cualquier otra denominación o empleo". Los niveles de analfabetismo funcional se redujeron gracias a esta medida drásticamente, sobre todo en el interior de las áreas urbanas.

Alegría en los rostros de estas estudiantes de las Escuelas Nacionales de Mora durante el curso 1948-49

.Puesto que el objetivo final era garantizar la escolarización de todos los españoles, el Estado debía financiar tanto sus propios centros escolares, de carácer público, como los de naturaleza privada (generalmente religiosos). Una extensa red de Colegios Nacionales llegó a los lugares más recónditos de nuestra geografía, para hacer efectivo este derecho, recogido en el artículo 5 del Fuero de los Españoles. El 12 de octubre de 1943, queda inaugurada oficialmente la Ciudad Universitaria de Madrid.

Falcultad de Medicina. Ciudad Universitaria de Madrid

PERIODO 1950-1959

En 1950 se creó una Junta Nacional, dependiente del Ministerio de Educación, para la erradicación definitiva del analfabetismo en España, convocándose -tres años más tarde, en 1953- un "concurso sobre las causas y remedios del analfabetismo", en el que se pedía la "indicación de los recursos de todo orden que deben ponerse en práctica para su extinción, en armonía con las características geográficas, económicas, psicológicas y sociales de las distintas regiones y comarcas españolas." Los trabajos premiados fueron posteriormente publicados. Entre ellos estaba el de Cerrolaza, el primero en relacionar analfabetismo y renta, así como los de Guzmán Reina y Gil Carretero.

Un año más tarde, en 1954, se procedió a la reorganización de las denominadas "Enseñanzas de Adultos", a la que debían asistir todos los "analfabetos comprendidos entre los doce y los veintiún años", estipulándose así mismo que "cuando en una Empresa exist[ier]an productores analfabetos, ésta est[aba] obligada a organizar clases especiales para ellos, que ser[ían] nocturnas". El nuevo estado , había emprendido una ardua tarea de escolarización entre las clases más desfavorecidas de nuestra nación, a las que siempre se les había negado el acceso a la cultura.

Con interés los alumnos que, en los años 50, estudiaban en la Escuela de Artes y Oficios de Maestría Industrial de Albacete seguían una clase en el Aula de Geografía e Historia

En 1955 se estableció, también, que se impondrían sanciones a "aquellos productores cuyos hijos dejasen de asistir a la escuela primaria", para asegurar así la preocupación de las familias españolas por la educación de los hijos. Todas estas eran medidas necesarias para conseguir el tránsito de una sociedad rural a la moderna sociedad industrial (y de servicios) avanzada de los años sesenta.

En 1956, vieron su nacimiento los denominados "Centros Públicos de Enseñanza por Correspondencia" como un remedio alternativo que se sumaba a la solución del problema, entre otras importantes medidas tendentes a generalizar el alcance del sistema educativo en España (incluso para aquellos cuyas condiciones personales aún se lo impedían, por diversas razones). Los niveles de exclusión educativa, se redujeron drásticamente.

PERIODO 1960-1975

A pesar de todas estas medidas de años anteriores, un Informe del Banco Internacional de Reconstrucción y Fomento de 1962, señalaba que, "aunque la asistencia a la escuela era obligatoria de seis a once años en España, todavía se debían hacer mayores esfuerzos para asegurar la asistencia de todos los niños, sobretodo en las áreas rurales". Era preciso luchar contra un tipo de mentalidad existente en algunos sectores de la sociedad rural española, que no daba todavía suficiente valor a la educación de sus hijos.

En el prólogo a "La educación en España. Bases para una política educativa", un análisis de la situación educativa en España, que precedió a la Ley General de 1970, José Luis Villar Palasí, afirmo que la solución a los problemas de la universidad "pasaba necesariamente por un cambio en profundidad de todo el sistema educativo, empezando por la enseñanza primaria". MINISTERIO DE EDUCACIÓN Y CIENCIA (1969), pp. 9-11. Se estaban asentando las bases que asegurarían el acceso generalizado de los españoles a los estudios universitarios, con independencia de cualquier otro condicionamiento que no fuera el del mero expediente académico personal. A la universidad de los años sesenta y setenta accedían, en excelentes condiciones de equiparación y justicia, todos aquellos que reunía las condiciones intelectuales necesarias, con independencia de su origen social. La formación universitaria había dejado de ser un privilegio solamente de los estratos más acomodados de la sociedad*.

*La preocupación del gobierno por asegurar el acceso a la universidad para todos, alcanzó incluso a los estudiantes procedente de las jóvenes repúblicas africanas que iban accediendo a la independencia en aquellas décadas. Con este fin se inauguró, el 9 de diciembre de 1964, el Colegio Mayor Universitario "Nuestra Señora de África", destinado preferentemente a los estudiantes procedentes de las entonces provincias autónomas de Guinea Ecuatorial, acogiendo también a numerosos estudiantes de otras jóvenes repúblicas africanas.

El Centro inició su labor de convivenvia hispano-africana, pasando por él colegiales de treinta y cuatro nacionalidades diferentes, fomentándose el interés por el estudio de África y disponiendo de una completa biblioteca especializada que albergaba un moderno centro de documentación. En los últimos años de esta primera década acuden también a este colegio universitario estudiantes oriundos del Sáhara español.

A partir de 1975 diversos cambios y reformas administrativas repercutirán en la normal existencia del Colegio comanzando un largo compás de inactividad que duró hasta 1981.

>>LA OPINION DE OTROS CIUDADANOS<<