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Los autores de esta página queremos hacer un homenaje a la memoria colectiva de una generación olvidada de españoles que nunca pudieron imaginar que el paro forzoso, la vivienda innaccesible, la televisión basura, los trabajos en precario, la desintegración del estado y las listas de espera sanitarias iban a ser el pan nuestro de cada día, cuando dejaran de ser niños, en esta España "post" moderna del siglo XXI.

PODER ADQUISITIVO EN ESPAÑA (1968-2001)

En la España de aquellos días se crearon, se pusieron en funcionamiento, y se desarrollaron plenamente las estructuras actuales de la moderna Seguridad Social Española, aunque sin las injustas "listas de espera" que hoy día padecemos.
Con un gasto público porcentual menor del 50% del actual, se construyeron casas baratas, escuelas públicas, camas de hospital y Universidades Laborales, lográndose que la renta por habitante se acercara a la media de los países más avanzados de Europa.
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ES LA HORA DE LOS ENANOS

Aquí están los políticos a quienes nadie desconoce. Gobernaron docenas de veces. Casi ninguno sirvió para nada. Pero no escarmentaron. Piensan que una breve abstinencia –que ellos disfrazan de persecución– los redime del pasado inútil.

¿Cómo van a entender –al través de sus gafas de miopes- el atisbo aislado de la luz divina? Lo que no cabe en sus estrechas cabezas creen que no puede existir. ¡Y encima se ríen con aire de superioridad!

Aquí están los murmuradores, los envenenados de achicoria, los snobs, los cobardes, los diligentes en acercarse siempre al sol que calienta más, (algunos, ¡quién lo dijera!, aristócratas, descendientes de aquellos cuyos espinazos antes se quebraban que se torcían ... ).

Aquí están todos. Abigarrados, mezquinos, chillones, engolados en su mísera pequeñez. Todos hablan a un tiempo. No se hizo nada. Se malgastaron los caudales públicos. Las victorias militares acaecieron bajo el mando de aquel caudillo como pudo acaecer otra cosa. Todo fue suerte o mentira. (.../...) Prefirió prescindir de solemnidades hipócritas mejor que falsificarlas.

Ahora es la hora de los enanos. ¡Cómo se vengan del silencio a que los redujo! ¡Cómo se agitan, cómo babean, cómo se revuelcan impúdicamente en su venenoso regocijo! ¡Hay que tirarlo todo!

Que no quede ni rastro de lo que él hizo! Y los más ridículos de todos los enanos –los pedantes– sonríen irónicamente. El también sonríe. Pero su risa es clara, como su espíritu sencillo y fuerte. Nosotros padecemos –como él antes– todas las torturas de la injusticia. Pero el ya goza el premio allá en lo alto, en los ámbitos de la perpetua serenidad. Nada puede inquietarle, porque desde allí se disciernen la grandeza y la pequeñez.

Pasarán los años, torrente de cuyas espumas sólo surgen las cumbres cimeras. Toda esta mezquina gentecilla –abogadetes, politiquillos, escritorzuelos, mequetrefes– se perderá arrastrada por las aguas. ¿Quién se acordará de los tales dentro de cien años? Mientras que la figura de él –sencilla y fuerte como su espíritu– se alzará sobre las centurias, grande, serena, luminosa de gloria y de martirio.

JOSE ANTONIO PRIMO DE RIVERA
(Publicado en el foro del diario gratuíto "20Minutos")