"La dignidad humana, la integridad del hombre y su libertad son valores eternos e intangibles"


¿Cómo era la vida cotidiana en aquellos días?
Aquella Falange que no entusiasmaba a los capitalistas

El movimiento falangista nace en la mente de J.A.PRIMO DE RIVERA como superador tanto del marxismo como del capitalismo. Se podría decir que su propuesta es la de una "economía mixta" en donde coexistan las formas privadas y socializadas de los medios de producción.

Dice así el fundador de Falange Española: "..en esta concepción político-histórico-moral con que nosotros contemplamos el mundo, tenemos implícita la solución económica; desmontaremos el aparato económico de la propiedad capitalista que absorbe todos los beneficios, para sustituirlo por la propiedad individual, por la propiedad familiar, por la propiedad comunal y por la propiedad sindical" Textos de Doctrina Política,Op. cit, pág. 563.

SINDICALISMO
UNITARIO

Se aboga por la superación de la lucha de clases, mediante el desmantelamiento del sistema capitalista y el establecimiento de un régimen sindicalista. "El socialismo proclama el dogma monstruoso de la lucha de clases; proclama el dogma de que las luchas entre las clases son indispensables, y se producen naturalmente en la vida, porque no puede haber nunca nada que las aplaque. (.../...) Y el socialismo, que vino a ser una crítica justa del liberalismo económico, nos trajo, por otro camino, lo mismo que el liberalismo económico: la disgregación, el odio, la separación, el olvido de todo vínculo de hermandad y de solidaridad entre los hombres".

Jose Antonio, pretendia "un sindicalismo unitario, basado en el principio de la superación del dualismo "trabajador-empresario", a través de su síntesis en la nueva noción de "productor", que abarcaba tanto a los trabajadores como a los jefes de empresa. El empresario capitalista que hace suya la plusvalía del trabajo desaparece en el esquema ideológico nacionalsindicalista; pero tal plusvalía no se atribuye –como en los sistemas socialistas- al Estado, sino a los propios productores" MONTOYA MELGAR,ALFREDO, Derecho del Trabajo, Editorial Tecnos, Madrid, 1987, págs.124 y 125.

NACIONALIZACIÓN
DE LA BANCA
BANCA SINDICAL
Este nuevo planteamiento de la relación de trabajo supone la aparición de empresas sindicales con participación de sus componentes en la dirección y en los resultados, y su posterior organización en sindicatos verticales de productores por ramas de la producción. El mantenimiento de esta sindicalización económica requeriría la nacionalización del crédito y la creación de una Banca Sindical. "Al capitalismo financiero se le puede desmontar sustituyéndolo por la nacionalización del servicio de crédito" (Textos de Doctrina Política, Op. cit, pág.716).
DURAS CRÍTICAS AL
LIBERALISMO

Para Jose Antonio, "El liberalismo es la burla de los infortunados: declara maravillosos derechos: la libertad de pensamiento, la libertad de propaganda, la libertad de trabajo. (.../...) Pero esos derechos son meros lujos para los favorecidos por la fortuna. A los pobres, en régimen liberal, no se les hará trabajar a palos, pero se los sitia por hambre. El obrero aislado, titular de todos los derechos en el papel, tiene que optar entre morirse de hambre o aceptar las condiciones que le ofrezca el capitalista, por duras que sean. Bajo el régimen liberal se asistió al cruel sarcasmo de hombres y mujeres que trabajan hasta la extenuación, durante doce horas al día, por un jornal mísero y a quienes, sin embargo, declaraba la ley hombres y mujeres libres".

Para Jose Antonio, el capitalismo es un sistema que "ha hecho que cada hombre vea en los demás un posible rival en las disputas furiosas por el trozo de pan", y de la vida económica el ámbito de la más inhumana lucha individual por la supervivencia. Su doctrina proclama la reforma agraria y la nacionalización de la banca como exigencias de JUSTICIA SOCIAL y como necesidad apremiante de la PATRIA, que necesita la UNIDAD y la PAZ entre los hombres, en torno a relaciones de convivencia presididos por el bien común.

Esta ideología, superadora del concepto marxista de "lucha de clases" mediante la implantación de un sistema social que promueba la unidad, la paz y la justicia social para todos los españoles, podía resultar interesante (en aquellos momentos tan difíciles de la historia de España) para los terratenientes y demás representantes del gran capital, como una herramienta eficaz que podía frenar el fantasma del comunismo (que cabalgaba amenazante por Europa).


A partir de 1955 (tras el restablecimiento de las relaciones internacionales y de los pactos bilaterales con EE.UU.), la política española comienza a realizar un viraje hacia posiciones mas conservadoras y liberales en el terreno económico.

Tras la muerte del general Franco, y con la llegada de la "transición", el capitalismo apátrida y disgregador de la vida social de las naciones, volvió a optar por la obtención de grandes beneficios económicos aún a costa de volver a poner en peligro "la unidad sagrada de la patria", con sus múltiples contradicciones. Contradicciones que, por otra parte, fueron el fermento sobre el que se desarrollaron las viejas ideas socialistas que cristalizaron durante todo el siglo pasado. El ideal de Jose Antonio sigue estando, por lo tanto, de plena vigencia en nuestros días. El futuro, una vez más, será el que tenga de nuevo la palabra...