En la
carta del Ministro de Asuntos. Exteriores de 9 de febrero de 1962,
por la que se solicitaba la apertura de negociaciones con la Comunidad
Europea, expuso las razones en se apoyaba la petición dle Gobierno
español, así como la creencia de que serían debidamente
apreciadas por la Comunidad las exigencias del desarrollo económico
del país. (.../...)
Por su
parte, mi país ha logrado llevar a buen fin los objetivos propuestos
en el Plan de Esbabilización y tiene establecido ahora un
sistema económico sustancialmente liberalizado*.
Esta realidad ha servido de base para la elaboración de un
Plan de Desarrollo Económico y Social que tiene por objeto
acelerar el crecimiento económico del país con arreglo
a criterios que se ha procurado hacer compatibles con los principios
básicos del Tratado de Roma. (.../...)
Es de
señalar que el Gobierno español sigue teniendo el mismo
interés por la Comunidad que quedó manifestado en la
citada carta de 9 de febrero de 1962. En consecuencia, considero que
esas conversaciones exploratorias ofrecerían la posibilidad
de analizar objetivamente la naturaleza de la relación que
pueda establecerse entre España y la Comunidad así como
las soluciones apropiadas.
Aprovecho
esta oportunidad para reiterarle, señor presidente, las seguridades
de mi consideración más distinguida>>
*El
desinterés mostrado por la Comunidad Económica Europea
a las dos peticiones oficiales del gobierno español, demostraban
que el "sistema
económico sustancialmente liberalizado" ofrecido
por Casa Miranda
y Castiella, no era suficiente para los señores
de la CEE.
¡¡Europa
aún exigía una mayor liberalización!!