CARTAS A DON COSME
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Don Cosme Vallespí es un hombre de su tiempo: leído, amante de los versos, humanista, de ideas políticas moderadas, y de sentido trato con sus amigos. Nació en Alicante, donde reside, el 24 de Febrero de 1798, por lo que su edad, hoy, es de 51 años. Heredó de sus padres, originarios de Torredembarra, Tarragona, algunas finquitas en la partida de Verdegás y del Rafalet, junto a dos casas bien emplazadas en la capital que le permiten gozar de algunas rentas. Recibió también de su tía tierras en Calpe que tiene en gran estima. Se dedica al comercio minorista, y cuenta con una tienda en la calle del Barranquet en la que vende telas, enseres, quincallas, ultramarinos, y pertenece con orgullo a la sociedad del Círculo Mercantil, entidad que le ha permitido introducirse en ciertos ambientes empresariales que le facilitan muy buenos negocios.
Presume de su amistad con Don Ramón de Campoamor, poeta y gobernador civil, y es usual encontrarle con el político y otros distinguidos colegas en el café tertulia del Paseo de la Reina departiendo plácidamente. Don Cosme goza de dos grandes aficiones: los festejos taurinos –es asiduo de la recién inaugurada plaza de Alicante donde disfruta con los espectáculos de toros de muerte- y siente gran pasión por la zarzuela, por lo que es socio del Teatro Principal con un pequeño palco. Adora la brisca y los juegos de salón. Está casado, sin hijos, con doña Gertrudis Cifuentes, de Alcantarilla, Murcia. Doña Gertrudis es impedida, a mayor abundamiento, coja; perdió su pierna a resultas de una tisis de la que no pudo recuperarse, y desgraciadamente padece también de algunos cólicos nefríticos que la tienen en gran postración. El padre de Doña Gertrudis fue un famoso abogado residente en Murcia, adscrito al partido liberal progresista, y poseedor de extensas fincas de regadío en la huerta que se esfumaron por el fracaso en arriesgados negocios, afición desmedida a los lupanares y excesos con las cartas.
Don Aniceto Gabán es cuñado de Don Cosme, un individuo poco recomendable, aventurero e inconsciente, muy aficionado al vino y los licores, que da mala vida a doña Irene, la hermana de Don Cosme. Se le desconoce profesión alguna. Anda detrás siempre de su familiar, proponiendo y planteando negocios con pocos visos de éxito y sin poner un real.
Don José de Prieto es calpino, propietario, coetáneo de Don Cosme, amigo sincero, que comparte algunas empresillas con su colega alicantino al que aprecia mucho. Casado con Doña Cristina de Gregorio, tampoco tiene descendencia. Con el matrimonio convive Manola Grande, su sirvienta, soltera, manchega de Villar de Chinchilla, mujer de genio aunque laboriosa, curandera y algo bruja, hombruna de aspecto y ancha como un ropero.
Las cartas que envía Don José a Don Cosme desde Villavieja, su casal, recogen las vivencias y confidencias de los dos personajes, en un tiempo de profundos cambios y vicisitudes nacientes de una nueva burguesía. Estos prohombres son absolutamente ficticios, pero quién sabe: se dice que todo lo que pergeña la imaginación puede llegar a materializarse, y el tiempo, como es bien sabido, es una magnitud misteriosa y desconocida que no puede ser descifrada por nuestras menguadas entendederas.
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Don Eduardo y las garrafas |
Elogio del cuñado |
Carta número 3 El negocio del pollino |
De nichos y colmenas |
Aguas turbias |
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Un muerto en el armario |
Las angustias del albañil |
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El moro, el negro y el villancico |
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Las Sociedades Secretas |
Carta
número 12 El cantón de la Cometa |
Carta número 13 | Carta número 14 | Carta número 15 |
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