|
Se distinguen en ella:
(1) Un trazo general románico.
(2) La austeridad decorativa, especialmente en la portada
meridional y en los capiteles interiores.
(3) El orientalismo que se acusa, sobre todo en el
cimborrio, en los arcos apuntalados y en las
pechinas, sobre las que descansa aquél.
(4) Una amalgama de estilos en lo accesorio, pues, en el
curso de los siglos, se han producido cambios de
gusto estético amenazas de ruina e incendios que
obligaron a reconstruir, según el estilo de la época,
las partes afectadas.
Así sobre el conjunto románico general, aparece el
gótico del ábside, y el estilo herreriano de la
portada Norte y del claustro adosado a la Catedral.
Hacia el siglo XIV se comenzaron a abrir en los muros
laterales varias capillas, advirtiéndose, en algunas de
ellas, el gótico florido y el plateresco.
No obstante, predomina en el conjunto el estilo
románico-bizantino del último período, siendo tal la
belleza del templo que ha merecido los nombres de
"Perla del siglo XII" y "Perla del
Duero".
|
 |