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Genara la
esposa de Eusebio entra con el almuerzo de su marido, y
les dice que ha sido testigo de una pelea entre Regina y
Felipa. Después de separar a las dos mujeres, ella
aconsejó a Regina que lo que tenía que hacer, es
aclarar el asunto con Antonio y Felipa inmediatamente;
pero a la luz del día. Regina se prepara para hacer
frente a lo peor, y recrimina a Antonio sus continuos
coqueteos con dos mujeres a la vez, advirtiéndole de que
ella no esta dispuesta a seguir aguantando mas esa
situación y se va.
Heladería de Felipa.
A los sonidos de una pianola del honky-tonk, los clientes
dirigidos por el Señor Ramón y Leoncia están
celebrando la fiesta de San Antón. Felipa y Regina
discuten como tigresas, Eusebio y Genara tratan de
separarlas, cuando Antonio llega en su caballo al galope.
Hay una conmoción repentina; el caballo ha derribado al
jinete, y Antonio cae
al suelo sin sentido, después de que un boticario le
administre los primeros auxilios y afirme que su lesión
no tiene gravedad, Antonio abre los ojos y confiesa que
no quiere perder a Regina, y desea a Felipa buena suerte
y adiós. |