Elena Petrolina Blavatsky

Elena perowna Hann má conocida como Madame Blavatsky, nació en Ekaterinoslav (Rusia) el año 1831. Contrajo matrimonio en el 1848 con un alto funcionario del gobierno ruso, N.V. Blavatsky, pero al poco tiempo se separaron.

Su gran labor tuvo como objetivo sembrar el anhelo espiritual en un mundo cuyo materialismo empezaba a ir en aumento constantemente, para que todo aquel que quisiera pudiera alcanzar su Auto-realización.

Desvelando algunos pequeños aspectos del Conocimiento, que hasta entonces habían pasado secretamente, consiguió que miles y miles de personas se interesaran por el estudio de lo espiritual, aunque el estado psicológico y espiritual de la Humanidad ya no era como el de siglos atrás.

Durante veinte años su vida es muy obscura, ella misma dice que viajó por diversos países del mundo y que incluso estuvo en el Tíbet donde fue instruida en la sabiduría antigua de la Gran Fraternidad Blanca. Mientras trabajaba en New York conoció al coronel Henry Steel Olcott, fundando en su compañía el año 1875 la Sociedad Teosófica.

En su filosofía, Blavatsky indica la existencia del Karma y la Reencarnación, la Universalidad de las religiones (todas provienen del mismo principio), dio explicación de algunos aspectos esotéricos.

Influida por una de sus discípulas, Anni Besant, se trasladó a la India para propagar sus ideas, amalgama de espiritismo, ocultismo, orientalismo y esoterismo. Publicó el libro, "Isis sin Velo".

Tras abandonar la India el año 1885, publicó otro libro, "La Doctrina Secreta", obra que se convirtió en el canon de sus seguidores.

La Maestra da una inmensa cantidad de información en el mencionado libro. Entre otras muchas cosas, habla sobre la Creación del Universo y la Historia del Planeta Tierra: las razas que ha albergado, la extinción de dichas razas, etc. Relata muchos fragmentos de la vida en la Tierra, hace millones de años. Historias sobre la Atlántida (documentado con pruebas e indicios claros de su existencia), explicaciones sobre el Génesis, etc.

Los espectaculares indicios, las grandes ciudades en ruinas bajo el Atlántico (de ahí su nombre) y demás pruebas evidentes, han sido "hábilmente" escondidos por los seudo científicos actuales, pues el hecho de admitir su existencia implicaría el desmoronamiento de sus rancias teorías acerca de la Evolución, la formación de la Tierra y del Universo, etc. ¿Qué puede saber de todo ello el pobre animal racional con el sólo uso de su pobre intelecto?

Falleció en Londres el año 1891 abandonada por casi todos sus discípulos.