FILOSOFÍA 

Realmente, como Filosofía, la Gnosis es un funcionalismo de la Conciencia y brota de diversas latitudes. Quienes piensan que únicamente tiene origen en Persia, o en Irak, o en Palestina, o en la Europa medieval, están equivocados; la Filosofía Gnóstica se encuentra en cualquier obra Hindú, en cualquier piedra arqueológica, etc.

Con el auxilio de la Antropología Gnóstica, podemos evidenciar lo que estamos afirmando. Desde luego, sin una previa información sobre Antropología Gnóstica, sería algo más que imposible el estudio de las diversas piezas arqueológicas de las CULTURAS SERPENTINAS: Azteca, Tolteca, Maya, Egipcia, Inca, etc., etc.  

  Los Códices mexicanos, los Papiros egipcios, Ladrillos asirios, "Rollos del Mar Muerto", extraños Pergaminos, así como ciertos Templos antiquísimos, Sagrados Monolitos, viejos Jeroglíficos, Pirámides, Sepulcros milenarios, etc., ofrecen en su profundidad simbólica un sentido gnóstico que definitivamente escapa a la interpretación literal, ya que, nunca han tenido un valor explicativo de índole exclusivamente intelectual.

  El racionalismo especulativo de los Antropólogos e Historiadores modernos, en vez de enriquecer el lenguaje gnóstico, lo empobrece lamentablemente, ya que, los relatos gnósticos, escritos o alegorizados en cualquier forma artística, se orientan siempre hacia el SER. Y es en este interesantísimo lenguaje de Gnosis, semi-filosófico y semi-mitológico, donde se presentan una serie de invariantes extraordinarias, símbolos con un fondo esotérico que en el silencio le hablan a la Conciencia. Bien saben los Divinos y los Humanos que "el silencio es la elocuencia de la Sabiduría..."