Jiddu Krishnamurti

En diciembre de 1905, cuando Krishnamurti tenia 10 años, murió su madre, y dos años
después su padre debió jubilarse de su empleo gubernamental, viéndose imposibilitado de mantener a su familia hasta que en 1908
consiguió un empleo en la Sociedad Teosófica en Adyar, cerca de Madras, y fue a vivir allí con sus hijos.
En 1909 Charles Webster Leadbeater, colaborador de Annie Besant (quien era por entonces la presidenta de la Sociedad Teosófica), dijo haber descubierto en Krishnamurti "un aura especial" y afirmó luego que el niño era la encarnación del Señor Maitreya, para quien la Sociedad Teosófica se preparaba, ya que sería el nuevo "Instructor del Mundo" cuyo advenimiento habían estado proclamando.
Annie Besant tomó a su cargo la educación de
Krishnamurti y su hermano menor Nityananda, y ambos fueron enviados a estudiar a
Inglaterra. En tanto la Sociedad Teosófica, que contaba con 16.000 miembros
activos en todo el mundo, creó una nueva organización denominada la Orden de
la Estrella de Oriente, destinada a preparar la llegada del Instructor del
Mundo, siendo Krishnamurti el Jefe de la Orden
Si bien algunos prominentes teósofos de la época
como Rudolph Steiner, no estuvieron de acuerdo y se separaron de la Sociedad
Teosófica, la Orden de la Estrella tuvo gran aceptación acrecentando sin cesar
los miembros de la Sociedad, que en 1928 llegó a tener 45.000 adherentes en
todo el mundo, lo que la constituyó por su influencia y poder económico en la
organización espiritual no confesional más importante del mundo.
En julio de 1922 Krishnamurti se estableció junto
con su hermano en el valle de Ojai, Califonia, ya que el clima era ventajoso
para la salud de Nityananda, enfermo de tuberculosis, y porque K quería
alejarse de lo que sucedía en la Sociedad Teosófica, donde se había creado
una pomposa jerarquía religiosa y había una intensa disputa por los cargos en
la organización que ayudaría al Instructor del Mundo a realizar su tarea.
El 17 de agosto de 1922, en la tranquilidad y soledad
de Ojai, comenzó lo que se llamó "el proceso" y por el cual el joven
Krishnamurti, de 27 años, comenzó a sentir dolores agudos en la nuca y el
cerebro estando semiinconsciente durante casi cuatro días. En medio de hechos
de difícil comprensión, y justo cuando los dolores se volvían insoportables,
el proceso culminó, produciendo un cambio fundamental en Krishnamurti.
El 13 de noviembre de 1925, falleció Nityananda y la
crisis en Krishnamurti se acentuó, dificultando cada vez más las relaciones
con quienes lo rodeaban. La Orden de la Estrella había recibido en tanto
donaciones importantes, entre ellas el Castillo de Ommen, en Holanda. En agosto
de 1928, Krishnamurti se reunió con toda la jerarquía de la Orden y con
seguidores del Instructor del Mundo quienes habían construido costosas cabañas
cerca del Castillo de Eerde, donde estaría el Cuartel General de la Orden- y
sus palabras cayeron como un balde de agua fría sobre los oyentes que esperaban
que el próximo año se declarara el Instructor del Mundo: "Digo otra vez
que no tengo discípulos...
Cada uno de ustedes puede ser discípulo de la verdad
si entienden que la verdad es no seguir a individuos. ¿No es más simple hacer
de la vida misma la meta, el guía, el maestro y el Dios, que tener
intermediarios, gurus, quienes inevitablemente rebajan la verdad y por lo tanto
la traicionan?.. No me citen después como una autoridad. Rehúso ser para
ustedes una muleta. No voy a dejar que me pongan en una jaula para
adorarme."
Finalmente, el 3 de agosto de 1929, en el castillo de
Omen, ante más de tres mil miembros activos de la Orden de la Estrella y miles
más oyendo por radio su discurso, Krishnamurti se negó a proclamarse el
Instructor del Mundo y disolvió la orden de la Estrella, también devolvió el
castillo y las donaciones recibidas. En ese dramático discurso Krishnamurti
esbozó lo que luego remarcaría durante toda su vida:
Solo estoy interesado en una cosa esencial: hacer que
el hombre sea libre.
Deseo liberarlo de todas las jaulas, de todos los
temores, y no fundar religiones, nuevas sectas, ni establecer nuevas teorías y
nuevas filosofías".Krishnarnurti
renunció luego a la Sociedad Teosófica
y comenzó a viajar por el mundo dando conferencias y teniendo diálogos con
pensadores, científicos e intelectuales ya atendiendo a quienes venían a
plantearle sus problemas existenciales y personales.
En febrero de 1986, y habiendo informado sus médicos
a quienes lo acompañaban que le quedaban pocos días de vida, la Secretaria de
la Fundación Inglesa, Mary Cadogan le preguntó: "¿Cuándo Krishnají
muere, qué es lo que realmente ocurre con ese extraordinario foco de comprensión
y energía que es K?" Krishnamulti contestó: "Por setenta años esa
inmensa energía, esa inmensa inteligencia ha estado usando este cuerpo y ahora
el cuerpo ya no puede soportar más...
A lo largo de su vida habló en diferentes partes del
mundo, tanto a grandes audiencias públicas, como en diálogos personales con
científicos, líderes religiosos, políticos, psiquiatras, educadores y gente
común de la calle.
Sus pláticas y escritos no tenían conexión con
ninguna religión específica y no pertenecían ni a Occidente ni a Oriente,
sino que eran para todo el mundo. Repudiando firmemente la imagen mesiánica, en
1929 disuelve de forma tajante la vasta y caudalosa organización que se había
construido en torno a él y declaró que la verdad era una
tierra sin senderos a la cual resulta imposible aproximarse mediante ninguna
religión filosófica o secta convencional.
Por el resto de su vida rechazó insistentemente la
condición de gurú que
otros trataban de imponerle y negando él mismo su autoridad, no queriendo discípulos
y hablando siempre como un individuo habla a otro. El núcleo de sus enseñanzas
estaba la comprensión de que los cambios fundamentales de la sociedad podían
tener lugar sólo con la transformación de la conciencia individual: acentuaba
constantemente la necesidad del conocimiento propio y la captación de las
influencias restrictivas y separatistas originadas en los condicionamientos
religiosos y nacionalistas.
Krishnamurti señalaba la urgente necesidad de una
apertura para este vasto espacio en el cerebro que contiene en sí una energía
inimaginable. Krishnamurti siguió hablando hasta su muerte Todas sus pláticas
desarrollaban esencialmente un tema primordial: la verdad puede ser descubierta por cualquiera de nosotros, sin la ayuda
de autoridad alguna; al igual que la vida, está siempre presente en un sólo
instante. Considerado como uno de los grandes filósofos de los tiempos modernos,
así como religioso sin religión, orador, escritor, y educador, y murió el 17
de Febrero de 1986 a
los 90 años. en
California, Estados Unidos.