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Se trata del recorrido más corto, pero también el de mayor dificultad para la vuelta ya que tiene pendientes muy pronunciadas aparte de prolongadas. Se puede salir del pueblo por la calle junto al pozo de las eras o calle del Charaices. Apartándose un poco del camino y rodeando una casa que se encuentra unos cien metros más allá del pozo de las eras, puede llegarse al caño del Charaíz, que se encuentra escondido detrás de unas peñas, justo donde la humedad es más abundante. Uno de los pocos sitios donde crece hierba en verano.
Siguiendo por el camino y después de una bajada aparece el caño de las Palomas, que siempre está lleno y suele ser un lugar habitual de abrevadero para caballerías. En este punto el camino se divide en tres: el que sube a la izquierda lleva directamente a las eras y de vuelta al pueblo; el que sube de frente se dirige hacia la zona de la Mesita de los Curas. Hacia la derecha se encuentra el camino que nos ocupa. A poco de pasar esta encrucijada hay un apartadero a la derecha por donde se puede bajar hasta la llamada "Fuente Olvidera", con agua muy fresca aunque un poco amarga, buena para dolencias de estómago.
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A partir de aquí el camino no tiene ya pérdida hasta el río. Después de una subida poco pronunciada de alrededor de 600 metros, empieza la pronunciada bajada hacia la peña del Sastre. A veces hay que ir frenando con las piernas. Desde éste alto puede observarse el lugar del tumbo de la Caldera hacia un lado y la zona de la Peña Redonda y la torreta hacia el otro. Después de doblado el recodo y recorrido aproximadamente un kilómetro se termina el camino bordeado hasta entonces por dos muretes de piedra, y empieza un sinuoso sendero de poco más de 25 cm y una persona de ancho que nos llevará hasta el río. Este sendero es habitualmente utilizado por caballerías para acceder a las fincas situadas en esta parte, como lo demuestran los excrementos recientes que pueden verse de vez en cuando. |
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Al llegar a una pequeña roca que marca el final del terreno nivelado y enpieza el barranco del Águeda, se encuentran dos cercos rectangulares de piedras, probablemente correspondientes a antiguas casas derruidas en épocas pasadas. Es también un buen mirador que se asoma al río, con unas vistas intreresantes.
A media bajada se encuentra la vía a donde se puede llegar saliendo del sendero poco antes de llegar a la altura del túnel 11, y recorriendo campo a través unos cien metros entre el lateral del túnel y una finca de chumberas. El camino pasa exactamente por encima de la entrada de este túnel. Siguiendo el sendero, la bajada continúa y llega un momento en que ya no se ve la vía y se ve al fondo una finca bien arada y arreglada con chumberas y almendros. Ese es el sitio al que hay que llegar. Desde ahí hasta el río el sendero se difumina un poco, aunque existe una bajada entre varios peñascos hacia un sector del mismo donde hay una pequeña playa y unos rápidos. A lo largo de la bajada pueden tomarse algunos atajos para acortar determinadas curvas a cambio de una pendiente mayor, aunque en el tramo final, después de la vía, no conviene abusar de ellos ya que es fácil perder el camino.
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