

- Comienza desde la infancia a darle al niño
todo lo que pide. Así se criará con el convencimiento
de que el mundo se lo debe todo.
- Cuando aprenda malas palabras celébreselo,
eso le hará pensar que es muy gracioso.
- Recoja todo lo que él deje tirado, libros,
zapatos, ropa... No le permita valerse por si mismo, para
que se acostumbre a echar todas las culpas a los demás.
- Nunca le dé enseñanzas altruistas.
Espere que cumpla los 21 años y que decida entonces a su
albedrío.
- Riña a menudo con su cónyuge en
presencia suya. Así no se impresionará cuando se
deshaga el hogar.
- Déle al niño todo el dinero que exija
para sus gastos. Nunca permita que se lo gane él mismo
¿porqué dejar que el pobrecito pase los mismos trabajos
que usted?
- Satisfaga todos sus caprichos en lo
relativo a comidas, bebidas, comodidades. La privación
puede causar frustraciones nocivas.
- Apóyelo en cualquier discusión que
entable con los vecinos, con sus maestros o con la policía.
Todos le tienen tirria a su hijo.
- Cuando esté en enredos serios, discúlpese
diciendo "nunca pude con este muchacho".
- Prepárese a llevar una vida llena de
pesares pues lo más probable es que la haya labrado
usted mismo.


