|
Santo
Niño de la Bola |
|
14.-
Características de los diferentes tipos de vinos tranquilos
BLANCOS
JOVENES
Color:
por lo general, tendencia a amarillos tono paja o verdoso,
más o menos ligero, tienden a amarillos pálidos o
dorados en los blancos con envejecimiento, que no es lo mismo que
el color parduzco de algunos blancos, que son consecuencia de una
mala conservación o que están pasados. Suelen ser
brillantes, debido sobre todo a la acidez.
Aroma:
pueden ser muy variados, aunque los que se dan con más frecuencia
son los de frutas (melocotón, manzana, pera,
limón, etc.) y florales, aunque se pueden
dar también aromas a frutos secos (avellana,
almendra), vegetales, ó especias.
Boca:
las sensaciones gustativas básicas son cuatro: ácido,
salado, amargo y dulce. En los blancos, predominan las
sensaciones ácidas, que dan lugar a una sensación
de frescor en estos vinos, factor que se refuerza tomando el vino
a baja temperatura, de 6-10 Cº. Suelen ser vinos fluidos, con
un buen paso de boca, no untuosos.
TINTOS
JOVENES
Color:
rojo-violáceo o púrpura, intenso.
Aroma:
fundamentalmente afrutado, sobre todo frutos silvestres
tipo grosella o frambuesa, aunque se pueden dar olores de casi todas
las gamas (especiada, flores, especias, etc.).
Boca:
generalmente suave, no cálido, con cuerpo
moderado y sabroso. Para que sean equilibrados,
no debe predominar el sabor dulce y cálido del alcohol sobre
los sabores característicos de los tintos que son los sabores
ácido, astringente y amargos (estos dos últimos los
da el proceso de maceración), ni éstos, sobre todo
el sabor astringente (comunica al labio y paladar una sensación
de pegajosidad) sobre los sabores que comunica el alcohol. Hay que
evitar pues, una acidez y tanicidad alta, estos dos factores conjuntados
dan lugar a vinos duros y astringentes, difíciles de consumir.
TINTOS
CRIANZA
Color:
tendencia al color rojo rubí o teja (colores
debidos a la crianza por un proceso de condensación de taninos).
Aroma:
resalta la madera (de roble normalmente, americano
ó francés), y los aromas de oxidación-redución
(los primeros debidos a la fase de madera o barrica y los
segundos debidos a la fase de envejecimiento en botella), ambos
aromas pueden ser muy complejos, encontrándose frecuentemente
aromas tostados, a especias, de la serie animal, frutos secos, etc.
Algunos
tintos de crianza (sobre todo los grandes reservas) desarrollan
aromas únicos, originales o de gran calidad, es lo que se
suele denominar el "bouquet".
Boca:
sensación de fuerza, complejidad, cuerpo, persistencia,
muy agradables al paladar. La complejidad aromática
de los vinos es infinitamente extensa.
Se han descrito
más de 500 compuestos químicos aromáticos
en él, siendo ciertos tipos de compuestos los que ocasionan
los mejores o más frecuentes olores del vino. Estos son:
aldehídos, alcoholes, ésteres, terpenos, ac. grasos,
etc.
Estos compuestos
químicos ya se encuentran presente en la uva, o se forman
durante el proceso de elaboración y maduración del
vino.
Algunos ejemplos:
PIRAZINAS.-
Dan lugar a aroma a pimiento verde, muy típico de la variedad
Cabernet-sauvignon.
ETILCAPRILATO.-
Da lugar a olor a piña en la variedad Chardonnay.
TERPENOS.-
Olores delicados e intensos en las variedades como Moscatel, Riesling,
Pedro Ximenez, etc.
ALDEHIDO
VANILLICO.- Olor a vainilla, típico del roble
usado en la crianza en madera.
ALDEHIDO
BENZOICO.- Olor a almendra amarga, muy típico
de muchos vinos blancos.
CUMARINAS.-
Olor a heno cortado.
|