Tras ver en que
consisten los tres tipos principales de vinificación (blanco,
rosado y tinto), retomamos el hilo común de la elaboración
de los tres tipos que son los procesos previos al embotellado.
Antes de
embotellar el vino hay que:
Clarificarlo
Estabilizarlo
Filtrarlo
Clarificación
Esto es que el
vino este totalmente limpio de sustancias extrañas (
"límpido" en el lenguaje de cata), que no presente
ningún tipo de turbideces, es un proceso que ya se ha ido realizando
poco a poco en los pasos previos de la elaboración.
Lo que ocurre es
que aunque el vino ya haya terminado de fermentar, todavía conserva
sustancias en suspensión como restos de levaduras, bacterias,
deshechos de células de la uva, coloides, etc. por consiguiente
hay que tratar al vino para eliminar este tipo de sustancias y dejar
al vino claro y limpio.
Para esto los productos
utilizados son fundamentalmente los siguientes:
1.- Clarificantes
orgánicos (de naturaleza proteica ): gelatina,
caseína, albúmina, cola de pescado.
2.- Clarificantes
minerales: bentonita, tierras de diatomeas.
3.- Clarificantes
vegetales: tanino enológico, carbón
activo
4.- Clarificantes
sintéticos: P.V.P.P.
Estabilización
Pero no solo se
trata de que el vino este límpio, sino de que esta limpidez
se mantenga con el tiempo, que no se vuelva a enturbiar el
vino una vez clarificado. Para esto existen ciertos procedimientos
físicos y químicos que previenen al vino de las
posibles alteraciones debidas principalmente al calor, frío,
aireación y contenido en proteínas (este último
es uno de los factores que más incidencia tiene en los fenómenos
de turbidez del vino, especialmente en los vinos blancos)
Filtración
Es en realidad una
técnica de clarificación que suele utilizarse
como proceso final tras la adicción de los clarificantes o como
único proceso de clarificación.
Cuando ocurre esto
último es un proceso más rápido y seguro que el
de la adicción de clarificantes, pero no proporciona tan buena
clarificación como estos.
Lo normal es que
el filtrado sea operación complementaria a la adicción
de clarificantes, se consigue así aumentar el rendimiento
de los filtros, que no se colmatarán con tanta facilidad.
La centrifugación
es usada en bodegas que elaboran grandes volúmenes de vino,
debido a su coste. Se basa en la separación de partículas
utilizando la acción de la fuerza centrífuga.
A pesar de todos
estos tratamientos, siempre quedan algunas partículas
muy pequeñas que son prácticamente imposibles
de eliminar. Por otro lado en algunos vinos tintos de prolongada crianza
en madera y botella es frecuente la formación de depósitos
de materia colorante y en ciertos vinos casi inevitable.
Para corregir esto,
antes de servir el vino se coloca la botella
en posición vertical el tiempo suficiente para que los
depósitos caigan al fondo de la botella y practicando un trasiego
o "jarreo" del vino a otro recipiente se separan sin problemas
estos sedimentos.
Embotellado
a) Características
del Vidrio
La botella permite
una buena presentación y cómoda distribución del
vino y es este envase de vidrio el mejor para desarrollar y
conservar las cualidades del vino. Esto es por las características
del vidrio:
El vidrio es una
sustancia amorfa, insoluble, resistente a la acción de ácidos
y bases, en resumen: inerte, no se altera por contener vino en su interior.
Su color depende
de la proporción de óxidos de hierro que posea: el
color del vidrio tiene gran importancia para la protección
del vino de la acción de la luz, mientras más
oscuro mejor protegido está el vino, por eso se utiliza vidrio
menos oscurecido o blanco frecuentemente en muchos vinos blancos al
ser éstos vinos que se van a consumir generalmente jovenes (o
sea, no demasiado expuestos a la luz ).
Otro ejemplo de
vino y tipo de vidrio son los vinos generosos, estos suelen embotellarse
en vidrio negro o muy oscuro ya que son vinos especialmente sensibles
a la luz finos, olorosos, amontillados…)
b) Proceso
de embotellado
1.- Lavado
de las botellas
2.- Llenado:
la botella se llena hasta un nivel aconsejable (se deja un espacio hueco
por las dilataciones que pueda sufrir ese vino) y esta operación
suele acompañarse por la adicción, desde la misma llenadora,
de una atmósfera de gas nitrógeno o gas carbónico
para impedir la leve oxidación del vino que se da al contacto
del vino con el aire en el trayecto que media desde la llenadora a la
botella.
3.- Taponado:
la incorporación del tapón de corcho suele ser lo más
habitual. Sin embargo, para vinos que se van a consumir jovenes se suele
utilizar a menudo la cápsula de aluminio ( ej: algunos vinos
jerezanos ). La hermeticidad del tapón queda asegurada por la
acción y efecto de aplastar, sobre el borde del gollete, una
arandela o disco suave, neutro, impermeable, inatacable por el vino,
al menos en periodos breves de tiempo, por eso no es fiable este método
para vinos de crianza.
4.- Encapsulado:
la cápsula, que normalmente es una aleación de estaño
y aluminio, a parte de ser un elemento estético de la botella,
asegura la inviolabilidad de la botella.
5.- Etiquetado:
imposición de la etiqueta y contraetiqueta (posterior). La Etiqueta
es fundamental para la imagen que el vino va a transmitir a las personas.
Aunque siempre se han impuesto los motivos clásicos (escudos,
armas, títulos nobiliarios), cada vez más ha entrado el
diseño moderno y postmoderno, quizás también dando
la imagen de vino "diferente", "innovador", que
"rompe esquemas", y es que ésa es la tendencia actual:
la originalidad en enología, para delicia del buen aficionado
deseoso de conocer nuevos estilos de vino.
Estas etiquetas,
sean del tipo que sean, dan al vino una prestancia y elegancia que no
tienen otros alimentos y que hacen del vino un producto respetado y
muchas veces admirado.