El escritor nació en el seno de una familia de campesinos pobres
en la que llegar a fin de mes se convertía en una proeza. Vivían en una
zona rural, alejada de las grandes urbes y, por lo tanto, sin acceso a la
burocracia.
En el momento de su nacimiento, sus padres pidieron a una persona
que se dirigía a la ciudad que registrase en el lugar correspondiente, el
nombre de su hijo.
Pero esa persona efectuó el registro de manera errónea, en lugar
de registrar al escritor con el apellido de su padre (Sousa), lo hizo con
el sobrenombre que su familia recibía.
A partir de ese momento, todos van a conocer a este genial escritor
con un apellido distinto al que habría tenido si le hubieran registrado
de forma correcta.