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La sorpresa del novio
UN JOVEN
ADINERADO SE CASA CON UNA SEÑORITA DE DUDOSA REPUTACIÓN
EN UNA BODA DE LO MÁS AJETREADO
La historia se desarrolla en una boda de tronío
y mucho postín, ya que se casaba Fifí de Bordalejos
y Carranza, heredero de la fortuna de los Carranza con la
afortunada Jennifer Jiménez, rubia espectacular y gogó
de discoteca en sus ratos libres.
La citada mozuela gozaba de una reputación un tanto
dudosa en la ciudad, debido a su turbulento pasado, y la Madrísima
de Fifí, la Marquesa viuda de Carranza, hizo lo posible
para evitar la unión, intentando abrirle los ojos a
su hijo respecto a la fresca con la que iba a casarse. Sin
embargo, el hijo, enamoradísimo, hizo caso omiso de
las advertencias de la marquesa.
Afortunadamente para el pobre Fifí, su futura esposa
le hizo ver la conveniencia de reconciliarse con su madre
y la sangre no llegó al río.
A trancas y barrancas llegó el día de la boda,
celebrada por todo lo alto en la catedral. La novia llegó
al evento en calesa tirada por tres caballos blancos y vestida
con un "virginal" traje de blanco inmaculado, tocada
con una diadema de diamantes que perteneció a la primera
marquesa de Carranza. Los novios se dieron el sí quiero
y todos tan contentos se marcharon a cenar al mejor restaurante
de la ciudad.
El servicio fue excelente, pero la novia casi se desmaya
de la impresión al encontrar que entre los camareros
estaba un antiguo novio suyo que la abandonó cuando
emigró a los Estados Unidos para trabajar en un Mc
Donalds. Durante toda la cena estuvieron coqueteando a base
de miraditas y guiños y, nada más partir la
tarte, la novia manifestó su necesidad de acudir al
cuarto de baño alegando un repentino apretón
en el bajo vientre. A los pocos minutos, el enamoradísimo
Fifí decidió acudir también al baño,
para darle una sorpresita.
Pero no veáis la cara que se le quedó cuando
se encontró a su esposa subida al lavabo con el vestido
remangado y las piernas abiertas y al ex-novio camarero empujando
como un campeón.
Muy digno, Fifí se retiró, no sin haber insultado
suramente a su actual ex-esposa y regresó al banquete
para comentarlo con su madre. Las malas lenguas afirman que
la tragedia estuvo a punto de ocurrir cuando la madre sólo
acertó a contestar: "¿ Ves como yo tenía
razón, Fifí mío, y siempre debes hacer
caso a tu madre?
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