| La sorpresa salta cada
día en torno al misterio del Windsor, ese fantasma
negro que se eleva hacia el cielo en el centro de Madrid.
Sombras, puertas, pasadizos, butrones, intrigas, sospechas,
cajas negras y nuevas imágenes de videoaficionados
que van añadiendo incertidumbre a un incendio
que para muchos no es más que un accidente y
que, sin embargo, para otros tiene todas las trazas
de haber sido provocado.
Otro misterio más asoma en el asunto del edificio
Windsor: ¿Había documentos del Gobierno
en el inmueble siniestrado? Mientras el ayuntamiento
obtuvo ayer la autorización judicial para empezar
a demoler el edificio, el Ministerio de Defensa hizo
público un comunicado en el que niega que tuviera
documentos reservados o sensibles en el edificio, tal
como informó el Juzgado número 28 de Madrid.
Sin embargo, otras fuentes aseguran que Comparex España
podría haber custodiado documentos del Centro
Nacional de Inteligencia (CNI). La presencia de estos
papeles supondría un grave compromiso para el
servicio de inteligencia español, de ahí
que se hayan acelerado los trámites para la operación
de derrumbe de los restos del edificio.
Si se comprobase que, efectivamente, esta hipótesis
resulta ser cierta demasiadas personas tendrían
que dar explicaciones al respecto. O bien los documentos
pudieron haber llegado en una de las operaciones encubiertas
que practican los servicios secretos o podría
responder a una filtración procedente del CNI
con objeto de proporcionar información privilegiada
a ciertas empresas. Tampoco es descartable que los documentos
respondan a "empresas pantalla", una práctica
normal en los servicios de inteligencia, utilizadas
como cobertura en sus operaciones.
Desde el departamento de José Bono se pidió
ayer información al Juzgado, ya que, según
dijo el Ministerio, se tiene interés en conocer
qué documentos invoca tener la empresa Comparex
España en una caja fuerte ignífuga relacionados
con Defensa. Esta empresa fue autorizada ayer, con personal
judicial, a entrar en el inmueble a buscar esa documentación,
aunque desde el Ministerio se cree que no puede tener
más que un "título habilitante"
para poder participar en determinados concursos o contrataciones
del Ministerio, OTAN o Unión Europea.
Por otra parte ayer, mientras en el entorno de las investigaciones
crecía de nuevo la hipótesis del cortocircuito
como causa probable del fuego, un dato revelador hecho
público por Antena 3 en su informativo de las
15 horas volvía a generar un gran revuelo: una
importante cantidad de dinero podría ser la explicación
para entender la presencia de "fantasmas"
en una planta del inmueble.
Esta planta, según esta misma información,
sería en realidad la 12 y no la 16, como se había
pensado inicialmente, y en ella es dónde se encontraría
ese dinero que, supuestamente, fueron a buscar los protagonistas
de los sombras que se vieron por televisión,
captadas por un videoaficionado. El dinero se encontraba
en metálico y quienes entraron en el inmueble
habría ido a buscarlo.
Sin embargo, la empresa Deloitte, que tenía alquilada
la planta 12, ha negado esta versión y dice que
no había fuertes sumas de dinero en sus instalaciones,
dónde se encontraban despachos de abogados y
el departamento de asesores tributarios.
Otras fuentes han informado de que cuando se produjo
el incendio había cuatro guardas o vigilantes
de seguridad de la empresa Prosegur, aunque dos de ellos
podría estar trabajando en condiciones irregulares
o sin contrato, algo que, en caso de confirmarse, podría
generar problemas a esta entidad, pero no está
confirmado.
El Semanal Digital, 25 de febrero de 2004
|