| La Torre Windsor poseía
un acceso secreto desde los sótanos de Azca por
el que se podía penetrar directamente en el interior
del edificio sorteando la entrada principal. Este paso,
situado en el segundo nivel del túnel próximo
a la entrada por Agustin de Betancourt, estaba cerrado
con una verja y un candado que ha aparecido forzado.
Los restos hacen pensar que fue violentado recientemente.
La Policía, que desconocía este paso,
se enteró de su existencia el pasado domingo
después de que los propietarios de la torre solicitaran
un mandamiento judicial para «colaborar»
con los agentes en la inspección de otras entradas
subterráneas al rascacielos que sólo ellos
conocían. La Policía está sorprendida
de que los dueños hayan reaccionado ocho días
después del incendio.
El hallazgo de esta puerta secreta demuestra que se
podía entrar y salir del edificio sin ser visto
la noche en que las llamas le devoraron. Su descubrimiento
puede dar un giro radical a las investigaciones sobre
el origen del incendio y la presencia de los dos «fantasmas»
localizados por un videoaficionado en una oficina de
la planta 16 cuando el fuego consumía buena parte
del edificio.
El acceso está situado en el segundo nivel de
los sótanos de Azca, justo debajo del edificio,
y próximo a la boca de entrada a la red de túneles
por la calle de Agustín de Betancourt. Los propietarios
de la torre, la empresa Asón Inmobiliaria de
Arriendos –de los hermanos Reyzábal–,
comunicaron su existencia el pasado domingo a la Policía,
que hasta entonces desconocía este acceso.
Cuando llegaron a él descubrieron que el candado
había sido forzado. La entrada, que comunica
directamente los sótanos con el vestíbulo
principal de la torre, estaba cerrada con una verja
de color negro. Por los restos hallados se cree que
el cierre fue violentado recientemente, según
explicaron fuentes policiales.
El paso, precintado desde el mismo domingo, se encuentra
desde entonces custodiado por una patrulla de la Policía
Municipal.
Su descubrimiento, el mismo domingo, fue posible después
de que ese día los dueños de la torre
solicitaran un mandamiento judicial para «colaborar»
con la Policía en la inspección de este
acceso subterráneo, sólo conocido por
ellos hasta ese momento.
De hecho, ayer el Juzgado de Instrucción número
28 de Madrid dictó un auto para autorizar a los
agentes la entrada en el edificio Windsor y sellar ésta
u otras entradas inferiores que podieran quedar aún
expeditas desde que se declaró el incendio el
pasado sábado día 12.
La forma en la que ha actuado la empresa ha causado
una sorpresa mayúscula en la Policía.
Según explicaron fuentes policiales, «lo
lógico es que los dueños nos hubieran
comunicado este acceso el mismo día del incendio
y no haber esperado a hacerlo ocho días después».
Según estas fuentes, el hecho de que Asón
Inmobiliaria de Arriendos comunicara primero al juez
su intención de mostrar a la Policía este
acceso, «lo que demuestra es que pretendían
que quedara constancia oficial de ello». La entrada
secreta ahora descubierta en los bajos de Azca da un
vuelco a las investigaciones. Sobre todo, añaden
verosimilitud a las imágenes tomadas por videoaficionados
en las que se muestran siluetas humanas moviéndose
en el interior del edificio a las tres y media de la
mañana. Un portavoz de Asón Inmobiliaria
de Arriendos no quiso ayer descartar ninguna posibilidad
sobre este vídeo. No obstante, en declaraciones
a Ep, el citado portavoz precisó: «lo más
lógico y creíble es que esas personas
entrasen en el edificio por algún acceso no controlado
después de que los bomberos y el personal de
seguridad y mantenimiento Windsor abandonasen el inmueble».
Un equipo mixto de Policía Científica
compuesto por agentes de unidades provinciales y centrales
examinan desde el viernes la cinta grabada por la esposa
de un abogado de Reus.
Sin embargo, y según explican fuentes policiales,
el análisis para determinar si lo que se ve es
un reflejo o personas es tremendamente complicado por
la escasa luz existente.
En cualquier caso, los agentes se hallan contrariados
por la iluminación que aparece en el interior
de la estancia y que sólo afecta al perímetro
de la ventana enfocada y no al resto. Este aspecto les
impide determinar que se trate del resplandor de dos
bomberos que se hallaban en esos instantes arrojando
agua desde la azotea de un edificio próximo,
a la misma altura de donde se observaban las siluetas
humanas. Los expertos de la Policía Científica
elaborarán en cualquier caso un informe pericial
que será entregado en el Juzgado.
La Policía Judicial ha tomado ya declaración
en Reus (Tarragona) a la pareja de videoaficionados
y la cinta máster ha sido entregada en el Juzgado
de Guardia de Murcia. En esta ciudad tiene la sede social
la productora que comercializó las imagenes a
las televisiones. Una vez que se completen los trámites
legales será entregada al juzgado que lleva el
caso en Madrid.
La empresa propietaria del edificio, personada en la
causa como perjudicada, ha solicitado que se investigue
si ha existido un delito de incendio o estrago. Al mismo
tiempo ha ofrecido la colaboración de los técnicos
que diariamente operaban con las «CPU» (procesador
central) de control de la torre para ayudar en el volcado
informático que se realizará en presencia
de la secretaria judicial, lo que han aceptado el Juzgado
y la Policía.
Al Juzgado ha llegado también un escrito de personación
de Allianz. Fuentes judiciales advirtieron que el documento
es todavía incompleto debido a que no especifica
en calidad de qué realiza tal personación.
Desde el juzgado se le ha reclamado que lo amplíe
lo antes posible.
Tanto las denuncias de la empresa Deloitte como del
despacho de abogados Garrigues, ambas con sede en el
edficio siniestrado, se encuentran también acumuladas
en el mismo órgano judicial.
Declaran los bomberos.- Sobre el resto de investigaciones
que se llevan a cabo, la Brigada de Homicidios ha hecho
llegar ya al Juzgado todas las declaraciones prestadas
por los vigilantes de la torre. Los agentes tomaron
ayer declaración a los bomberos que actuaron
en el incendio.
Asimismo, la Policía Municipal entregó
en la mañana de ayer en el Juzgado una copia
del decreto de ruina inminente dictado la semana pasada
por el consistorio.
Por otra parte, el Ayuntamiento ultimaba ayer el plan
de demolición del Windsor. Loas trabajos constarán
de una parte más técnica en la que se
detallará el proceso de desmontaje del inmueble
y de otra para garantizar la plena seguridad de las
obras.
Según informaron fuentes municipales, el desarrollo
del Plan «hace hincapié en los temas de
seguridad». Por una lado se estudia la seguridad
de los empleados de las empresas que participan en los
trabajos, principalmente teniendo en cuenta la gran
altura a la que tendrán que operar muchos de
ellos.
La otra cuestión fundamental es la seguridad
del entorno del rascacielos, sobre todo motivada por
los posibles desprendimientos de escombros que se produzcan
una vez comenzados los trabajos de demolición
del Windsor. La Comunidad comenzó ayer los trabajos
de verificación y chequeo de los 242 edificios
de más de 50 metros de altura de la región,
con el fin de comprobar los sistemas de prevención
de cada uno de ellos y evitar que vuelva a ocurrir algo
similar a lo sucedido en el edificio Windsor.
El vicepresidente segundo del Gobierno regional, Alfredo
Prada, señaló que la Inspección
Técnica de Edificios (ITE) ha comenzado por los
inmuebles de altura superior a los 100 metros y que
los inmuebles tienen 13 meses para adaptarse al Reglamento
de Prevención de Incendios.
La Razón, 22 de febrero de 2005
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