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La Velleta Verda |
El acceso tiene lugar cerca de Benicasim, por una carretera que une la Ermita de la Magdalena con Benicasim y pasa por el Desert de les Palmes. Se realiza por la carretera N-340 desde donde se coge el desvío a la carretera local que une la Ermita de la Magdalena con Benicasim y pasa por el Desierto de Las Palmas. El Centro de Información se encuentra en el edificio La Bartola, ubicado a 150 metros del punto Km. 7'800 de la citada carretera local. El viajero, si circula por la autopista A-7, deberá dejarla por la salida Castellón Norte-Benicasim para acceder a las inmediaciones del Desierto. El primer monasterio fué construído por Miguel de San José en el siglo XVII, pero lo debió situar en un espacio de corrientes negativas, por lo que 50 años después se derrumbó, concretamente el 17 de septiembre de 1783, una gran tempestad seguida de un fuerte terremoto dejó en ruinas el Monasterio. El monasterio está situado en un sitio propicio para los avistamientos ovnis, con las puntiagudas rocas de Santa Agueda al fondo y a lo lejos la playa de Benicàssim. Impresiona el silencio del lugar, sus tristes ruínas, invadidas por la maleza. Una fuerza oculta se manifiesta en determinadas fechas. Matilde Pepín dice: "Muchos son los testigos que dicen ver puntos de luz danzando sobre las Agujas de Santa Agueda, o que se sitúan sobre la gruta -ermita de San Elías, por cuya inspiración fundaron el cenobio-. En los relatos bíblicos, San Elías desapareció de la tierra en un carro de fuego. Algunas personas aseveran, que los habitantes de otros planetas visitan el Desierto".
Convento antiguo, ermita y San Bartolo al fondo Se cuenta la leyenda de que al padre Miguel de San José, cuando buscaba el terreno para edificar, se le apareció el demonio disfrazado de una hermosa jóven, que le propuso vivir juntos y jozar de su cuerpo. Esta visión no dejaba descansar al fraile y pidió ayuda a Dios, el cual le dijo que si ahora no podía defenederse sólo de la tentación, peor lo haría después para defender a toda la comunidad. El fraile resistió la tentación y el diablo, enfadado, destruyó el monasterio. El diablo se aparecía en las cumbres de Santa Agueda, por lo que allí se edificó la ermitadel Arcángel San Miguel. Otra leyenda cuenta que al hermano Bartolomé se le aparecia una hermosa jóven que le hablaba de botánica y de los poderos curativos de las plantas y, cuando llegaban a la fuente de San José, desaparecía. La jóven, de familia aristocrática, había huído de casa porque su padre la quería casar contra su voluntad. El fraile se enamoró de la jóven y la escondió en una cueva, le procuró hábitos de monje y la introdujo en el monasterio. Eufrosina vivió en el monasterio hasta que una epidemia le causó la muerte y, cuando fueron a amortajarla, descubrieron quien era y avisaron a sus padres. Cavaznilles en su recuerdo bautizó a una planta de la zona como "Eufrasia". El fraile, que tiene fama de mago, curandero y adivino, vivió en una cueva del monte Bartolo, que hay que visitar: la entrada está enmarcada entre tres piedras, a modo de jambas y dintel.
Vista del monasterio nuevo, Benicassim al fondo
SUBIDA AL MONTE BARTOLO DESDE EL CONVENTO DE LOS PADRES
CARMELITAS
Fuente y ermita de Les Santes Otro lugar misterioso es la ermita de Montserrat, dedicada a una virgen negra. Este lugar era el habitáculo de un personaje que dormía dentro de un ataúd, con una cruz sobre la cabecera y una calavera humana a los pies de la caja, con la leyenda "Como tu me ves, yo me vi, y algún día te verás, como me ves aquí. Te suplico me encomiendes a Dios". Este personaje murió no hace mucho y los carmelitas suprimieron el escenario. |
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