La Balma y el demonio
 

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La

Velleta

Verda

 

      Llegaremos a Zorita del Maestrazgo procedentes de Morella, a unos 25 km, y al salir de la población cogeremos una carretera asfaltada y bien señalizada que cruza el río Bergantes, y bordeando el barranco de Rosell llegaremos a un sendero escarpado que desciende hasta la Capilla del Barranquet, oratorio ubicado en la confluencia del Barranc de la Mare de Déu y Barranc del Rosell, continuando el sendero veremos la Cruz Cubierta y la cueva mágica, en un paraje desértico, temido y adorado a la vez.

   

La cruz cubierta fue levantada entre 1686 y 1687 de estilo barroco fue construída por el escultor Baltasar Mateo.  En 1860 el pintor morellano Juan Francisco Cruella recibió el encargo de realizar unas pinturas al fresco dentro del templete que representan las virtudes religiosas y, en el exterior, muy deterioradas, los frescos representan alegorías de la Virgen y ocho virtudes humanas. Fotografía de "comarquesnord" y David Garcés.
 

      La leyenda dice que  en el siglo XIII le apareció una virgen a un pastor de Zorita, con un vivo resplandor, pidiéndole que se construyese allí un templo. La virgen era negra y el pastor quedó curado de un brazo paralítico que tenía. Una vez más nos encontramos con el culto a la "piedra negra", a las venus prehistóricas, es decir, a la madre de la Tierra. Como en tantos sitios la imágen de la virgen tambien se resistía a abandonar la Balma, negándose a ir a la iglesia del pueblo, pues cada vez que la traían allí, por la noche volvía a la cueva.

      Todos los años , los dias 6, 7 y 8 de sepitembre se acercaban al lugar mágico miles de personas para participar en una ceremonia de exorcismo del espíritu maligno. Muchas de estas personas se consideraban poseídas por el demonio.   

      El visitante puede reposar en la hostelería de la Balma donde "Angel el ermitaño hostelero, sirve un 'conejo al diablo' delicioso, elaborado con receta secreta. Su aspecto de Mefistófeles impresiona al personal; parece el ente diabólico que habitaba las cavernas y su presencia imprime carácter" (Matilde Pepín en "Valencia Mágica"). Pero primero tendrá que visitar la fuente del ermitorio, lavarse las manos, beber y hacer nueve abluciones antes de subir a la hospedería.

      Parece ser que desde el siglo XVIII acuden al lugar los "endemoniados", y cuando a estos romeros les atacaba el mal "se les veía echarse al suelo inopinadamente, dando gritos, sacando espuma por la boca, blasfemando contra su costumbre, retorcerse..." (Matilde Pepín en "Valencia Mágica"). Es decir, un cuadro clínico que responde a una crisis epiléptica.

      Al contrario de lo que ocurre con los endemoniados, que son tratados por sacerdotes exorcistas, en la Balma los exorcismos los realizaban unas mujeres denominadas las Caspolinas (por proceder de Caspe), sacerdotistas de la "antigua religión" o brujas con conocimientos de hierbas, pócimas y conjuros. Hay una novela de Ruíz de Lihory "Los endemoniados de la Balma" que describe los escalofriantes procesos  y los ritos de las brujas.

   David Garcés de la web "Adimensional" dice que "allí se realizaron rituales macabros y sin sentido, incluso algún depravado sexual aprovechando la ocasión montó alguna orgía mezclada con rituales exorcistas, todo un espectáculo que durante muchos años fue un verdadero quebradero de cabeza para las autoridades locales". El periodista madrileño Alardo Prats en "Tres dias con los endemoniados" de editorial Alta Fulla dice que en 1929 observó cómo la gente al anochecer encendía hogueras en los pinares y en torno a ellas se agrupaban los hombres y mujeres, cantando, bailando y consumiendo vino hasta que "hombres, mujeres y animales se entregaban al mayor desenfreno sexual".

 

Danza y capilla exvotos (Fotos:  "Comarquesnord" y David Garcés)

      Durante la dictadura de Franco la Guardia Civil puso a sus hombres diariamente allí para impedir los ritos de las caspolinas. Hoy en dia asisten personas enfermas de diversos males en busca de curación. La capilla de la virgen se halla incrustada en la roca, para acceder a la capilla hay que pasar por túneles naturales, teniéndonos que agachar en alguno de ellos y tener cuidado de no resbalar con las piedras del suelo  y al fondo de la oquedad se halla la capilla de los exvotos repleta de objetos y fetiches aunque muchos han sido guardados en habitaciones contiguas ya que no caben todos donde hoy podemos verlos. David Garcés dice: "una de las cosas más curiosas que se encuentra el visitantes es que para acceder a la capilla hay que pasar justo por el centro de un bar, las personas comen, desayunan o cenan sin importarles el trasiego constante de personas que van y vienen, hoy en día se hace negocio de cualquier cosa".

      Muy cerca del santuario se encuentra la Cova del Diable. Cada 8 de septiembre se representa un auto sacramental que comienza con la voz cavernosa del diablo preguntando al público, rugiendo e intimidando a los asistentes. Los asistentes gritando responden al unísono al diablo  que no quieren su presencia. Aparece el Arcángel Miguel con su brillante escudo y se inicia la batalla contra el mal que finaliza con el sonido de la dolçaina i el tabalet convocando a los grupos de baile, que representan danzas ancestrales de recogida de la cosecha.  La cueva está llena de harapos esparcidos por los rincones, son los vestidos de los enfermos que acuden a la Balma. "Olor agrio -como de azufre_ aleja a los curiosos del habitáculo que también posee una fuerza oculta" (Matilde Pepín en "Valencia Mágica"). 

Auto sacramental. El Arcangel Miguel vence al demonio. (Fot: "Comarquesnord")

      Acabamos de asistir a la descripción de un "sabbat" o de lo que queda de él, sin macho cabrío, ni rey. Bailes alrededor del fuego y desenfreno sexual. Brujas "caspolinas" conocedoras del secreto de las plantas y a las que recurren los afectados para que les saquen el demonio del interior del cuerpo. Todo alrededor de una "virgen negra".

 

  

 

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Última modificación: 20 de noviembre de 2003