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La Velleta Verda |
Al hablar de Albocàsser tenimos que referirnos al mayor conjunto de Arte rupestre del Mediterráneo, declarado Patrimonio de la Humanidad en 1998. Las pinturas rupestres muestran aspectos de la vida cotidiana de las personas cazadoras de las culturas epipaleolíticas y mesolíticas, llegando hasta el Neolítico, o incluso etapas más recientes. Destacan las danzas rituales y las escenas de caza. Las cuevas y abrigos donde se encuentran pinturas rupestres de estilo levantino fueron santuarios en los que se concentraron los hombres a lo largo del tiempo para celebrar acontecimientos de tipo mítico o religioso. Citaremos entre los más importantes santuarios el de El Barranc de la Valltorta en Castellón, la Cueva de la Araña en Bicorp (Valencia) y el Abrigo de Cogull en Lérida, junto a ellas hay que citar los Abrigos de la Alpera y Minateda en Albacete. Las pinturas rupestres en el barranco de la Valltorta fueron descubiertas en l.917 por un vecino de Tírig, Alberto Roda i Cegarra, a quien llamaron la atención unos "monigotes" pintados de color rojo en la pared de la Cova dels Cavalls. En la Valltorta encontramos unas novecientas figuras distribuidas en diecisiete conjuntos de abrigos, dentro de los términos municipales de Tírig, Albocàsser y Coves de Vinromà.
Cova Remígia (calco de Obermaier-Porcar). El Barranc de la Valltorta circunscribe en su interior una zona montañosa considerada mágica desde tiempos antiguos: la pradera sagrada. Los Templarios edeificaron un castillo en el siglo XIV. Pero el sitio sagrado se encuentra tan sólo a tres kilómetros de Albocàsser, en la ermita de Sant Pau, donde hallaremos el pozo de las aguas sagradas. El brocal actual esta hecho de piedra labrada y fué esculpido en 1670 a expensas de Baltasar Pastor Monzonís, curado de una terrible enfermedad por las aguas del pozo. Arqueros de la cueva Remigia (Fot. Europreart). La Valltorta (Fot. Caf. Teyma) Cuentan que en 1590 se encontraban cuatro pastores cojos y tullidos atrapados en los lodos de una charca, donde se encuentra el pozo actual, cuando llegó un hombre vestido de peregrino, se acercó a ellos, vacio el agua de su calabaza dentro de la charca cenagosa y el agua se convirtió en transparente, liberándose los pastores y quedando curados de sus males. El personaje era Pablo Tarso y desde aquella fecha el manantial se convirtió en Fuente Sacra.
Sant Pau (Fot Caf. Teyma)
Cerca de allí se ha
construído un albergue y hospedería de estilo gótico catalán, con salas
decoradas con frescos monocromáticos. A este lugar acuden los hombres cada
año a danzar el "ball plà" (o "Ball del Plà", es decir, de la pradera de Sant
Pau), la danza primitiva de Els Ports, en conmemoración de un ritual en honor de
la divinidad de la pradera que se ha celebrado desde tiempos prehistóricos.
Gonzalo Puerto, estudioso local, situa su origen a principios del siglo XVII. |
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