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Benvingut siga qui a sa casa ve.
La Velleta Verda |
Muchas de las personas torturadas y quemadas lo fueron como consecuencia de denuncias presentadas por rencillas personales con algún vecino, por influencias de psicosis colectiva, por ser "raras", o por tener una mente demasiado abierta para la época en que vivían, que las hizo sentirse y mostrarse más libres de lo que sus contemporáneos estaban preparados para aceptar. Una imagen vale por mil palabras |
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