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Expediciones árabes. El Edrisi y Canarias:
Los españoles y los moros del Africa, por hallarse más vecinos, eran los que tenían alguna proporción de visitarlas; pero todos sabemos que estas dos naciones, desde la primera erección de sus monarquías, se habían encarnizado recíprocamente con tal furor, que apenas sabían de sí mismas, siendo la península de España por el espacio de ocho siglos el espacio de las más obstinadas guerras. Sin embargo no sé si acaso las Canarias debieron algún cuidado a aquellos fieles. Se puede ver el extracto de cierta memoria acerca de las antiguas navegaciones de los chinos a la América, con algunas conjeturas sobre el origen de los americanos, en la cual Mr. Guignes, su autor, cree que mucho tiempo antes de Cristóbal Colón, siendo los árabes dueños de España y Portugal, emprendieron desde Lisboa una navegación hacia el Occidente y que, después de haber surcado largos mares, se vieron precisados a retroceder a las Canarias, donde supieron que los antiguos habitantes de estas islas se habían embarcado en otro tiempo sobre algunas canoas con el designio de descubrir nuevas tierras hacia el Oeste, en cuya expedición gastaron un mes.
El texto de Edrisi ha sido comentado varias veces; cf por ej. J.M.Hartmann, Edrisi Africa, Gottingen 1796, págs 319-22. Lo había reproducido casi textualmente Ibn al Ouardi, geógrafo árabe del s. XIII, traducido por De Guignes,Notices et extraits des manuscrits, vol. II, y estudiado por Gabriel Marcel, Sur quelques documents peu connus relatifs à la découverte de l'Amérique avant Christophe Colomb, en Comptes-rendus de la Societé de Geographie, 1893, págs 12-17. Una interpretación correcta de esta tradición es empresa ardua y casi imposible. De Guignes pensaba que la relación era una prueba contundente del descubrimiento de América por los árabes; probablemente se trata de una fantasía geográfica, variante oriental de la leyenda de San Brandano. Cf. Ahora E. Sera Ráfols, Los árabes y las Canarias pre-hispánicas, en "Revista e Historia", XV (1949), págs 161,77. Viera y Clavijo |