| PARA VISITAR EN SANTA CRUZ |
Ayuntamiento:
Proyectado por el arquitecto Antonio Pintor. Entre sus elementos más notables se encuentra la representación alegórica de La verdad venciendo al error, del pintor González Méndez, que decora el salón de sesiones.
Cabildo Insular:
Edificado entre 1934 y 1949 según el proyecto de José Enrique Marrero Regalado, en su interior se puede apreciar una gran maqueta de la isla de Tenerife y los murales pintados con cera a la encáustica, obra de José Aguiar, que decoran la sala noble.
Casino:
Diseñado por Miguel Martín Fernández de la Torre en 1935. Contiene obras de Néstor Fernández de la Torre y José Aguiar.
Castillo de San Juan Bautista o Castillo Negro:
Fortaleza construida en el siglo XVII.
Castillo del Santo Cristo de Paso Alto:
Levantado a mediados del siglo XVI. Durante el ataque de Nelson (1797) sus cañones jugaron un papel decisivo en la derrota británica. El cañón Tigre se encuentra actualmente en el Museo Militar Regional (Cuartel de Almeyda). En sus calabozos fue recluido hasta su ejecución el pirata Cabeza de Perro.
Ermita de la Regla:
Construida a mediados del siglo XVII para atender las necesidades religiosas de la guarnición del Castillo San Juan. En ella se venera a la Virgen de Guadalupe, conocida popularmente como La Regla.
Ermita de San Telmo:
Edificio con una sola nave y planta rectangular, cuya portada de cantería negra data de mediados del siglo XVI. En su interior destaca el artesonado mudéjar, ornamentado con lacerías, y pinturas sobre el intento frustrado de las tropas del almirante Nelson. Actualmente es propiedad de la cofradía de pescadores y el Hospital de Nuestra Señora de los Desamparados.
Iglesia del Pilar:
Levantada a mediados del siglo XVIII presenta una fachada totalmente restaurada. En su interior destacan el artesonado, un retablo barroco y la imagen de la Virgen de las Angustias.
Iglesia de San Francisco:
Este templo barroco de tres naves, construido en 1680 y restaurado en 1777, posee una torre coronada con una cúpula de azulejos. En la fachada tiene una hornacina con la imagen de la Virgen cercada por dos columnas salomónicas. En el interior se conservan grandes obras de arte como las esculturas El Señor del huerto y San José.
Mercado Nuestra Señora de Africa o Recova Nueva:
En la calle San Sebastián se encuentra este bonito mercado inaugurado en 1943, cuyas galerías interiores se distribuyen en torno a un patio. En la fachada destacan los arcos concéntricos de la entrada, con el escudo de Santa Cruz, los balcones de hierro de estilo neocanario y la torre.
Palacio de los Cartas:
Edificio de líneas barrocas y neoclásicas erigido en el siglo XVIII en la plaza de la Candelaria. Destaca el patio canario de su interior y los balcones.
Plaza de España:
Iniciada en 1929 tras la demolición del Castillo de San Cristóbal. En el centro se alza un monumento a los caídos, proyecto de Tomás Machado (1944). Se trata de una gran cruz con cripta cerrada en su base y unas escaleras que permiten subir al mirador.
Teatro Guimerá:
Construido a mediados del siglo XIX en el solar de lo que fue el convento de Santo Domingo. Tras la muerte del dramaturgo Angel Guimerá, el consistorio decidió cambiar el nombre por el que era conocido hasta entonces, teatro Principal.
Las Calles de Santa Cruz:
Santa Cruz de Tenerife es una ciudad alegre, luminosa y cordial que conjuga perfectamente el trazado de sus calles típicas con el moderno de sus grandes avenidas. Entre las primeras, en pleno corazón de la ciudad, están las de la Cruz Verde, Candelaria y del Castillo, que ya existían en el siglo XVI cuando la ciudad, que hoy cuenta con más de doscientos mil habitantes, no pasaba de mil. La comercial calle del Castillo, en plena zona peatonal, es una tentación para el paseante, que puede adquirir en sus múltiples bazares y tiendas los más variados y exóticos productos llegados de todas las partes del mundo, desde la artesanía hasta los más sofisticados aparatos electrónicos.
Partiendo de la Plaza de España, salen tres vías principales que, desde el puerto son, a la derecha, la Avenida de Anaga, amplia y cómoda, que conduce a las Playa de Las Teresitas. A la izquierda, la Avenida Marítima, que enlazando con las autopistas del norte y del sur nos abre el camino hacia toda la isla y nos conduce a los dos aeropuertos con los que cuenta Tenerife: Los Rodeos, en el norte, y el Reina Sofía, en el sur. Si de la Plaza de España pasamos a la calle del Castillo y seguimos por ella adentrándonos en la capital, encontraremos la Plaza Weyler, donde está situada la Capitanía General. Subiremos después por la Rambla de Pulido para llegar a la Plaza de la Paz en confluencia con el bellísimo Paseo de Las Ramblas, que partiendo de la Avenida Marítima y formando un ligero arco, va a unirse a la Avenida de Anaga.
Describir someramente la ciudad no es tarea fácil, es mejor recorrerla, sentirla, verla. Su cielo limpio, su luz, la amabilidad de su gente, plazas llenas de flores, el trepidante ritmo de su puerto en contraste con la paz de sus bellos rincones, el encanto del Parque García Sanabria, forman un todo que hay que vivir para asumirlo totalmente. (Tullio Gatti)