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Galileo Galilei (Pisa 1564-1642) y Heliocentrismo:El señor Galileo Galilei nace en Pisa en 1564, un año después de que finalizara el Concilio de Trento; en el que la Iglesia romana y católica cerraba filas contra las doctrinas protestantes que se extendían por Europa y un rígido control en la interpretación de la Biblia y cuestiones doctrinales se imponía mediante la Inquisición. Los jesuitas españoles forman parte importante de este Concilio y se constituyen como milicia al servicio del Papa de Roma. Entonces Josué habló a Jehová entregó a los amorreos ante los hijos de Israel, y dijo en presencia de los israelitas: ¡Sol, detente sobre Gabaón; y tú Luna, sobre el valle de Ajalón¡ Y el Sol se detuvo y la Luna se paró, hasta que el pueblo se hubo vengado de sus enemigos. El Sol se detuvo en medio del cielo, y no se apresuró a ponerse casi un día entero. El señor Copérnico, astrónomo polaco, había publicado poco antes de su muerte, en 1543, su libro DE REVOLUTIONIBUS ORBIUM CAELESTIUM, en el que los movimientos aparentes del sol y las estrellas, y los extraños movimientos de los planetas se podían explicar admitiendo el doble movimiento de la Tierra: la rotación diaria sobre su eje y la traslación anual alrededor del sol. Aunque el contenido del libro es presentado como una hipótesis matemática sin pretensiones de explicar la realidad física, el libro es recibido con desconfianza por las autoridades eclesiásticas que, no lo olvidemos, en estos tiempos detentaban el saber y defendían la concepción aristotélica-ptolemaica del universo, la explicación que el sentido común daba del mundo que nos rodea. Galileo se gana la vida como profesor de matemáticas y explica a sus alumnos la concepción aristotélico-ptolemaica del mundo, que está constituida alrededor de dos ideas principales: la teoría de los cuatro elementos y la teoría de los lugares naturales. Los cuatro elementos son: la tierra, el agua, el aire y el fuego. La tierra, que es el elemento menos noble está en el centro, sobre ella esta el agua, después el aire y a continuación el fuego. Todo ello constituye el mundo corruptible; luego vendría la esfera de la Luna a partir de la cual todo estaría constituido por la quintaesencia, el éter, que es perfecto, eterno e incorruptible. Después seguirían las esferas en las que estarían encastrados el Sol y los planetas, y finalmente la octava esfera de las estrellas fijas, que sería el límite del universo. El movimiento se transmite desde la última esfera hasta las mas internas haciendo presión sobre el éter. Un mundo esférico y finito en el que la tierra es el centro y el hombre la criatura mas privilegiada. En 1598 muere Felipe II y el Imperio español es el más poderoso del mundo. En 1600, la Inquisición romana condena a Giordano Bruno, fraile y librepensador que ha predicado contra el Papa en todas las cortes europeas protestantes. Uno de los cargos contra Bruno es el de difundir que los mundos son infinitos y que la Tierra no es el centro del Universo. El personaje que preside el tribunal que condena a Giordano Bruno es el cardenal Roberto Bellarmino, jesuita, teólogo y encargado de velar por la pureza de la doctrina Católica. En 1600 Galileo descubre cosas sorprendentes cuando dirige su telescopio artesanal, construido por él mismo, a los cielos estrellados. Desde hacía 15 años, Galileo secretamente se había convertido en heliocentrista, es decir, que pensaba que la concepción copernicana explicaba mejor el Universo. Pero era una convicción teórica que no estaba apoyada por el sentido común. Pero cuando Galileo se pasa las noches mirando a los cielos con su telescopio, descubre cosas maravillosas nunca antes vistas por los humanos:
Fenómenos todos ellos incompatibles con la explicación Ptolemaica y oficial. Entonces Galileo pierde el miedo y anuncia al mundo sus descubrimientos en un libro que tituló: SIDEREUS NUNCIUS. Al principio estos descubrimientos causan gran sensación. Galileo es nombrado Matemático y Filósofo del Gran Duque de Toscana. Viaja a Roma en 1611 y consigue elogios y aprobación de algunos jesuitas y del mismo Papa Paulo VI. El cardenal Barberini, cuatro años más joven que Galileo, apoya decididamente sus tesis heliocéntricas y queda impresionado con la personalidad de éste a quien considerará un amigo.... Galileo ahora esta convencido no solo de la verdad de la teoría heliocéntrica, sino de su capacidad para convencer a las autoridades eclesiásticas de que las nuevas teorías explican físicamente el movimiento de los cielos. Pero este cambio de la concepción del mundo tendrá una dimensión cultural y política enormemente más complicada que la que suponía el optimismo de Galileo, y los poderes reaccionarios y conservadores empezaron a organizarse para combatir las nuevas ideas, que ciertamente dejaban al saber oficial en muy mal lugar. Galileo siente el peligro cuando sabe que sus enemigos intentan convencer a sus protectores, los grandes Duques de Toscana. Y entonces escribe una larga carta a CRISTINA DE LORENA, la gran Duquesa . En la Biblia, el libro sagrado de los cristianos, se dice que Dios paró el sol para permitir que siguiese la batalla en que los israelitas, al mando de Josué, vencieron a los filisteos. Por tanto defender la tesis de que el sol está inmóvil y la Tierra gira alrededor de él es ir en contra de lo revelado por Dios. Esta interpretación es la que Galileo va a tratar de desmontar diciendo que además del Libro Sagrado esta también el Libro de la Naturaleza, y ambos han sido creados por Dios; y que el lenguaje en que éste está escrito es el de las Matemáticas y sus letras son triángulos y círculos. La cuestión está en saber interpretar lo que dice la Biblia, que, siendo una obra literaria, usa de metáforas. Galileo afirma en esta carta que el libro de la Naturaleza (la Ciencia) es el adecuado para tratar de comprender el Universo. El predicador dominico Tomás Caccini acusa de impío a Galileo y a los matemáticos desde el púlpito de Santa María Novella de Florencia. En 1615 Galileo es acusado formalmente ante un tribunal de la Inquisición. Roberto Bellarmino conmina a Galileo a abandonar la defensa de las teorías copernicanas y le prohibe su defensa o su enseñanza. Los libros de Copérnico son incluidos en el índice de Libros Prohibidos y se declara :
En 1623 su amigo el Cardenal Barberini es nombrado Papa con el nombre de Urbano VIII y Galileo cree que ha llegado el momento de continuar la lucha por sus ideas. Publica IL SAGGIATORE, libro en el que polemiza agriamente con el jesuita Orazzo Grassi sobre la naturaleza de los cometas. Poco a poco se va enemistando con los poderosos jesuitas, que apoyan las buenas relaciones del Papado con España. Por otra parte, Urbano VIII simpatiza con Francia, una potencia emergente que se opone a la hegemonía española. Galileo recibe el permiso del Papa para escribir un libro en el que quedarían explicados los dos sistemas del mundo. Pero es advertido de que sólo podrá hablar de la hipótesis copernicana como una mera hipótesis matemática sin pretensiones de que sea una explicación física. En 1632 Galileo publica DIALOGO SOBRE LOS DOS MÁXIMOS SISTEMAS DEL MUNDO. En él, Galileo ridiculiza a los defensores del sistema geocéntrico. Las autoridades eclesiásticas se sienten traicionadas y el propio Urbano VIII monta en cólera y decide procesar a Galileo. En 1633 Galileo con 69 años y semiciego es obligado a abjurar de sus teorías y es condenado a reclusión domiciliaria hasta el año de su muerte en 1642. Hay que esperar hasta 1992 para que Juan Pablo II reconozca, y con él, oficialmente la Iglesia católica y romana, la tremenda injusticia que se cometió con Galileo. COPÉRNICO.- (1473-1543). ROBERTO BELLARMINO.- (1542-1621). GALILEO GALILEI.- (1564-1642). BARBERINI.- (1568-1644); a partir de 1623 el PAPA URBANO VII. Ciencia y heliocentrismo: Ciencia griega clásica.Platón y Aristóteles: Son dos personajes que destacaron, en Grecia, por sus descubrimientos y avances en el campo de la mente y del pensamiento del Hombre, desde posiciones diferentes. En primer lugar, Platón, discípulo de Sócrates, es el representante de la corriente del pensamiento racional, es decir, para él todas las explicaciones lógicas deben ser hechas por medio de la Razón y usando pura y simplemente el pensamiento y la inteligencia humana. Utilizando este racionalismo innato, Platón desvaloriza completamente los datos sensoriales (los que nos dan los sentidos) y afirma que éstos obscurecen el verdadero saber, porque son copias sujetas a cambios y transformaciones permanentes. Por otra parte, Aristóteles representa la corriente empírico-racional; para llegar a conclusiones universales, parte de los datos de los sentidos y será la Razón quien articule estas informaciones. De este modo y mediante la abstracción, Aristóteles llega a una causa primera, origen de todos los objetos observados. Este método, esta forma de construir la Ciencia, se denomina método inductivo. Aristóteles desplazó el centro de gravedad de la reflexión, devolviendo al mundo material, repudiado por Platón, un estatuto superior. A Aristóteles debemos también la creación del sistema Geocéntrico, es decir, con la Tierra en el centro de todo el Universo. Este universo presenta cuatro características importantes: el geocentrismo; la jerarquía; la heterogeneidad; lo finito. En relación con el Geocentrismo ya habíamos visto que consistía en que la Tierra ocupa el centro del Universo aristotélico. La cuestión de la Jerarquía explica la ordenación del Universo por grados de perfección: el mundo físico terrestre, el mundo físico del cielo y el Primer Motor Inmóvil. Este Universo era además Heterogéneo en la medida en que los mundos estaban compuestos por materias diferentes. Así, el mundo terrestre estaba formado por los cuatro elementos; el mundo del cielo, por el éter, y el Primer Motor Inmóvil era energía pura, sin forma ni materia. Y, por último, el Universo era Finito porque acababa en la esfera de las estrellas fijas. Este sistema fue aceptado durante cerca de diez siglos ya que la Iglesia lo adaptó a su doctrina. Aprovechándose de la ignorancia y del miedo de la población en general, los escolásticos, como Santo Tomás de Aquino, filtraron el modelo aristotélico y lo adaptaron a su doctrina para que nada fuera contra las Escrituras. Entre el modelo de Aristóteles y el modelo escolástico existen claras diferencias. Aristóteles afirmaba que el Primer Motor Inmóvil era el que movía el Universo con su energía y poder. La Iglesia lo llamó Dios, padre todopoderoso, omnipotente y divino. La Iglesia afirmaba además que el Universo había sido creado (como podemos ver en el libro del Génesis, en las Sagradas Escrituras). Esta idea iba contra lo que Aristóteles defendía: el Universo es eterno y nada ni nadie lo había creado. La Iglesia no admitió cambios en este sistema porque le convenía a sus intereses jerárquicos. En estos tiempos medievales no evoluciona el saber, pero sí se produce una "leve recapitulación" de los clásicos. Los descubrimientos y la navegación marítima contribuirán, junto a otros factores, a un cambio completo en la mentalidad de las personas y del mundo. El ensanchamiento geográfico del viejo globo aporta nuevas cuestiones filosóficas y teológicas al medio en que se vivía:
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