EL GAMUSINO - ESE GRAN DESCONOCIDO

   El "GAMUSINO" es un mamífero cuyas características son difíciles de describir ya que no se han efectuado estudios zoológicos adecuados sobre este animal, podemos decir que morfológicamente se asemeja a un primate y que debido al reducto tan limitado de su hábitat que comprende el término municipal de Milmarcos y algún que otro ejemplar que se ha detectado por la comarca en muy limitadas ocasiones, aún no esta catalogado científicamente, pero nos vamos a ocupar de ello y muy pronto tendremos para la ciencia el denominado nuevo "GAMUSINUS-CORDACHERUS".

 

 

   Su vida se desarrolla entre una altura de 1025 y los 1500 metros sobre el nivel del mar, lo que le imprime un carácter muy especial y unas pautas de comportamiento muy determinadas. Se sabe que en los duros inviernos es muy difícil que se acerque a las proximidades del pueblo, manteniéndose en lo mas espeso del monte y habiéndose detectado señales de su existencia en parajes como Valdegamella, la Cañada de Valdelespino, La Cueva del Tío Pica y este invierno pasado se ha visto rastro en la solana del Cerro Pelón. Sabemos que cambia su sistema de vida totalmente con la llegada del buen tiempo, siendo en verano cuando se muestra digamos más sociable, acercándose con frecuencia por las afueras del pueblo. Tenemos localizadas tres madrigueras que ya son históricas, ubicadas una de ellas en los arenales de las eras bajeras, otra en los antiguos arenales de la cerrada del Tío Pedro en el Collao y la otra en lo mas profundo de los matorrales del Pucherillo. Nos consta que si se altera o manipula la entrada de la madriguera la abandonan de inmediato, como ocurrió en una que había junto a la antigua fuente de Los Pradillos, que fue tapada con unas piedras por unos chavales allá por los años sesenta y la abandonaron rápidamente. Se ha comprobado que son animales muy curiosos y un poco chafarderos, les gusta observar a los vecinos que toman el fresco en la calle en las noches de verano, habiéndose visto escondidos sacando la cabeza por las paredes de las eras próximas al pueblo y donde se ha detectando su silueta ligeramente y siempre a una distancia que les otorga un margen de seguridad o desconfianza natural hacia las personas.

 

Morfológicamente podemos describirlo como un animal esbelto y bastante chuleta, el macho tiene una altura de unos 50 a 60 cm. Cuando se encuentra derecho o caminando sobre sus extremidades traseras, pudiendo caminar o correr a cuatro patas como los chimpancés, su peso oscila entre los 40 a 50 Kg., siendo su pelo marrón oscuro con algunas franjas de color negro y crines negras bastante pronunciadas a lo largo de su espina dorsal, desde el cráneo hasta el pequeño rabo, orejas pequeñas y puntiagudas y boca bastante grande provista de unos buenos caninos y unos buenos molares que les sirven para triturar los alimentos y para su defensa personal, pies y manos provistos de potentes garras que utilizan para hacer sus madrigueras y las largas galerías subterráneas que les sirven de escondite. Las hembras son un poco más pequeñas y tiene un poco mas claro el color de la piel y al contrario que los machos carecen de crines en su espina dorsal.


    De su convivencia sabemos que las parejas se mantienen de por vida, teniendo una cría aproximadamente cada cinco o seis años, con un periodo de gestación en la hembras de doce meses. Las crías adquieren la mayoría de edad a los seis años, independizándose a esta edad de los padres. Se les estima una longevidad de unos cuarenta años aproximadamente.
    De su vida sabemos que son especialmente sensibles a las alteraciones producidas en el campo por abonos y productos químicos y que también les afectan las consecuencias derivadas de la mecanización excesiva que últimamente ha transformado la agricultura, por lo que tenemos que prestar un cuidado especial a estos temas y procurar que su vida sea lo más agradable posible para que podamos seguir esta tradición ancestral de nuestro pueblo, mostrando a la gente de fuera que nos visita y cuando la ocasión lo requiera esta joya "ZOOLÓGICA" que hemos heredado de nuestros mayores.
    En Milmarcos ha habido pocos pero muy buenos especialista en tratar a este animal, generalmente han sido siempre pastores y cazadores los que han tenido siempre mas datos sobre el "GAMUSINO". De los antiguos, recordemos que el Tío Agustín el "Pifilla" era un gran maestro dominador de todos los tercios que se dan en este tema, que son, la captura, la paseada y la suelta a su sitio de origen y siguiendo con terminología taurina digamos que siempre tiene que haber un director de lidia que dirija y ordene los movimientos que hay que seguir en todo el proceso


Es de vital importancia actuar con el máximo cuidado para no hacer daño al animal, esta comprobado que una vez capturado y devuelto a su madriguera, éste cuenta como le ha ido la aventura al resto de la familia y todos toman sus precauciones y no se tiene conocimiento de que el mismo animal haya sido capturado varias veces.
    Ruego que se actúe con máxima cautela y en los meses de verano que es cuando se intenta hacer alguna captura, se trate con mucho respeto al animal ya que suponemos que nos quedan muy pocos ejemplares y son un legado que hemos recibido de nuestros mayores, que supieron actuar adecuadamente en cada momento.
    Aconsejo que si de organiza alguna cacería, os dejéis aconsejar por el Matías (Gorrión), que por sus conocimientos del término y su experiencia como pastor y gran conocedor del tema, os indicara las actuaciones a seguir en todo momento.
    Que se sepa, a lo largo de los años nada mas se ha capturado una hembra, lo que nos da una idea de la astucia y lo listas que son, característica común de las hembras en todas las especies, por el contra el macho aunque más fuerte, es más arrogante y provocador y cae más fácil en la trampa que se le tiende para su captura. La técnica a emplear no se puede hacer pública por razones obvias y para proteger a la especie, pero como orientación os diré que básicamente hay que provocarlo para que muestre su chulería y mediante engaños realizados por un especialista, hacerle entrar en el saco u otro recipiente que tiene que ser de paredes acolchadas o blandas para que no se haga daño debido a la excitación y alteración del sistema nervioso que se le origina. Se han dado casos en los que ha ocasionado mordeduras en la espalda y brazos, y golpes ocasionados por las patadas y movimientos bruscos y contundentes a la persona que lo transportaba, por lo que es aconsejable utilizar un saco de una tela fuerte o una talega amplia para que no se rompa y que esté bien atado. Una vez capturado y efectuado el recorrido a la espalda de la persona asignada y eso si, siempre protegida a ambos lados por otros miembros de la cuadrilla, hay que dejarlo tranquilo dentro del saco para que se calme y se tranquilice y antes de que amanezca devolverlo al sitio de captura depositando el saco lo más próximo a la entrada de la madriguera y tomando las máximas precauciones al desatarlo, porque por muy tranquilo que esté, hay un peligro evidente para la persona que lo está manipulando, ya que es tal la rapidez de movimientos que tiene cuando está libre, que se le puede tirar encima y desarrollar un instinto asesino que les incita a echarse sobre el cuello y van directos a morder la yugular.
    Cuentan que una vez devolvieron uno a la madriguera después del amanecer y hay que aconsejar que esto no se vuelva a hacer bajo ningún concepto, ya que temen a la claridad del día y más aún a la luz solar que les puede ocasionar una grave lesión en la vista debido a que sus pupilas no se dilatan como en el resto de los mamíferos, por tanto hay que andar con mucho cuidado en este aspecto y si alguna vez o por cualquier motivo hay que manipular alguno con luz diurna, es preferible que este nublado y hay que taparles los ojos con una venda negra y aún mejor ponerles unas gafas de sol y encima la venda y rápidamente dejarlo dentro de la boca de la madriguera.

 

Siempre hemos oído decir que la piel del "GAMUSINO" tenía mucho valor, que los campellanos la pagaban muy bien y que tenía unas propiedades especiales y curativas, otorgando a la persona que la portaba buenaventuras y suerte en la vida, pero ante esto hay que destacar el buen criterio y talante de los milmarqueños, que han preferido siempre y ante todo la continuidad de la especie a todas las cosas supuestamente buenas que se le atribuían a su piel y que han sabido seguir las pautas que marca la tradición desde la antigüedad sobre nuestro "YETI MILMARQUEÑO", para que generación tras generación siga utilizándolo de acuerdo con los usos y buenas costumbres. Y que siga la aureola creada entorno a este individuo, del que todos hablamos, pero muy pocos le han visto.
    La última captura efectuada en Milmarcos, se efectuó en agosto del 2002 por miembros de una peña local, que tuvieron la habilidad de capturar un macho joven, pero hubo que llamarles al orden porque después de un breve paseo por el pueblo, su actuación no fue de acorde con las normas establecidas y se les invitó a proceder de inmediato a la suelta del bicho, supervisada por personas especializadas.
    Se cuenta una anécdota totalmente cierta, que una vez hace ya muchos años los mozos del pueblo invitaron a un viajante de Calatayud de los que llegaban para suministrar productos a los comercios del pueblo, a participar en la caza del "GAMUSINO" y organizaron todo el montaje y le cargaron a la espalda el saco con el bicho dentro, llegando a tal extremo y tal pesadez la aventura, que llegó un momento en que el viajante se plantó y sacando una pistola corrió a tiros por todo el pueblo a los organizadores del evento y que afortunadamente y por suerte, no paso ninguna desgracia.

Barcelona, 24 abril 2004
Marcos Martínez Atienza

 

 

VOLVER