MOMENTO



Jose Martínez

Os doy la bienvenida a unos escritos que hablan de amistad, de miradas y de esperas, de trozos y de instantes, de sonrisas y de tristeza, de rostros, del amor y del tiempo, de la magia y de las lágrimas, de la ausencia, de ti, de amaneceres y de mares. Al fin y al cabo, los momentos son el resultado de la suma de todo...


Jose Martínez (Otoño 2004)

QUE SIGAS ASÍ


(Escrito para Inma)


Jose Martínez

Es cercana tu vitalidad que mira hacia adelante, enseña nuevos caminos, varias formas de ver las cosas.


Son muy tranquilizantes tus frases sinceras, la parte de tu corazón que nos toca y la cariñosa despedida de tus correos.


Es admirable tu optimismo, tu alegria, viendo siempre la parte preciosa de la vida.


Son siempre bienvenidos tus saludos, cuando las calles no están puestas, cuando uno se percata de que siempre estás ahí.


Son muy relajantes tus ánimos cuando se nos hace el trayecto cuesta arriba y la fuerza que nos das para subirlo.


Son muy verdaderos tus poemas llamados por ti pensamientos, que contagian el mismo amor que de por sí, tú sola desprendes.


Es impresionante tu atención porque no falla nunca.


De noches, respondiendo cada escrito de vela.


Por la mañana, bien temprano, en nuestros hombros tu Falena.


Es agradecida la paz que transmites, la esperanza permanente siete días a la semana incluso cuando se divisan curvas y baches.


Es comprensible que la gente te quiera tanto, cuando abrazan tu amistad y lo das todo sin pedir nada a cambio.


Es necesario que sigas así, tal y como eres, para que siga valiendo la pena creer en este mundo.

LA RIQUEZA DE TU MIRADA


(Jose Martínez)

Claros exteriores ricos de alba,


buscando pieles que les den calor.


Rosas de Abril nacidas de la nada,


que contemplas y enrojecen de rubor.


 


Almas errantes sin dueño.


Párpados maquillados con naturalidad.


Te recita un poeta risueño,


feliz de sentir que eres especial.


 


Riqueza millonaria de amor:


Lo que encontré de ti en mi vida.


Llegaste, no sé si por error,


pero supe que eras lo que yo quería.


 


Desnudos nos encontramos del todo,


una excusa para amarte aún más:


Porque al saborear todo tu contorno


vi que no hay límites para amar.


 


Y presumo cada día de riquezas,


provocando la envidia de personas adineradas,


que compran con dinero tristezas,


cuando nada en este mundo vale más que tu mirada.

DISPUESTO A ESPERAR


(Jose Martínez)

Me acuerdo de las vacaciones de una navidad azúl,


y ahora estoy pasando las vacaciones de verano,


noto en cada una de ellas que no estás tú.


 


Busco en el mar una calma parecida a la de tus ojos,


busco en la arena alguna pisada que tenga la forma de tu pie,


te has ido y me parece que me falta todo.


 


Pasé otro día de mis vacaciones de verano, añorándote.


 


Otra vez, la luna menguante me dibuja tu sonrisa


y yo quiero volar alto para besarla,


cuando ni siquiera puedo ponerme de puntillas.


 


Tengo una estrella que no consigue tu brillo,


perdido como una gota de lluvia entre el agua de tu mar,


encontrando en todo, algo que se relaciona contigo.


 


Pasé otra noche de mis vacaciones de verano, soñándote.


 


Y ante mi propio, profundo y gran abismo,


grito con todas mis fuerzas tu nombre.


La única respuesta que obtengo es el eco de mi mismo.


 


El amor que siento por ti,


es correr para llegar a ninguna parte,


es querer seguir cayendo por un precipicio que no tiene fin.


 


Pasaré toda mi vida corriendo, cayendo... esperándote.

CADA PARTE


(Jose Martínez)

Primero la caricia, la calma, la confianza.


Alma tímida en las puertas del lugar donde todo es radiante.


Todo perfecto, tú y yo complices, ahora nos pasa.


Con una luz tenue, mis ganas no se cansan de esperarte.


Llegas, como siempre, me relajas.


 


Le guiño un ojo a tu cuello.


Te conozco de memoria, cada parte,


y cada vez sigues siendo todo un misterio.


Esos lugares a los que siempre regreso para tocarte,


eres toda una diosa de amor cuando te tengo.


 


Con los ojos cerrados, abiertos, ya ni sé qué expresión llevo.


Milimetros entre nuestros ojos, necesito verte.


Susurrarte al oído mientras te amo, que te quiero.


Toda tú, mujer, no creo que pueda tener tanta suerte.


Nariz con nariz, subo un poco, respiro tu pelo.


 


Tras el volcán al que hemos llegado,


cada vez sentimos más cosas mutuamente.


Vivimos para estar así juntos, escuchándonos, hablando,


mientras las sabanas nos cubren suavemente.


Otro poema que mi cabeza se ha inventado.


 


Y seguiremos así hasta que nazca el día, hechizados.


Placer, giros, suspiros, palabras.


Otra vez, tu miel en mis labios,


hasta que nuestros dos cuerpos se queden, para siempre, fijados.

UN INSTANTE


(Jose Martínez)

Dos miradas. El mismo silencio.


Sujetando una taza de café con mis dedos amarillentos, con aroma a tabaco.


El café suave con dos terrones de tu azucar. Mirándote, enamorándome de ti.


Tú acariciabas un vaso y mirabas afuera. Tu mirada era tan penetrante que tus ojos traspasaron la ventana y se mojaban en la calle, con la lluvia. Tu dedo entre tus labios, estabas pensativa.


Mi beso implorando ser tu dedo.


El ruido típico de un bar, de fondo, a veces molesto y a veces tan sereno. Hubiera parado el mundo allí mismo, mi imaginación empezó a caminar sin límite establecido. Te miré durante tanto tiempo que mis ojos cogieron tu forma. Tu copa terminó.


Cambié mi Café por soledad y vino, cuando te fuíste del bar.


Cuando la puerta se cerró y la lluvia te escondía.

SONRISA TRISTE



(Jose Martínez)

Sonrisa triste, enamorada, que despierta en tu misterio,



amanece risueña en esa montaña de tus sentimientos.



Eres un calmado elemento del mundo que permanece atento,



bajo cielos de sensaciones en tus ocultos fuegos.



 



Sobreviven las caricias gracias a tu ternura,



que las brinda cuidadosamente entre dedos de dulzura.



Caricias que aman sinceras tras un alma en constante búsqueda,



que sufre y llora ante un mundo de infinita locura.



 



Cada mañana consigues volar más allá del miedo.



Dejas atrás una estela gris de corazones necios.



Vuelo con tu sonrisa, sujetándome en tus cabellos.



Tu sonrisa, como estrella, que me lleva a un lugar más sincero.

ROSTRO


(Jose Martínez)

Por una ventana entraba la claridad del alba, podía contemplar las dos cosas a la vez, la aurora posada en tu rostro dormido, la luz más tímida de la mañana acariciando tus párpados. Un brillo incrédulo ante demasiado amor.



Esa expresión de angel descansando. Abracé tus plumas porque me sentía ascender, palpaba aquello que parece azúl, un cielo alrededor nuestro. Respiraba de ti, porque la altitud me dejaba sin oxígeno.



Tu rostro, tan bonito que podía mirarlo pero no conseguía tocarlo. Repasé con el dedo su contorno en el aire y besé la inexistencia. El viento seguía suspendiéndolo. Agarré un pincel, seda y un sentimiento.



El pincel te dibujó, la seda consiguió tu suavidad. Con el sentimiento, abrí tu alma.

NUESTRO AMOR


(Jose Martínez)

El amor puede ser una rosa bonita, llamativa, que huele bien pero a veces nos clava sus espinas. Puede ser una estación fría o calurosa.


Personas que se aman y andan en la orilla del mar. Su amor en cuatro pisadas en la arena húmeda. La marea las borra. Un día empieza y termina.


Dicen que el amor no es eterno. Imaginaré un futuro en el que nos miraremos como el primer día que nos vimos. Veo un presente en el que escucharte aún me hace temblar de felicidad. Recordé un pasado en el que descubrirnos fue algo maravilloso e increiblemente bonito para los dos:


Nuestro amor es lo que cuenta, pues es una rosa con muy pocas espinas, una estación tibia, un día que simplemente sigue su curso. Un amor tan fuerte que sus pisadas en la arena son inborrables para cualquier marea.

ME FALTARÁ TIEMPO


(Jose Martínez)

La luna proyecta tu sombra en las paredes,



esta noche te he venido a buscar.



Me miras con total indiferencia,



me saludas sin demasiadas ganas de hablar.



 



Te digo que pienso en ti todo el tiempo,



que no me importa nada que no seas tú.



Que no sé ni en qué día estoy



ni me percato de cuando el cielo no está azúl.



 



Y mientras me escuchas, te observo,



Cazando cada una de mis palabras al vuelo.



Y me doy cuenta que para ti


 


nunca suficiente lo mucho que te quiero.



 



Y me dices que afuera debo buscar otra persona,



que tú no te mereces tanto.



Si tengo que esforzarme en olvidar todas las cosas,



me parece que me faltará tiempo para olvidarlo.



 



Y ya en los pozos, perdido bajo tierra,



me acompaña la luna de los poetas,



brindándome letras.



Y tengo mucho miedo de no poder vivir esta vida sin ti.



Y en el caso de que esto sea así,



volveré al mismo sitio donde aquella noche fuí a buscarte.



Llorando, muriendo de amor... Pero al menos, volveré a mirarte.

MAGIA AL VERTE


(Jose Martínez)

Entras por mis ojos como magia, es ley de vida.


Que sólo ven alrededores ante tu mirada, mis pupilas.


Hago maletas enamorado, hoy me mudo al país de tu sonrisa,


un lugar donde vivir es ser feliz porque tu amor me brindas.


 


Entras en mis oidos como canción, música patente.


El pentagrama de tu voz y tus notas me ascienden.


Mi corazón pierde el ritmo, pierde el tempo al verte.


Pero me compones y la banda sonora de mis días, eres.


 


Te trajeron hasta mi algunos de mis sueños.


De mi amor, tu magia y tu voz son dueños.

LÁGRIMAS


(Jose Martínez)

Las lágrimas no cesan.


 


Las lágrimas no dejan de caer,


en silencio o sollozando.


La humedad no te deja ver,


te has quedado preguntando:


 


¿Puede ser que el amor sea


una cosa imposible de realizar?


¿Es el ciclo vital de las parejas


empezar para terminar?


 


Tu corazón se quedó desprotegido,


dolorosas palabras lo destruyeron,


cuidaste tanto tiempo ese amor que había nacido,


que ahora no ves posible empezar de cero.


 


La vida estaría orgullosa


de que volvieras a creer,


de que olvidaras todas las cosas,


de que para ti el amor tenga razón de ser.


 


Las lágrimas no cesan...


Y... ¡Cuánto más tendremos que llorar!


 


Tantos años manteniendo viva una llama


y que rápido se puede apagar.


El tiempo dicen que todo lo sana,


es lo que hace falta para que vuelvas a empezar.

ME ESPERAN MIS LÁGRIMAS


(Jose Martínez)

Frecuento la puerta de tu casa sin querer molestarte.


Me golpeas con la mirada más fría,


cuando necesitaba, más que nunca, mirarte.


 


Estoy tirando mi vida en un agujero, año tras año.


Ahora mismo sé que hay alguien que está a tu lado


y sin embargo, te sigo amando en vano.


 


Tengo un nudo en la garganta porque te he vuelto a ver,


de nuevo, todas mis lágrimas calmarán mi sed...


 


Haz que se cumpla mi sueño,


haz que exista algo por lo que vivir,


no permitas que no quiera seguir viviendo.


Sin ti no le veo sentido a nada de nada,


salir a la calle significa ir a ninguna parte


y en mi habitación, a oscuras, me esperan mis lágrimas.


 


Lo que más duele es aparentar que estoy bien,


aparentar que no me afecta que no me quieras,


forzar una sonrisa de oreja a oreja.


 


De nuevo, a oscuras, me esperan mis lágrimas,


nunca dejarán de calmar mi sed.

NO TE PUEDO DAR MÁS DE LO QUE TENGO Y LO QUE TENGO ES TU AUSENCIA (Reflexión)


(Jose Martínez)

Una noche, me fui a un Restaurante a cenar con mis amigos.


Después de cenar, salimos del restaurante y empezamos a caminar por el Barcelonés barrio del Raval. En una pared de la calle, una pintada urbana me llamó la atención.


Ponía: "No te puedo dar más de lo que tengo y lo que tengo es tu ausencia". Desconozco el autor de esta frase, pero me gustó mucho porque la asocié con mi estado actual.


Hoy en día estoy con los pies descalzos y las manos vacías, nada para dar, excepto ausencia regalada a granel. Mi corazón al aire libre, olvidando cada día más pero también un poco hueco. Pienso en mis amigos, en la gente que me importa:


Les escucho decir que han perdido el amor, a otro les escucho decir que lo buscan y no les llega (como yo). Mi postura sigue siendo optimista en el convencimiento de que todo llega, pero comodizada y conformista precisamente por reducirlo todo a esperar, sin intentar buscar. Veo personas que ven el amor delante de sus narices y no son capaces de recibirlo aunque se lo sirvan en bandeja...


Quizás es miedo, miedo a intentar, miedo a la convivencia con el amor y (por qué no) miedo a la felicidad. Veo personas que han tenido tan malas experiencias con el amor, que se cierran en banda a nuevas experiencias porque creen que todo lo que vendrá será igual de malo. Personas que, por miedo a estar solas, se quedan con la primera persona que les hace caso. De esta manera, acaban con una persona a la que ni siquiera pueden escuchar una sola vez sin bostezar de aburrimiento. Parejas enamoradas de verdad que cuando surge un problema y cortan, no se vuelven a llamar por teléfono para arreglar las cosas, debido a que el orgullo es lo primero (siempre me he preguntado que es lo que aporta, en la vida de una persona, el maldito orgullo).


En fin, todo un montón de matices que podría nombrar porque el amor es muy complejo. Quizás, deberemos recuperarlo, buscarlo y esperarlo a la vez, recibirlo sin miedo, intentarlo, abrirse al amor porque no todo tiene que ir mal. Lo más importante: Sentirlo y no aparentar que se siente y sobretodo, anteponerlo a sentimientos negativos. El amor debe ser lo primero, entonces descubriremos la autentica vida.

POR TI


(Jose Martínez)

Por ti, construyo en el aire un cuento de hadas.


Te traigo la primavera en cualquier mes del año.


Cayó tu último pétalo, un sueño cumplido me dabas,


cuando eras flor y mis dedos te iban deshojando.


 


Y mi deseo fuíste tú, que abrazas un mundo


que me gobierna bajo tus caricias.


Cuando me doy cuenta de que eres mi único rumbo,


la marea de tus ojos me ha llevado a tus sonrisas.


Labios que dejan mi amor al desnudo,


días contigo que inspiran más rimas.


 


Por ti, modelo el agua para que la cojas


y no quiere marcharse de tus dedos.


Quiere ser tu único mar cuando la tocas,


coge todos los colores que hay en tus cielos,


que dejan rastro en mi piel si la rozas,


cuando me encuentro con tu arena y la beso.


Tan bella como el mar, amo tus olas,


mientras en alguna de tus rocas, te espero.

SÓLO UN GNOMO


(Jose Martínez)

Te encontré en mi vereda y mi visión apenas asimiló tu castaño, tu pelo. Te acercabas cegándolo todo, a todos. Cuanto más avanzabas, el suelo suplicaba ser tu alfombra.


Noté que los recuerdos se empujaban entre ellos para invadir mi cabeza armados de fotografías.


Insignificante, me sentía muy pequeño. Todo se percato de ti, nada se percató de mi.


En esos momentos era solamente un ser humano hueco de todo sentido, que se helaba y moría poco a poco diciéndote con la mirada que aún te quiero, que aún, así lo siento.


Mis brazos temblando por no abrazarte. Quise acercarme a ti, cemento en mis pies, no los puedo mover ni los veo. Intenté decirte todo lo que me hacias sentir, pero siento tantas cosas que ni te pude explicar qué sentía. Seguías cegándome, durmiéndome.


Eras real pero a la vez tan sueño que te hacias grande y en todo momento tu sombra me cubría. No pude crecer porque estaba soñando. Tú eras hada y yo un simple gnomo.

UN AMANECER


(Jose Martínez)

Calma en mi vida, mi piel tocada por tu paz.


Amor, ese fuego en el invierno.


Eres un humilde riqueza, cada día me entregas más.


Mis manos se sienten afortunadas de coger tus dedos.


 


La felicidad, que encuentra un hueco,


cuando se asoma por nuestra ventana tímida.


Se crece cada vez que escucha un "te quiero"


y decide quedarse a vivir en nuestra vida.


 


Tu pelo, un brillo estelar que me ciega.


Despierto contigo y me siento más grande.


Amanezco heroe cuando me rodea tanta belleza,


sentado, descansando en alguno de tus verdes valles.


 


Necesito más amaneceres, más que los de toda una vida.

BEBIAS DE ESTE MAR


(Jose Martínez)

Transparencia, color agua.


Grados ardientes en una tormenta.


Una marea "In crescendo", incontrolable,


borra en la arena los rastros de la realidad.


Huye de esta playa,


aunque tengas necesidad de olvidar.


Si miras atrás, cuando te alejas,


hacia adelante no volverás a mirar.


Bebias de este mar.


Nunca intentaste olvidar


sin calentar tu garganta


con grados.


Ya solo crees escuchar su risa,


pero es la botella la que se ríe.


Cada vez que te sientes mal,


la memoria has de bañar.

PALABRAS QUE ESTÁN DE SOBRA, QUIZÁS, PARA SENTIMIENTOS QUE NUNCA CAMBIAN ;-)... MUCHAS GRACIAS!

Quisiera dedicar este "momento" a : Carlos, Dani, Ibaia, Marc, Patricia, Txus, Roger, Pau, Ferran, Gustavo, Ariadna y Pere. 




Dedicado a Inma, por ser un sol que permanece siempre brillando con fuerza (Que sigas así) a Lyn, María Marena, Conchita, Dolores, Victor, Estrella y Francesca.




A Tatiana Krahe, a Vecoca (arriba tu corazón), a Maite Fernandez y Carolina Luna.




A Miriam Fuentes, fantástica poetisa donde las haya y ante todo, amiga. Maribel Solbey, Efigenia y Daniel, Rubiane y Nicolás Manservigi.




A Ana (senicenelineli), Diliana, a Raquel.


A Luís Alejandro Escobar (quien lucha por el amor, lo consigue), José Pómez, Isabel Miralles, Marcela Caetano, a elaine y Henrique de So karinho's, Maribel Mora Jiménez y Juani Romera Rosa.  




Me gustaría mucho extenderme más en las dedicatorias, pero me lo reservo para otra ocasión, puesto que no será la última página. Ante todo sabeis lo que significais para mi.




Un fuerte abrazo a todos.




Jose Martínez (Otoño 2004)




 

    ESCRÍBEME
Anímate a escribirme sobre lo que tú quieras: jmartinez82@hotmail.com