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Arquitectura Rural Dispersa |
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Portugal |
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Molinos mareales de la Ria Formosa (Algarve) |
Se trata de molinos que utilizan las mareas litorales como fuente de energía para la molturación del cereal. El agua almacenada en el embalse durante la pleamar, es liberada en la bajamar, creando una fuerte corriente que mueve el rodezno. Este tipo de molinos aparece en Portugal en el s. XIII, concretamente en 1290 en la localidad fronteriza de Castro Marim, subsistiendo hasta tiempos recientes con mínimas modificaciones. En la Ria Formosa llegaron a existir hasta 30 de estos ingenios, aunque ya para mediados del s. XX la mayoría se encontraban arruinados. El último en ser abandonado es este Molino Nuevo de Marim (Moinho Novo de Marim) situado en el Centro de Educación Ambiental del Parque Natural de la Ria Formosa (Quinta de Marim - Olhão). Fue construído en 1835 y se cerró en 1970. Actualmente es uno de los tres molinos de marea que funcionan en Portugal. Este molino posee seis muelas, una de ellas se destinaba a moler cebada para los animales. Como dependencias anejas estaban la casa del molinero y las caballerizas. La subida del agua en la marea alta hace que las compuertas se abran, entrando en el embalse hasta que el nivel se iguala a ambos lados. Las aguas no pueden retroceder, ya que las compuertas sólo se abren en un sentido. Cuando llega la marea baja, el embalse se vacía a través de los conductos que hay bajo el edificio, accionando las muelas (ver esquema superior). La fuerza del agua va disminuyendo, ya que poco a poco la marea vuelve a subir y el desnivel a ambos lados del molino es cada vez menor. El ritmo de las mareas condicionaba, pues, día y noche, el trabajo en el molino. Las muelas con las que trabajar se escogían de acuerdo con el tipo de grano y con la finura que se quisiera dar a la harina. Las tolvas aceptaban hasta 50 kg de grano y tardaban una hora en vaciarse. Parte de la harina producida era retenida para sí por el molinero como pago por sus servicios. Era la denominada "maquila" o "maquia", en portugués. Durante las mareas muertas, cuyo desnivel era insuficiente para asegurar un trabajo efectivo, el molinero aprovechaba para reparar la maquinaria o repicar las muelas. Este picado de las muelas se tenía que hacer con cierta frecuencia, ya que se desgastaban con la molienda y perdían rendimiento. Para ello, el molinero retiraba la muela superior, dejando al descubierto las dos caras triturantes.
Molino Novo de Marim (Olhão) |









Esquemas de otros molinos mareales de la Ria Formosa