Dinámica de laderas

 

FORMAS ELEMENTALES EN LAS VERTIENTES

        El flujo del agua en la fase de laderas (arroyada) genera sobre las vertientes unas morfologías características, fundamentalmente erosivas. Cuando la ladera presenta elevada pendiente, la salpicadura del propio impacto por gotas de lluvia traslada cantidades importantes del material fino, impulsando partículas vertiente abajo, y formando "microcráteres". El lavado de finos durante estas fases iniciales en que tiene lugar la concentración de escorrentía, origina pequeñas irregularidades o micromorfologías en superficie, como pedestales debidos a la sustentación del material por obstáculos (tallos vegetales y clastos de mayor tamaño), y minados por socavamiento bajo los cantos.

        En laderas con materiales fácilmente erosionables (detríticos finos y rocas solubles), los microcanales desarrollan una notable incisión lineal formando acanaladuras. De proseguir  su evolución, profundizan bajo la superficie estrechando los interfluvios y dan lugar a morfologías en surco. Estos últimos, al jerarquizarse los regueros, pasan a cárcavas (galachos o alcabenes), es decir redes arborescentes con surcos y acanaladuras, e interfluvios afilados. Debido al "efecto pedestal", en estos interfluvios pueden aparecer fisonomías residuales consistentes en torres subcónicas de material erosionable culminadas por un bloque; son las chimeneas de las hadas o "dames coiffées" (damas con toca).  Al evolucionar todas estas formas por confluencia de pequeños colectores, generan morfologías densamente acarcavadas denominadas malpaís (badlands) por su intransitabilidad.

        Una vez concentradas las aguas en torrentes, la escorrentía circula por conductos bien definidos con mayor capacidad de evacuación, cierta permanencia y régimen irregular: se trata de torrenteras en un sentido genérico, que reciben en cada caso especifico nombres como: gargantas, barrancos, barranqueras o quebradas, según su morfología; o arroyos (en América), ramblas y guadi (uadi), por su régimen.

        Los efectos de la arroyada arrancando material en zonas superiores, se manifiestan en las inferiores de la ladera mediante sellados por decantación (sealing) e inversiones edáficas. Este material, junto al procedente de erosión en acanaladuras, surcos y cárcavas, pasará a constituir la carga que el torrente transporta hasta su tramo inferior; aquí bien deposita dicha carga dando origen a un cono  de deyección, bien la aporta a otra corriente emisaria. El primero corresponde al contexto característico para torrentes que drenan relieves con pendiente contrastada, diferenciándose en su trazado una cuenca de recepción (concentración de la escorrentía y material), un canal de desagüe (zona de tránsito) y el cono de deyección (zona de descarga). Estos últimos son una topología más de abanicos de piedemonte, y por tanto correlacionables con los abanicos aluviales que, dada su magnitud, significado evolutivo y dinámica, son paradigmáticos al analizar dichas morfologías.

Desprendimientos

Pedraforca (Barcelona)

 

Somiedo (Asturias)
 

Hoces del Duratón (Segovia)

 

Deslizamientos

Olvera (Cádiz)
 

Río Viar (Sevilla)
 

Pedraforca (Barcelona)
 

Campo de Calatrava (Ciudad Real)
 



Paleodeslizamiento en Pineda de la Sierra (Burgos)
 

Zahara de la Sierra (Cádiz)
 



Deslizamiento epidérmico cerca de Barruelo (Palencia).

 

Coladas de barro

Vadillo (Parque Natural de las Sierras de Cazorla, Segura y Las Villas, Jaén)
 

Mairena del Alcor (Sevilla)



Cordillera de Domeyko (Chile)

Cordillera de Domeyko (Chile)

Cañón del Pato (Perú)

 

 

Identificación y medida de fenómenos gravitacionales de ladera.

"Geomorfología. Principios, Métodos y Aplicaciones", Javier de Pedraza Gilsanz et al., Editorial Rueda.
Madrid, 1996.

FENÓMENO

OBSERVACIONES Y TÉCNICAS DE MEDIDA

 

GENERALES

ESPECÍFICAS

 Caída 

- Control topográfico del área afectada:      
· Análisis en planta de geometrías características en las isohipsas (cicatrices y escarpes de cabecera, lóbulos, lenguas, acumulaciones) 
· Realización de perfiles morfométricos seriados y seguimiento de las modificaciones geométricas (retroceso de escarpes y avances  de frentes de acumulación).             

- Utilización de cartografías y documentos históricos (testimonios,  grabados, crónicas de catástrofes, mapas)  con objeto de identificar fenómenos e inferir tasas de actividad (retrocesos, acumulaciones y aterramientos).  

- Uso de fotografías aéreas (oblicuas o pares estereoscópicos verticales) e imágenes de satélite de alta resolución espacial, para la localización y seguimiento multitemporal.  

- Análisis de las afecciones (grietas, basculamientos y subsidenclas diferenciales, desalineaciones) a puntos de control preexistentes: edificios, vías de comunicación, muros, bancales, tendidos y postes, árboles, etc.

- Instalación de controles de actividad, frecuencia y velocidad del movimiento: elementos referenciales ubicados dentro y fuera del conjunto movilizable (estacas, clavos, hilos, etc.),  y marcados y señalizaciones con pintura (en áreas, líneas o bloques).

- Control telemétrico o fotográfico de elementos referenclales. 

- Empleo de modelos de simulación, bien matemáticos dividiendo el área en celdas y   estudiando su movimiento relativo (distribuidos), bien físicos a escala.  
                    

     

- Fenómeno difícil de observar, pero reconocible por sus resultados: derrubios a pie de escarpe sin apenas vegetación; cortados rocosos con tonalidad original de la roca fresca, al encontrarse poco meteorizados y sin colonizar; paredes en extraplomo muy agrietadas e inestables.

      -  Señalización y control de los escarpes de caída.

 

Avalancha de rocas 

 

- En áreas montañosas, los derrubios procedentes de estos fenómenos se agrupan como corredores en fondos de valles y vaguadas.    

- La cabecera de la zona de avalancha aparece con aspecto "descarnado" y desprovista de vegetación.

     - Puede observarse a pequeña escala en taludes rocosos.

 

Deslizamiento

 

- En cabecera aparece una coronación con cicatrices de arranque.

- En la masa deslizada se reconocen grietas, bloques individualizados y girados, pequeños replanos, concentraciones de  humedad y vegetación hidrófila.

 

Avalancha de tierra  

   

- Las acumulaciones presentan grandes lenguas desprovistas de  vegetación, ocupando valles, vaguadas o zonas deprimidas.

- La zona origen aparece también "descarnada" con cicatrices de despegue, abundante material fino suelto y microdepresiones.

 

Flujo (avalancha en  húmedo) 

 

- En la cabecera hay pequeñas cicatrices de despegue y microdepresiones.

- La lengua tiene un perfil ligeramente ondulado. Presencia de suelos y vegetación hidrófila en su contorno.

 

Solifluxión

 

- Es característico el lobulado de la superficie, apareciendo pequeños replanos transversales a la dirección del movimiento.

- Presencia de manantiales, surgencias y zonas encharcadas en la masa que desliza (sobre todo en su contorno).-

- Vegetación hidrófila que permanece verde todo el año; formaciones y especies características, que tienen su reflejo en tonos más oscuros sobre la fotografía aérea.

 

Reptación o creep

 

- Introducción de varillas flexibles en el suelo para comprobar la magnitud del movimiento a partir de su deformación.

- Encurvamiento anómalo del arbolado y elongación de los anillos de crecimiento.

- Microfracturas y ondulaciones en el suelo.