swing corto

El 50% de los jugadores tienen este estilo y velocidad de swing. Jugadores que no suelen golpear con mucha fuerza y prefieren raquetas de alta potencia.

swing moderado o medio

El 35% de los jugadores tienen este estilo y velocidad de swing. Jugadores que generan una gran parte de su fuerza, prefieren raquetas con nivel de potencia medio

swing largo

El 15% de los jugadores tienen este estilo y velocidad de swing. Jugadores que golpean la pelota muy fuerte, en general prefieren raquetas que generen menos potencia

LA RAQUETA PERFECTA

Es aquella que se siente como la prolongación del brazo y que permite ejecutar un gesto natural y adecuado al juego del tenista. El mercado ofrece cada año novedades tecnológicas que buscan mejorar las deficiencias del jugador y ayudarle a aumentar sus habilidades.

No existe una regla única que permita decidir cuál es la mejor raqueta pero si pueden seguirse una serie de consejos prácticos. La buena raqueta es aquella con la que el tenista consigue sus mejores resultados con los menores problemas.

JUGADOR INFANTIL

En una fase de iniciación (niños de 5 a 7 años) la raqueta debe ser corta (entre 54 y 56 cm.), poco pesada (hasta 270 grs.) y manejable para poder ejecutar los movimientos de coordinación que son fundamentales para la iniciación y con los que empezarán a jugar al mini-tenis. Lo importante es que estén equilibradas y sean resistentes. No es necesario gastarse un dineral porque el niño suele arrastrarla sobre el suelo y darle golpes involuntarios.

En una segunda fase de aprendizaje (niños de 7 a 9 años) la raqueta puede ser un poco mas larga (entre 57 y 61 cm.) y algo mas pesada (hasta 280 grs.) para adecuarse a las características físicas específicas de los pequeños jugadores.

Todas las marcas ofrecen una gama denominada junior que es la más recomendada en estas edades por los técnicos y especialistas consultados.

En una tercera fase denominada de competición (niños de 10 años en adelante que juegan torneos para su edad) las raquetas deben ser las normales (su longitud entre 62 y 69 cm.), equilibradas según las condiciones técnicas y físicas de cada jugador y cuyo peso no supere los 300 grs.

Es importante fijarse en el grosor de la empuñadura ya que es imprescindible poder agarrar el mango con comodidad para realizar bien los movimientos.

Los modelos longbody (de 69 hasta 81,28 cm. que permite como tope máximo de longitud de una raqueta el reglamento) no son recomendables hasta que el jugador no esté formado tenísticamente. Los entrenadores no son partidarios de este tipo de raquetas porque los jugadores suelen moverse menos en la pista, acostumbrandose a llegar con más facilidad a la bola.

JUGADOR VETERANO

La raqueta debe ser ligera de mango y un poco pesada de cabeza para que la bola salga con más peso. Son recomendables las raquetas de tamiz grande para conseguir un mejor control de la bola. La superficie del marco recomendada oscilará entr los 580 y los 646 cm. de cuerda.

Al elegir la raqueta hay que optar por materiales que ofrezcan potencia como pueden ser el titanio o el hypercarbon y sistemas que ayuden a despedir la bola sin necesidad de fuerza. Los modelos conocidos popularmente como "paellas" (más de 650 cm² de superficie de cuerdas) deberían ser utilizados para gente que habitualmente juega dobles ya que en el juego individual el control de la raqueta no es bueno.

JUGADOR DE CLUB

La elección de la raqueta varía de acuerdo a su condición física, su edad y su estilo. El peso de la raqueta para un tenista con este tipo de perfil debería estar situado entre 340 y los 360 grs. La superficie del marco debería estar entre 508 y 580 cm² ya que puede combinar de forma adecuada el control y la potencia en el juego. Este tipo de raquetas proporcionan un excelente rendimiento, mayor potencia y maniobrabilidad, aunque reducen la potencia en los impactos descentrados. En el caso de una mujer, la raqueta debería ser más ligera (menos de 340 grs.), para permitirle aprovechar su fuerza y que le ofrezca una buena movilidad y control.

Un tenista de fondo y que juegue liftado debería optar por una raqueta con tendencia cabezona (peso hacia la punta), mientras que para un estilo más agresivo (saque-volea) es importante buscar un modelo con un balance equilibrado y que ofrezca buena manejabilidad en el juego cerca de la red.

JUGADOR DE COMPETICION

Dependiendo de su nivel, edad y condiciones físicas, el jugador de competición (no profesional) busca una raqueta que le ofrezca el máximo control para ejecutar con precisión su gama de golpes. No busca potencia extra porque la fuerza la pone el jugador.

La raqueta de un tenista de competición debe tener un ligero balanceo de caida hacia el mango y suele ser de perfil estrecho. La superficie del marco elegido está habitualmente entre los 400 y los 508 cm² ya que es un tamiz que por su densidad de cuerdas (18 verticales y 20 horizontales) permite un mayor control del golpe.

Si el jugador busca una raqueta que le ofrezca una buena sensibilidad y más control de la bola debe optar por un modelo y un tipo de material que ofrezca flexibilidad. Si, por el contrario, el jugador quiere obtener más potencia debe optar por materiales que den más rigidez a su raqueta.

Las raquetas de los profesionales no tienen nada que ver con las que jugamos habitualmente. Para ellos se trata de un instrumento de enorme precisión, en el que un gramo de peso o un centímetro de más en los parámetros de su raqueta son decisivos para ejecutar bien o no los golpes.

En este perfil de tenista, la raqueta es un instrumento muy personal y que es elegida buscando unas prestaciones especiales que no tiene ninguna raqueta cuando sale de fábrica. Encontrar la raqueta que mejor se adapte a las condiciones del jugador sólo se consigue después de muchas horas de pruebas en la pista y la ayuda de un buen especialista que sepa ajustar sus parámetros a las necesidades de control, potencia y manejabilidad que quiere el tenista.