PALACIO DE LOS DUQUES DE ALBA

Vista del palacio por su parte frontal

Vista de los jardines del palacio
Este palacio, realizado por Jaime Marquet según planos del arquitecto don Manuel de Lara Churriguera, consta de dos pisos, y con cerca de doscientos armoniosos ventanales, levantado en una gran hondonada que fue preciso rellenar y acaondiconar exprofeso; con el servicio de cocinas, bodegas y dormitorios de los criados en el subsuelo; todo de granito finísimo sacado de canteras de Valdemolinos que fueron destruidas para hacer imposible que nadie dispusiese de igual piedra.
Tiene la entrada principal del palacio por la plaza de armas, a cuya derecha se alza la torre del reloj, dando la fachada posterior del palacio a magníficos jardines. Prestaba suntuosidad a este precioso recinto, las fuentes con abundantes aguas del jardín alto y bajo, comunicados por bella y amplia rampa doble enmarcada tras un frente arquitectónico y versallesco de piedra berroqueña, con una amplia escalera, actualmente casi destruida.
Sobre la puerta principal del palacio aún se conserva un pequeño escudo con un anagrama formado por las iniciales F.S., que por ser las de Fernando de Silva dicen bien claro que se debe a su iniciativa la creación de esta obra.
Por aquella época el decorado del palacio era más suntuoso, entrando en él mármoles y bronces, y estando todas las habitaciones tapizadas, las principales de sedas y damascos, con sobrepuertas pintadas a lo chinesco, profusión de chimeneas, mesas con piedra de mármol, porcelanas, muebles...
El citado palacio posee un sistema de drenaje de su parque y en el subsuelo del edificio, sobre el cual se asientan unas galerías que en gran parte siguen directrices laberínticas. Estas galerías se pueden dividir en varios grupos según su sección, que lógicamente va ligada a la utilidad de cada una. Las de mayores dimensiones (entre dos y cuatro metros de alto por sesenta centímetros de alto) pudieron servir además de sumidero de las aguas que escurrían del techo durante las lluvias, para tránsito periférico subterráneo al palacio, por existir dos puertas que salen de los sótanos hacia estas galerías. Podemos observar también un contacto palacio-red municipal, pero no accesible, sino que por su forma más bien parece para escurrimiento de las aguas. La disposición de esta red principal, que tienen dos salidas al exterior, una al río por la muralla y otra a lo que eran las caballerizas pudo permitir una movilidad clandestina exterior-interior o a viceversa, existiendo en la actualidad una reja en la salida a las caballerizas, y las marcas en piedra de sillería a escasos metros de la boca del río de haber existido otra puerta o reja, lo que hacían invulnerable la entrada por estos lugares. Su recorrido es de 327 metros, y existen 21 chimeneas o accesos ascendentes que en la mayoría de los casos contactan con la superficie.
Este palacio fue comprado por Piedrahita el 21 de Agosto de 1931, así como sus jardines por 60000 ptas, cantidad que supuso un regalo que a Piedrahita le hicieron sus propietarios. Actualmente es un centro comarcal de enseñanza y parque municipal.
Una vez propiedad del Ayuntamiento, Piedrahita consiguió con la República la restauración del edificio en ruinas para dedicarlo a la enseñanza y muy posteriormente se logró el diseño y realización de los jardines actuales. Estos jardines nos permitirían poseer uno de los parques y jardines más amplios y bellos en muchísimos Kilómetros a la redonda.
Hace algunos años se realizaron en ellos importantes excavaciones arqueológicas en las que se invirtieron algunos millones de pesetas consiguiendo establecerse y descubrir parte de sus primitivas estructuras de diseño así como sus canales de conducción de aguas y riegos. Posteriormente en más de una ocasión se asignaron otras cuantiosas partidas para mejora y embellecimiento de la zona ajardinada.
El estanque situado en los jardines del palacio