CAMPAMENTO DE DIOCLECIANO
El Campamento de
Diocleciano, también conocido, aunque con poco fundamento, como "Palacio de
Zenobia" , era un acuartelamiento de soldados romanos, y está formado por un
complejo de ruinas situado a media colina de la ladera que cierra la gran calle
columnada por su extremo oeste, al que se accede por una amplia escalinata
antigua, degradada casi al estado de rampa, pero todavía imponente. Un gran
fuste monolítico en mármol dorado descansa caido sobre las gradas, pero parece
que hubiera sido colocado con delicadeza. Al parecer los muros que se yerguen
aquí arriba, que incluyen una especie de ábside semicircular, formaban parte de
un templo (llamado de "los Signa")
donde
se depositaban los estandartes y enseñas militares. Fue construido en época
tardía, cuando tras el aplastamiento de la rebelión de Zenobia habían pasado ya
los momentos gloriosos de Palmira. Si hubo un breve renacer, fue gracias a
Diocleciano, a quien se deben también los baños públicos junto al Arco del
Triunfo.
Desde aquí arriba se domina una vista panorámica de toda la ciudad con sus mil columnas, con la mole del Templo de Bel en la linde opuesta, arropado por el verde oscuro del oasis de palmas; Y más allá, el ocre arenal extendiéndose hasta perderse en la bruma de un horizonte incierto. El Campamento de Diocleciano sería un masivo contrapunto al inmenso Templo de Bel; ambos conjuntos monumentales, el alfa y el omega de Tadmor , están enclavados a uno y otro extremos de la ciudad, demarcando sus límites, y a la vez enmarcados por la larguísima arteria columnada.