SITUACIÓN GEOGRÁFICA

La ciudad de Palmira se encuentra situada en Siria, a más de 200 kilómetros a oriente de la ciudad de Damasco, a medio camino entre el río Éufrates y Orontes.

El autobús que va de damasco a Palmira, suele dar un rodeo por la carretera de Homs, y antes de adentrarse en el desierto hace una parada en esta ciudad, la antigua Emesa, cuna del excéntrico emperador Heliogábalo. Los rojizos montes del Anti-Líbano sobresalen en un paisaje desértico de viejos y calcinados cerros con barrancos, y con tristes rastrojos como única vegetación. Al cabo de varias horas, tras circunvalar una pedregosa colina, hace su aparición un inmenso bosque de columnas marmóreas de color dorado destacando contra el fondo de intenso verde oscuro de otro bosque de palmeras, las que dieron su nombre a Palmira, oasis y ciudad caravanera en medio del inhóspito desierto sirio.

Tadmor es el antiguo nombre arameo del oasis en que creció la ciudad bautizada como Palmira por los romanos. Y es también el nombre con que conocen actualmente los sirios al lugar. La Biblia menciona, en textos escritos hacia el 200 d.C., la existencia de un poblado de principios de la época helenística en este emplazamiento.

Una lápida en lo alto de una columna, en le punto donde la carretera atraviesa la muralla norte conectando las ruinas con el pueblo nuevo, informa al viajero que llega al lugar: "Palmira, The bride of the desert". También hoy Tadmor cumple las funciones de etapa como antaño: oasis en el medio de la nada, por este enclave pasa y para el intenso tráfico entre damasco y Deir ez-Zur, población a orillas del Éufrates donde se ha encontrado petróleo recientemente.