TEMPLO DE NEBO

Muy cerca se encuentra el Templo de Nebo-Apolo, cuya doble advocación delata una vez más el sincretismo de cultos asiáticos y egeos que se da en toda Palmira, y cuyo emplazamiento inamovible obligo a que la avenida principal  de la ciudad diera un pronunciado quiebro para esquivarlo.

Nebo, según la ortografía bíblica, o Nabu, fue un dios mayor de la teogonía babilónica y asiria, por lo menos desde el siglo X a.C. Era, como Thoth en Egipto, el dios de la escritura y la cultura, y se le simbolizaba con la tablilla de arcilla o el cálamo. Era hijo del gran dios Marduk, de Babilonia, como apolo era hijo de Zeus, y su nombre se halla asociado a muchos monarcas neobabilónicos (caldeos), como Nabopolasar, Nabucodonosor o Nabónido.

Los condicionantes urbanísticos asignan al templo un temenos de forma trapezoidal, pero la cella en sí es perfectamente rectangular, de tipo períptero, aunque no conserve en su lugar sino las bases de las columnas sobre un podio de gran calidad de sillar. Todos los tambores de las columnas están desperdigados por el alrededor. Los capiteles han sido recolocados sobre las bases; la mayoría son corintios, algunos están inacabados.