Un año embolismal es aquel se compone de 13 lunaciones, añadiéndose una sobre las 12 de que consta el año puramente lunar, para ajustar los años lunares con los solares.
Para comprender la
dificultad de establecer un calendario conviene aclarar antes
diferentes
conceptos:
Día
solar verdadero: Período de tiempo que transcurre entre
dos
culminaciones consecutivas del Sol sobre un mismo meridiano. Se alcanza
a mediodía, pero debido a la órbita elíptica de la
Tierra, a lo largo del año se va adelantando o atrasando. Es más
largo que el día sidéreo porque para que el sol llegue a
la altura del mismo meridiano además de completar una revolución
sobre el eje de la Tierra debe compensar el movimiento de traslación
recorrido.
Día sidéreo: Tiempo siempre igual que tarda la Tierra en dar una vuelta entera alrededor de su eje polar y durante la cual se efectúa una revolución aparente completa con respecto a las estrellas fijas. Su duración es de 23 h 56 min. 4,09 seg.
Día solar medio: Para superar las diferencia entre el día solar verdadero y el día sidéreo se hace una media, por lo que se considera que el día dura 24 horas. Las diferencias se calculan en la ecuación del tiempo y se expresan en una curva llamada analema. El día solar medio se toma como unidad de tiempo fundamental para hacer el calendario.
Día
lunar: Intervalo de tiempo entre dos pasos sucesivos de
la Luna
por un meridiano concreto. Dura 24 h 50 min., ya que al movimiento de
rotación
de la Tierra hay que añadir el tiempo que tarda la Luna en realizar
su movimiento de translación alrededor de la Tierra. Esta es la
explicación de porqué las mareas se retrasan 25 minutos cada
12 horas. Desde el siglo II a.C. Hasta 1925 los astrónomos contaban
los días de luna a luna.
Año
trópico o solar: Tiempo que transcurre entre dos pasos
consecutivos
y reales de la Tierra, o aparentes del Sol, por el mismo equinoccio o
el
mismo solsticio. Consta de 365 días, 5 horas, 48 minutos y 45,51
segundos. Disminuye 5 segundos cada mil años. Este es el tipo de
año en el que se basa nuestro calendario, constatado por el paso
del equinoccio vernal.
Año sidéreo: intervalo de tiempo durante el cual la Tierra realiza una revolución completa alrededor del Sol, con respecto a las estrellas. Consta de 365 días, 6 horas, 9 minutos y 9,5 segundos. La diferencia entre el año trópico y el sidéreo es producto de la precesión de los equinoccios.
Año civil: Para superar la diferencia entre el año trópico y el año sidéreo se considera que el año civil consta de 365 ó 366 días.
Año lunar: Período de 12 revoluciones sinódicas de la Luna. Consta de 354 días.
Lunación: Tiempo que tarda la Luna en pasar de una conjunción con el Sol a la siguiente.
En resumen: ni todos los días duran lo mismo, ni la Tierra tarda un número exacto de días en completar su órbita alrededor del Sol.
La división
del día en 24 horas es muy antigua, y han coincidido en ella muchos
pueblos. Otra cuestión es cuándo comienza
el
día. Hoy en día se considera que el día comienza
a media noche (como los antiguos egipcios) y el día se divide en
dos partes de doce horas (aunque modernamente, en asuntos
internacionales,
se cuenta un solo período de 24 horas). Los astrónomos, como
Claudio Tolomeo, cuentan 24 horas a partir del mediodía. En la
antigüedad,
y actualmente los judíos y los árabes, consideran que el
día comienza con la salida del sol. Los griegos contaban 12 horas
de la salida a la puesta del sol y otras 12 durante la noche, por lo
que
la duración de las horas variaba a lo largo del año.
La semana
es el conjunto de 7 días. Se trata de un período arbitrario,
aunque hay quien considera que se debe a los siete planetas conocidos
en
la Antigüedad: Saturno, Júpiter, Marte, el Sol, Venus, Mercurio
y la Luna. En Egipto cada una de sus 24 horas del día estaba consagrada
a un planeta, sucesivamente, y el día recibía el nombre de
su primera hora. Hay quien afirma que los días de la semana son
siete porque Dios tardó seis días en crear el mundo y el
séptimo descansó, pero esta división se da también
en pueblos que ni conocían ni se guiaban por la Biblia.
La era es un punto fijo o fecha determinada de un suceso, desde el cual se empiezan a contar los años. En cada calendario veremos diferentes eras, y es que en la historia se pueden encontrar documentos fechados según esos acontecimientos, y siguiendo, normalmente, el cómputo de años que hace el calendario.
Un ciclo es un período de tiempo o cierto número de años que, acabados, se vuelven a contar de nuevo.
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