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Agradezco el envío de información abundante y urgente Tema: Estepa. Estepas en el mundo.

Andrés

Estimado Andrés:

    Yo no puedo proporcionarle abundante información digitalizada, puesto que le tendría que dedicar un tiempo que no tengo.

    No obstante, le recomiendo los libros de Alain Lacoste y Robert Salanon: «Biogeografía». Oikos-Tau. Barcelona 1981, para entender qué es una estepa y el de Arthur y Alan Strahler: «Geografía física». Omega. Barcelona 1989, para localizar los principales países esteparios del mundo: Siberia, la pradera norteamericana, la Pampa, etc. En España se pueden encontrar en cualquier biblioteca pública. De todas formas he entresacado, de mis temas, todo lo relacionado con la estepa y se lo mando aquí abajo. Puede que encuentre frases y conceptos repetidos pero es que se trata de dos temas diferentes (el 3 y el 4). No es mucho pero no tengo digitalizado más.

Los suelos poco evolucionados

    Los suelos poco evolucionados dependen en gran medida de la naturaleza de la roca madre. Existen tres tipos básicos: los suelos ránker, los suelos rendzina y los suelos de estepa.

      Los suelos ránker son más o menos ácidos y tienen un humus de tipo moder o mor. Pueden ser fruto de la erosión, si están en pendiente, del aporte de materiales coluviales, o climáticos, como los suelos de tundra y los alpinos.

      Los suelos rendzina se forman sobre una roca madre carbonatada, como la caliza, y suelen ser fruto de la erosión. El humus típico es el mull y son suelos básicos.

      Los suelos de estepa se desarrollan en climas continentales y mediterráneo subárido. El aporte de materia orgánica es muy alto, por lo que el horizonte A está muy desarrollado. La lixiviación es muy escasa. Un tipo particular de suelo de estepa es el suelo chernozem, o brunizem o las tierras negras; y según sea la aridez del clima pueden ser desde castaños hasta rojos.

Clima seco de las latitudes medias (Continental)

     Este clima se desarrolla entre los 35º y los 55º de latitud, en el interior de las grandes masas continentales, alejado de la influencia de las masas de aire polar marítimo. También está afectado por las oscilaciones del frente polar pero las masas de aire que domina, casi en exclusiva, son del tipo polar continental, frías y secas. En invierno queda bajo el dominio de un potente anticiclón térmico, origen de masas de aire polar continental, que también actúa en verano. Las lluvias son esporádicas y se deben a la advección de aire polar marítimo ocasional, que puede tener lugar en verano. El verano es la época más lluviosa. Sin embargo este clima es seco. Los inviernos son fríos y rigurosos, y los veranos pueden ser calurosos. La amplitud térmica anual es muy acusada, y puede serlo también la diaria.

      Las zonas representativas de este clima son casi exclusivamente del hemisferio norte: las zonas centrales de Norteamérica y Eurasia y la Pampa argentina.

      La vegetación típica de este país es esteparia, con dominio de las gramíneas y sin apenas árboles. Sólo en zonas de transición, y en microclimas debidos a la topografía, puede aparecer matorral de frondosas y xerófilas.

      La fauna característica es la de los grandes herbívoros de las latitudes medias: como el bisonte, los antílopes, los caballos, etc.; también hay pequeños carnívoros como el lobo, el zorro o el lince. Las aves son migratorias. Proliferan los insectos como la langosta, escarabajos, roedores, topos, lombrices y demás fauna excavadora.

      Los suelos están poco desarrollados. El suelo típico es el chernozem y las tierras negras poco evolucionadas. El aporte de materia orgánica es muy alto, aunque sólo sea de gramíneas.

El país continental: La estepa

     El clima continental genera formaciones de estepa, en la que dominan las gramíneas y escasean los árboles. La estepa la encontramos en el interior de los grandes continentes. El clima se caracteriza por la escasez de las precipitaciones y las temperaturas muy contrastadas, por lo que la vegetación es pobre y xerófila.

       El suelo típico de la estepa es el chernozem, el brunizem y las tierras negras, muy ácidas y con gran aporte de nitrógeno procedente de las gramíneas. En la estepa se distinguen: la pradera, la pradera mixta y la llanura, dependiendo de la densidad de las gramíneas.

      La fauna está en equilibrio precario con la escasa biomasa. Encontramos herbívoros como el bisonte, las gacelas, los caballos y los gamos; especies excavadoras, muy importantes para mantener aireado el suelo, como lombrices, topos, hormigas, etc.; reptiles como serpientes y lagartos, insectos como avispas, o langostas; aves diversas y algún carnívoro como el lobo, el coyote o el zorro; y roedores como los conejos, los hámsters, etc.

     En EE UU se conocen como praderas. La pradera americana sufre importantes cambios de este a oeste. En virtud de la progresiva disminución de precipitaciones. En el este se da la verdadera pradera, con las gramíneas más desarrolladas. En el medio oeste aparece la pradera mixta y en las inmediaciones de las Rocosas la llanura semiárida, más pobre en gramíneas. En esta estepa viven grandes herbívoros, algunos carnívoros y muchos pequeños roedores excavadores, insectos, hormigas, etc. Históricamente fue el dominio clásico del bisonte.

Clima mediterráneo

    El clima mediterráneo se da entre los 30º y los 45º de latitud y en el oeste de los continentes. Se caracteriza por tener inviernos relativamente húmedos y veranos secos, resultado de las variaciones del frente polar y las altas presiones subtropicales. Estos son los centros de acción principales que dominan el clima. Las masas de aire que encontramos son de tipo tropical marítimo o continental y polar marítimo. Las masas de aire polar marítimo dominan en otoño e invierno y también en primavera. Son responsables de la mayor parte de las precipitaciones en este clima. Las estaciones más lluviosas son las intermedias, otoño y primavera. Especialmente en otoño, se pueden dar lluvias torrenciales provocadas por la acumulación de calor (en las masas de agua durante el verano) y la llegada de gotas frías polares. En invierno pueden aparecer, localmente, anticiclones térmicos. Las temperaturas son suaves durante todo el año, con poca amplitud térmica anual (unos 15 ºC), sin embargo las condiciones topográficas pueden variar estos parámetros y encontrarnos con un clima más seco y frío; de inviernos secos y fríos y veranos frescos, aunque siempre dentro de las condiciones generales. Lo más significativo del clima son los tres o cinco meses de aridez en el verano; cuando está bajo el dominio del anticiclón subtropical.

      La vegetación es xerófila, para hacer frente a los largos meses de sequía. Domina el bosque de encinas, con un sotobosque leñoso, espinoso y aromático, donde encontramos especies como el lentisco, la sabina, el madroño, el romero, el tomillo, etc. En las zonas más húmedas aparece el roble como especie dominante. Este es un espacio muy humanizado, desde tiempos muy remotos, y el bosque suele estar degradado en formaciones de: garriga o maquia y carrascal (dependiendo de lo degradado que esté), en las que las especies subseriales aparecen como principales. El bosque puede estar clareado por decisión humana en la típica formación de dehesa. En la transición con otras biocenosis pueden aparecer especies frondosas como matorral, junto con las xerófilas, en un bosque mixto. Es muy importante el bosque galería, en el que aparecen especies frondosas como el álamo, el chopo o el olmo, que encontramos en los márgenes de los ríos, lagos y lagunas.

      La fauna está dominada por herbívoros de pequeño tamaño como el ciervo, la gacela, el jabalí y pequeños carnívoros, como el lince, el gato montés o el lobo. Además, encontramos roedores como la ardilla, el ratón, etc., y una amplia gama de aves, generalmente migratorias, como las cigüeñas, los gorriones, los jilgueros o el águila.

      El suelo varía entre el suelo pardo mediterráneo y el suelo rojo mediterráneo. Frecuentemente se desarrolla sobre terra rossa relicta.

El bosque mediterráneo

     El clima mediterráneo, y su bosque asociado, se sitúa en la fachada occidental de los continentes, hacia los 30º y los 40º. Se caracteriza por los inviernos templados, los veranos secos y otoños y primaveras con abundantes precipitaciones. El suelo dominante es el rojo mediterráneo y el pardo, y la terra rossa relicta.

      La vegetación típica es xerófila, ya que tiene que soportar la aridez estival. La especie dominante es la encina. El sotobosque es leñoso, espinoso y aromático, con especies perennifolias como el lentisco y el aladierno. En el cortejo florístico aparecen especies como el tomillo, el madroño, el romero, las jaras, etc. En las zonas de contacto con el país templado encontramos alcornoques y robles. En el hemisferio austral, y en el contacto con la estepa seca, aparecen los eucaliptos.

      El país mediterráneo ha estado poblado desde muy antiguo, y la intervención en la biocenosis ha sido decisiva para formar el paisaje y el medio. El bosque se degrada en garriga, dominada por la coscoja, maquia y estepa mediterránea, dependiendo de la importancia de la degradación, degradación de origen antrópico. En California, que el bosque mediterráneo está mezclado con las suculentas de origen americano se degrada en chaparral. En la península ibérica existe un tipo de aclarado del bosque mediterráneo conocido como dehesa.

Clima tropical seco y húmedo (Tropical)

     Este clima se encuentra entre los 5º y los 20º de latitud (10º y 30º en Asia). Los centros de acción son: la ZCIT y las altas presiones subtropicales. Las masas de aire que le afectan son ecuatoriales, y tropicales marítimo y continental. Se caracteriza por tener dos estaciones muy marcadas: una seca y otra húmeda. La estación seca se da cuando el Sol está bajo en el horizonte a mediodía y la húmeda cuando está alto. Las lluvias dependen de la posición de la ZCIT.

      Las zonas representativas de estos climas son: India, Indochina, el oeste de África, Suramérica en las regiones periféricas del Amazonas y Australia.

      La biocenosis de este país es muy rica y variada. Son las tierras típicas de la sabana, si bien hay que decir que el origen de la sabana es incierto. Dominan aquí las gramíneas, entre las que se encuentran árboles aislados. También encontramos formaciones de estepa con plantas espinosas que pueden llegar a formar matorral. Se trata de una vegetación xerófila y de acacias, balanites, azufaifos, y diversas suculentas, como el cacto. La evapotranspiración es muy intensa y las plantas tienen que protegerse. El carácter tropófilo de la vegetación está muy marcado.

      Este es el dominio de los grandes herbívoros y carnívoros como el elefante, el león, la cebra, rinocerontes, panteras, leopardos, búfalos, etc., y aves como el avestruz, el ñandú, la avutarda, etc., además de insectos: como la langosta, y roedores. La estación seca provoca grandes fenómenos migratorios.

      Los suelos suelen estar muy evolucionados, y a menudo son ferruginosos pudiendo, llegar a ser encostrados con distintos grados de lixiviación (que dependen del período de lluvias). Las épocas de sequía favorecen la evapotranspiración, salando los suelos.

El país tropical

     El país tropical se caracteriza por tener dos estaciones, una seca y otra húmeda, pero además las temperaturas son altas durante todo el año. Distinguiremos la estepa con espinosos, el matorral espinoso tropical y el bosque tropical seco y monzónico.

La estepa con espinosos

    Esta formación aparece en los climas cálidos con pocas lluvias. Predominan los suelos ferruginosos, encostrados y los poco desarrollados del tipo pardo de estepa.

     La vegetación es un matorral discontinuo y xerófilo. Encontramos especies como las acacias espinosas, los balanites, las azufaifas o los cactos. Puede que estas formaciones sean de origen antrópico.


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