Yo no puedo proporcionarle abundante información digitalizada, puesto que le tendría que dedicar un tiempo que no tengo.
No obstante, le recomiendo los libros de Alain Lacoste y Robert Salanon: «Biogeografía». Oikos-Tau. Barcelona 1981, para entender qué es una estepa y el de Arthur y Alan Strahler: «Geografía física». Omega. Barcelona 1989, para localizar los principales países esteparios del mundo: Siberia, la pradera norteamericana, la Pampa, etc. En España se pueden encontrar en cualquier biblioteca pública. De todas formas he entresacado, de mis temas, todo lo relacionado con la estepa y se lo mando aquí abajo. Puede que encuentre frases y conceptos repetidos pero es que se trata de dos temas diferentes (el 3 y el 4). No es mucho pero no tengo digitalizado más.
Los suelos ránker son más o menos ácidos y tienen un humus de tipo moder o mor. Pueden ser fruto de la erosión, si están en pendiente, del aporte de materiales coluviales, o climáticos, como los suelos de tundra y los alpinos.
Los suelos rendzina se forman sobre una roca madre carbonatada, como la caliza, y suelen ser fruto de la erosión. El humus típico es el mull y son suelos básicos.
Los suelos de estepa se desarrollan en climas continentales y mediterráneo subárido. El aporte de materia orgánica es muy alto, por lo que el horizonte A está muy desarrollado. La lixiviación es muy escasa. Un tipo particular de suelo de estepa es el suelo chernozem, o brunizem o las tierras negras; y según sea la aridez del clima pueden ser desde castaños hasta rojos.
Las zonas representativas de este clima son casi exclusivamente del hemisferio norte: las zonas centrales de Norteamérica y Eurasia y la Pampa argentina.
La vegetación típica de este país es esteparia, con dominio de las gramíneas y sin apenas árboles. Sólo en zonas de transición, y en microclimas debidos a la topografía, puede aparecer matorral de frondosas y xerófilas.
La fauna característica es la de los grandes herbívoros de las latitudes medias: como el bisonte, los antílopes, los caballos, etc.; también hay pequeños carnívoros como el lobo, el zorro o el lince. Las aves son migratorias. Proliferan los insectos como la langosta, escarabajos, roedores, topos, lombrices y demás fauna excavadora.
Los suelos están poco desarrollados. El suelo típico es el chernozem y las tierras negras poco evolucionadas. El aporte de materia orgánica es muy alto, aunque sólo sea de gramíneas.
El suelo típico de la estepa es el chernozem, el brunizem y las tierras negras, muy ácidas y con gran aporte de nitrógeno procedente de las gramíneas. En la estepa se distinguen: la pradera, la pradera mixta y la llanura, dependiendo de la densidad de las gramíneas.
La fauna está en equilibrio precario con la escasa biomasa. Encontramos herbívoros como el bisonte, las gacelas, los caballos y los gamos; especies excavadoras, muy importantes para mantener aireado el suelo, como lombrices, topos, hormigas, etc.; reptiles como serpientes y lagartos, insectos como avispas, o langostas; aves diversas y algún carnívoro como el lobo, el coyote o el zorro; y roedores como los conejos, los hámsters, etc.
En EE UU se conocen como praderas. La pradera americana sufre importantes cambios de este a oeste. En virtud de la progresiva disminución de precipitaciones. En el este se da la verdadera pradera, con las gramíneas más desarrolladas. En el medio oeste aparece la pradera mixta y en las inmediaciones de las Rocosas la llanura semiárida, más pobre en gramíneas. En esta estepa viven grandes herbívoros, algunos carnívoros y muchos pequeños roedores excavadores, insectos, hormigas, etc. Históricamente fue el dominio clásico del bisonte.
La vegetación es xerófila, para hacer frente a los largos meses de sequía. Domina el bosque de encinas, con un sotobosque leñoso, espinoso y aromático, donde encontramos especies como el lentisco, la sabina, el madroño, el romero, el tomillo, etc. En las zonas más húmedas aparece el roble como especie dominante. Este es un espacio muy humanizado, desde tiempos muy remotos, y el bosque suele estar degradado en formaciones de: garriga o maquia y carrascal (dependiendo de lo degradado que esté), en las que las especies subseriales aparecen como principales. El bosque puede estar clareado por decisión humana en la típica formación de dehesa. En la transición con otras biocenosis pueden aparecer especies frondosas como matorral, junto con las xerófilas, en un bosque mixto. Es muy importante el bosque galería, en el que aparecen especies frondosas como el álamo, el chopo o el olmo, que encontramos en los márgenes de los ríos, lagos y lagunas.
La fauna está dominada por herbívoros de pequeño tamaño como el ciervo, la gacela, el jabalí y pequeños carnívoros, como el lince, el gato montés o el lobo. Además, encontramos roedores como la ardilla, el ratón, etc., y una amplia gama de aves, generalmente migratorias, como las cigüeñas, los gorriones, los jilgueros o el águila.
El suelo varía entre el suelo pardo mediterráneo y el suelo rojo mediterráneo. Frecuentemente se desarrolla sobre terra rossa relicta.
La vegetación típica es xerófila, ya que tiene que soportar la aridez estival. La especie dominante es la encina. El sotobosque es leñoso, espinoso y aromático, con especies perennifolias como el lentisco y el aladierno. En el cortejo florístico aparecen especies como el tomillo, el madroño, el romero, las jaras, etc. En las zonas de contacto con el país templado encontramos alcornoques y robles. En el hemisferio austral, y en el contacto con la estepa seca, aparecen los eucaliptos.
El país mediterráneo ha estado poblado desde muy antiguo, y la intervención en la biocenosis ha sido decisiva para formar el paisaje y el medio. El bosque se degrada en garriga, dominada por la coscoja, maquia y estepa mediterránea, dependiendo de la importancia de la degradación, degradación de origen antrópico. En California, que el bosque mediterráneo está mezclado con las suculentas de origen americano se degrada en chaparral. En la península ibérica existe un tipo de aclarado del bosque mediterráneo conocido como dehesa.
Las zonas representativas de estos climas son: India, Indochina, el oeste de África, Suramérica en las regiones periféricas del Amazonas y Australia.
La biocenosis de este país es muy rica y variada. Son las tierras típicas de la sabana, si bien hay que decir que el origen de la sabana es incierto. Dominan aquí las gramíneas, entre las que se encuentran árboles aislados. También encontramos formaciones de estepa con plantas espinosas que pueden llegar a formar matorral. Se trata de una vegetación xerófila y de acacias, balanites, azufaifos, y diversas suculentas, como el cacto. La evapotranspiración es muy intensa y las plantas tienen que protegerse. El carácter tropófilo de la vegetación está muy marcado.
Este es el dominio de los grandes herbívoros y carnívoros como el elefante, el león, la cebra, rinocerontes, panteras, leopardos, búfalos, etc., y aves como el avestruz, el ñandú, la avutarda, etc., además de insectos: como la langosta, y roedores. La estación seca provoca grandes fenómenos migratorios.
Los suelos suelen estar muy evolucionados, y a menudo son ferruginosos pudiendo, llegar a ser encostrados con distintos grados de lixiviación (que dependen del período de lluvias). Las épocas de sequía favorecen la evapotranspiración, salando los suelos.
La vegetación es un matorral discontinuo y xerófilo. Encontramos especies como las acacias espinosas, los balanites, las azufaifas o los cactos. Puede que estas formaciones sean de origen antrópico.
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