Introducción
El fascismo y la guerra en el siglo XX son dos fenómenos diferentes que tiene la misma causa: la propiedad privada de los medios de producción, y la división del mundo en Estados nacionales. En última instancia el fascismo es un instrumento del gran capital para dominar al pueblo. Como la guerra moderna involucra en su desarrollo a toda la sociedad.
Naturaleza del fascismo
Los fascismos se definen, en lo político, progresivamente, al calor del oportunismo demagógico sobre los acontecimientos políticos del país. El nazismo es una excepción ya que nace constituido.
Para su consolidación y para construir su ideología política utiliza varios elementos anteriores a él que están en la sociedad.
La reacción nacionalista
Uno de los argumentos que el fascismo utiliza más demagógicamente es el del nacionalismo humillado y traicionado. El nacionalismo fascista es integrador y expansionista, pero represor y excluyente.
La reacción contra la democracia parlamentaria
Otro de los elementos ideológicos que utilizan es la reacción contra la democracia parlamentaria, que, sufre un descrédito general debido a la crisis económica de los años 30.
En ciertos sectores, la demagogia intenta mostrar a la democracia como ineficaz para resolver los problemas, sobre todo de orden público (muchas veces causados por ellos). Se cree que la división en partidos implica la división interna del país, en contra de un proyecto nacional común.
La reacción tradicional
El fascismo no es la reacción tradicional, no son los monárquicos que añoran el absolutismo y la restauración del Antiguo Régimen. Son un producto de la sociedad capitalista surgida en la Revolución francesa. Organizan la sociedad capitalista a través de los sindicatos verticales, tienen una política social paternalista y hacen una apuesta decidida por la industrialización y por lo moderno.
La crisis económica
La crisis económica que se inicia en 1929 afecta gravemente a la burguesía media. El empobrecimiento de la clase media y el proletariado, y el triunfo de la revolución socialista en Rusia, provoca miedo.
La gran burguesía mantiene sus ingresos gracias al proteccionismo del mercado exterior y a la sumisión, a menudo conseguida violentamente, de la clase obrera. Además, la gran burguesía se mantiene también con las subvenciones del Estado y las obras públicas.
Italia
En Italia se palpa en todas partes el espíritu revolucionario. En esta situación el gran capital recurre a los fascios de Benito Musolini para atemorizar a los obreros y reventar las huelgas de forma violenta.
Alemania
En Alemania
se produce una auténtica revolución obrera
tras la derrota en la guerra. Para conjurar el peligro de otra
revolución
el gran capital acude a los cuerpos
francos y las ligas de
combate, que actúan
violentamente
contra los obreros. Adolf
Hitler
organiza estos grupos en un sólo partido, el Partido
Nacionalsocialista. Su programa
político
está definido: habla de los agravios de la guerra, de no pagar,
del proteccionismo económico, de la docilidad del Estado, y de que
el partido debe controlar el Estado.
Las clases medias son víctimas de la competencia del libre mercado y ven con buenos ojos este programa.
Mística y demagogia
El fascismo no apela a la razón para lanzar sus consignas, sino al sentimiento. La violencia y la corrupción son sus formas fundamentales de actuación.
Recurren a la fe irracional. La razón desmontaría todas sus tesis. Para ellos la solución está en la defensa de un interés general, que sólo conoce el jefe, y al que hay que obedecer ciegamente. Este proyecto nacional implica la disolución del individualismo en el grupo que le acoge.
La propaganda es el medio fundamental para despertar y favorecer la mística demagógica. Se emplean todos los medios que la tecnología más moderna pone a su alcance. Se usa todo tipo de símbolos y se repiten las consignas sin pensar, a modo de oraciones.
El ascenso del fascismo
Italia
En Italia las bandas de fascistas nacen entre 1914 y 1918. En 1922 están perfectamente organizados por Musolini y marchan sobre Roma para conquistar el poder, que les es entregado por Víctor Manuel III.
Alemania
Tras el armisticio florecen en Alemania los grupos antisocialistas. Adolf Hitler es quien controla estos grupos. En 1922 intenta dar un golpe de Estado. En 1933 gana las elecciones y se asienta en el poder.
El fascismo está al servicio de la clase dirigente, que tiene la posibilidad de crear un gobierno fuerte que sirva a sus intereses, por eso los fascismos son lanzados al poder.
Una vez en el poder el proceso es el mismo en todas partes. Se suspenden las libertades y los partidos, pero intentan mantener una apariencia legal cambiando la constitución. La burguesía capitalista comienza a retirar la confianza a los fascistas cuando empiezan a gobernar, porque ven que sus excesos generan violencia social y existe la posibilidad de una guerra. El Estado fascista purga al partido y se transforma en una dictadura militar y policíaca..
La política económica
A pesar de proclamarse anticapitalistas los fascistas restituyen el capitalismo privado de las grandes compañías eliminando la competencia y creando monopolios estatales. El Estado es el gran cliente de las grandes empresas haciendo numerosas obras e impulsando la industria de guerra.
La industria ligera y la pequeña burguesía son los grandes perjudicados de este sistema puesto que no tiene la protección del Estado.
El fascismo tras la segunda guerra mundial
A pesar de haber perdido la guerra, y de ser una ideología completamente desacreditada, el fascismo pervive, aunque en círculos más o menos marginales, tras la guerra.
En España gobierna, hasta 1975, Franco, con un régimen fascista un tanto desnaturalizado. En Portugal el gobierno de Salazar durará hasta 1974. En Grecia la dictadura de los Coroneles dura hasta 1974.
El fascismo sobrevivió, en estado casi puro y con un marcado acento racista, en la Sudáfrica del apartheid.
Muchos de los fascistas que pierden la guerra se refugian en América latina. Serán los inspiradores de las dictaduras criminales que azotan América latina durante los años 60, 70 y 80. Aquí su estrategia de conquista del poder ha cambiado un poco. Asaltan el poder sin necesidad de toda la parafernalia fascista tópica, que les hubiese delatado, pero mantiene un populismo demagógico. En la América anglosajona se ha establecido un fascismo integrista, también demagógico, pero con una base popular amplia.
En los últimos años, sobre todo desde la crisis económica de 1973 y sucesivas, se observa un incremento entre grupos marginales del fascismo más violento y declarado. No pueden recurrir a la propaganda tradicional por el profundo rechazo que despiertan en toda Europa.
Agradezco cualquier comentario
![]()