Introducción
El concepto de subdesarrollo es un muy moderno. Aparece durante la descolonización, en los años 50. Hay tendencia a enfocar el subdesarrollo como un dato estadístico, por su renta per cápita o su producto interior bruto. Pero no es lo mismo una sociedad no desarrollada que una sociedad subdesarrollada.
El concepto de subdesarrollo se divulga durante los años 60 gracias a los medios de comunicación de masas, que lanzan como problema el hambre en el Tercer Mundo, las guerras, las dictaduras, etc. Los niveles de consumo de los países capitalistas desarrollados son un estadio de civilización al que todo el mundo está abocado.
Los países subdesarrollados dependen industrial y económicamente de los desarrollados. Son estos los únicos capaces de acumular capital a costa de los recursos ajenos. Los canales de comercialización de los productos están en manos de los países desarrollados.
Características de los países subdesarrollados
En primer lugar, sus habitantes apenas disponen de lo necesario. El concepto de lo necesario se amplía en la sociedad capitalista de consumo de masas. Otra característica es la subproducción de tipo capitalista. Los recursos no están aprovechados. También está entra sus características el alto crecimiento demográfico. Existe la creencia de que las altas tasas de incremento de la población impide el desarrollo económico. Si la población es mayoritariamente dependiente, se debe a los bajos niveles de inversión, y no a los altos índices de población. Otra de las características es la dependencia económica del mundo desarrollado, neocolonialismo, según el cual la inversión industrial y los canales de comercialización del producto están en manos de los países ricos, frecuentemente las antiguas metrópolis.
En realidad estas características de los países subdesarrollados son los efectos que una economía subdesarrollada produce en una población, no las causas. Son fruto de la desigualdad intrínseca que introduce el sistema capitalista, que tiende a acumular capital en unos países detrayéndolos de otros.
Si analizamos las sociedades de los países capitalistas podemos encontrar grupos de población que tienen las mismas características que las de los países subdesarrollados, es el llamado cuarto mundo, la única diferencia es que en los países del Tercer Mundo esta población adquiere el carácter de endémica.
El crecimiento de las necesidades
El aumento del gasto hace crecer el mercado y el consumo de bienes, los cuales se diversifican cada vez más. Los productos deben aparecer y desaparecer rápidamente del mercado, y ser perecederos.
El gran impulsor de este tipo de economía de consumo de masas es la clase media, con rentas que les permiten adquirir bienes, pero no acumular capital.
El Estado tiende a cubrir muchas necesidades que poco a poco se van haciendo básicas, es lo que se conoce como Estado del bienestar. Sin embargo, en la sociedad actual no basta tener las necesidades básicas cubiertas, la sanidad, la educación y la cultura son necesidades que nadie, en los países desarrollados, puede renunciar y a las que tienen derecho.
La vida urbana crea nuevas necesidades: de vivienda, equipamiento, transporte, vestido, etc. creadas, en su mayor parte, por la publicidad.
El crecimiento demográfico
Con la revolución industrial y el crecimiento de la productividad aumenta, también, la población, en el proceso de transición demográfica.
A diferencia de lo que pasa en los países desarrollados, que la transición demográfica dura entre 120 y 90 años y su crecimiento anual máximo nunca supera el 2%, en los subdesarrollados la transición demográfica es mucho más corta y los crecimientos anuales máximos superan en 2%.
Los países desarrollados resolvieron este problema introduciendo prácticas de control de natalidad más eficaces cuanto mayor era el nivel cultural y el desarrollo económico, además de recurrir a la emigración.
La revolución verde y la economía de plantación
Desde los tiempos del sistema colonial data la dedicación de ciertas zonas del mundo a la agricultura y a la extracción materiales y materias primas, gracias a un sistema de especialización productiva que buscaba ventajas comparativas.
En agricultura se nota el impacto de la revolución verde que es el uso de las variedades de altos rendimientos, las semillas VAR, con todos los insumos necesarios para incrementar la producción al doble o más.
En los países subdesarrollados es un problema añadido, ya que su dependencia de los países ricos en cuestiones agrícolas es total. Además, las semillas VAR son las que se consumen en los países ricos, con lo que la producción agrícola debe ir destinada a la exportación.
Al mismo tiempo ha generado una importante industria en torno a la creación de semillas e insumos, y su distribución. Por otro lado la mecanización del campo reduce el empleo de la fuerza de trabajo.
En los países subdesarrollados el modelo que se establece es la economía de plantación especulativa, que funciona como una empresa de producción; con asalariados y utilizando todas las ventajas de la tecnología y la ciencia. Se crea un proletariado rural indígena desvinculado de las tradiciones de su civilización. La producción de las plantaciones está dedicada al comercio internacional y no al consumo interno.
Las plantaciones son las grandes beneficiarias de las inversiones en el Tercer Mundo y de los planes de desarrollo. Las infraestructuras de regadío, los abonos a precios bajos, las subvenciones para la modernización de las explotaciones, etc., sólo pueden ser aprovechadas con ventaja por las plantaciones que disponen de capital suficiente para introducir mejoras, y no se pueden beneficiar de ellas los que viven de la agricultura tradicional.
La ciudad y el sector terciario
Cuando un país se industrializa sus ciudades crecen espectacularmente, y con ellas el sector terciario y de servicios, que es indispensable para poder vivir en una ciudad.
Con este proceso se descapitaliza el campo en favor de la industria y los servicios. Los capitales liberados son absorbidos por los servicios financieros y la búsqueda de operaciones especulativas.
En la ciudad los símbolos de la modernidad son los rascacielos del centro comercial y las viviendas en altura para las clases medias, así como las chavolas marginales en las orillas de las ciudades. El rápido desarrollo de una ciudad implica una rápida construcción de edificios en altura.
El crecimiento de los servicios en los países subdesarrollados, al revés que en los países ricos, se ha desarrollado antes que la industria, además está compuesto mayoritariamente por servicios personales.
La industrialización del Tercer Mundo
La industrialización del Tercer Mundo es un hecho reciente que se debe a la política de desconcentración productiva de las multinacionales, y que buscan en los países pobres mejores condiciones de contratación de la mano de obra, incluso llegan a emplear fuerza de trabajo infantil en condiciones de semiesclavitud; y otras ventajas fiscales.
La producción de estas industrias no va dirigida al aumento del consumo interno, sino a la exportación. Sin embargo, algunas empresas comienzan a fabricar componentes para las multinacionales y terminan dependiendo de ellas en exclusiva. Son empresas subsidiarias autóctonas.
Situación actual
La situación de los países del Tercer Mundo no es estática sino que goza de un gran dinamismo.
El paro es un mal endémico y estructural, que detrae rentas de los que ganan algo y alimenta el subempleo o la delincuencia. Las ayudas financieras al Tercer Mundo no sirven de mucho, porque no hay canales adecuados de distribución de los capitales invertidos.
Los países del Tercer Mundo dependen de la tecnología y de los capitales de los países desarrollados, principalmente de las inversiones de las multinacionales que pueden tomar la decisión de marcharse y dejar el país en la ruina y sin recursos.
El desarrollo sostenible
Se hace imprescindible adecuar los ritmos de explotación y de recuperación de los recursos, para evitar que se agoten. Los ritmos de recuperación son más rápidos y eficaces cuanto mejor se conserven las condiciones ecológicas que los producen.
Esto supone que el desarrollo económico capitalista tiene un límite, que es aquel que le impone la disponibilidad del factor tierra y las condiciones ecológicas que lo sustentan.
El desarrollo económico viene, pues, de la posibilidad de utilizar un recurso asegurando su regeneración y su equilibrio ecológico y, la creación de una tecnología que haga menos agresiva su transformación. Cuanto mayor sea la eficacia del proceso de transformación y menor el consumo de energía mayores serán los beneficios.
La solución de los problemas de desarrollo de los países del Tercer Mundo pasa por el desarrollo local, es decir, la creación de circuitos de producción y consumo en mercados de ámbito local, que permitan la creación de capitales autóctonos, bien distribuidos entre todas las clases sociales.
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