Tema 2
Metodología del trabajo geográfico. Técnicas de trabajo

Última revisión junio del 2008.
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El carácter multidisciplinar de la Geografía *
Los métodos de la geografía clásica *
Los métodos de la geografía moderna *
Los métodos de la geografía contemporánea *
Los documentos *
El análisis en Geografía *

Las estructuras geográficas *
Sistemas, sedes y funciones *
La diferenciación espacial *
El tiempo *
Bibliografía *

Tema

El carácter multidisciplinar de la Geografía

     El geógrafo estudia los modos de organización del espacio terrestre, así como la distribución de las formas y de las poblaciones sobre la epidermis de la Tierra. Esto implica una tensión entre la descripción y la explicación de los fenómenos.

     En general hablaremos únicamente de los métodos de trabajo estrictamente geográficos. Analizar todos los métodos de otras ciencias que se utilizan en Geografía nos llevaría a una enumeración excesiva e inútil, ya que se trata de ver porqué la Geografía es una ciencia autónoma, y no un simple compendio de otras ciencias que podría hacer mejor un equipo de especialistas en cada uno de los elementos analizados.

     Es ya clásica la visión de la Geografía como ciencia que aglutina a todas las demás ciencias, tanto naturales como sociales, desde la Historia hasta las Matemáticas, puesto que los objetos de estudio de la Geografía son muchos y muy variados. De la Geografía se han desprendido otras ciencias que se han especializado en uno de los objetos que trata, como la Geología, la Biología, la Zoología, la Botánica, la Demografía, la Astronomía, etc. Por eso es sabido que la Geografía utiliza métodos y técnicas que han desarrollado esas otras ciencias. La Geografía se sirve de sus métodos de análisis y sus conclusiones de la misma manera que un economista utiliza las Matemáticas.

     Sin embargo, la perspectiva de la Geografía es diferente; estudia los modos de organización del espacio terrestre, la distribución de los elementos que componen el paisaje, sus formas, sus poblaciones... Además, establece una dialéctica entre la explicación y la descripción del paisaje; y entre el método inductivo y el deductivo.

     El geógrafo localiza y sitúa el objeto de su estudio, describe y define las formas, analiza su disposición en el espacio, su repetición, su similitud y su originalidad. Además, se esfuerza por clasificar y expresar el objeto de su estudio, de una manera lógica, comprensiva y coherente; y según una escala determinada.

     Según M. C. Darby la Geografía es una ciencia en la medida en que los elementos que percibimos son examinados y medidos cuidadosamente. Para ello estos elementos han de ser elegidos, seleccionados, ordenados, juzgados y presentados.

     Las clasificaciones se han de llevar a cabo interpretando los hechos localizados, según una escala determinada, y analizándolos según diferentes puntos de vista, cada uno de los cuales aporta una luz nueva sobre el fenómeno. De esta manera unos rasgos se revalorizan mientras que otros pierden importancia, según la escala.

     El análisis lleva al geógrafo a comprender los modos de organización en el espacio. El geógrafo puede fijar su atención en un elemento, pero su trabajo se centra en las relaciones existentes entre todos los elementos que aparecen en el paisaje. No sólo se localizan, sino que se estudia su evolución y se determina su extensión.

     El ámbito fundamental de la Geografía sigue siendo el estudio de los grupos humanos, en cuanto son estos los que crean el paisaje en el territorio en el que viven. Para Pierre Gourou, la función de la civilización se expresa en el conjunto de las técnicas mediante las cuales se regulan las relaciones de las sociedades con el medio, y las relaciones de los hombres entre sí. Por eso algunos geógrafos orientan sus investigaciones hacia la organización y la evolución de los espacios naturales, o hacia la distribución de los hombres y sus actividades, en el espacio.

     Según Peter Haggett, cinco son los temas primordiales de la Geografía: la diferenciación espacial, el paisaje y la apariencia directamente perceptible del espacio, las relaciones entre el hombre y el medio, que podría desembocar en una falsa ecología determinista si no se interpusiera la civilización, la distribución del espacio, y el tema geométrico, que desarrollará William Bunge recurriendo a las Matemáticas y que tiene su expresión en los mapas.

     El mapa es el medio de expresión por excelencia de la Geografía, al tiempo que es un elemento de análisis. Pero no hay que olvidar la creación de textos en las explicaciones.

     A pesar de que el geógrafo utiliza métodos de otras ciencias, este pone en primer plano de su investigación las relaciones entre la localización, la organización y las diferencias espaciales; clasifica las estructuras que organizan el espacio, y descompone los sistemas que las rigen. Además, estudia la intensidad de los fenómenos y la densidad de las poblaciones, y el volumen de las transferencias y de los intercambios. Todo ello pone de relieve el significado de los límites y de las discontinuidades, y busca el sentido de las evoluciones de los fenómenos.

Los métodos de la geografía clásica

     La geografía clásica se fundamenta en la descripción del paisaje. Para ello se apoya en la observación y en los relatos de los viajeros. El trabajo de campo es fundamental. Se dan noticias del paisaje, la forma de vida, la lengua, la economía y la organización del Estado de los diferentes países. Se acude a las fuentes históricas y en cierta medida a las estadísticas, y toda esa información se plasma en monografías y mapas, ya sean estos temáticos o cartográficos.

     En el siglo XIX Alexánder von Húmboldt y Karl Ritter revolucionan la Geografía ya que aumentan considerablemente las posibilidades de observación. Todo ello gracias al desarrollo de las ciencias naturales. Pero por primera vez también se hace un intento de explicación y sistematización, recogiendo la información de numerosas monografías. En este momento se hace un esfuerzo por delimitar los entes regionales, y por definir qué es una región geográfica. Sin embargo, los geógrafos aún evitan la explicación y el posicionamiento ideológico.

Los métodos de la geografía moderna

     Ya en el siglo XIX, pero sobre todo en el siglo XX, las ciencias puras aparecen como el instrumento explicativo de la realidad.

     La nueva Geografía comienza a contar, clasificar y analizar con los métodos de las Matemáticas, Economía, Sociología, Psicología y la teoría general de sistemas. Se explican cuáles son los funcionamientos de los sistemas geográficos, pero rompen radicalmente con la tradición historicista y las monografías, para buscar teorías generales y modelos, cayendo en una descripción matemática y científica de la Geografía.

     La vinculación de las Matemáticas, y en especial de la Geometría, con la Geografía es tan antigua como la propia ciencia. Se remontan a los primeros mapas, y al intento de definir la posición de todos los puntos de la Tierra con objetividad. Para analizar por completo una determinada región es necesario la utilización de múltiples datos y estadísticas, el análisis de las curvas, las regresiones múltiples, el análisis factorial, las correspondencias, etc., que existe entre todos los elementos del paisaje. Además, hay que contar con el cálculo de probabilidades, y los procesos de simulación, para comprender su funcionamiento y evolución. En ayuda de tan ingente cantidad de datos ha venido la informática, que con una amplia base de datos puede ayudar a analizar situaciones determinadas. Los ordenadores más potentes del mundo se utilizan en el análisis del clima y en ver su incidencia en las regiones. Son los sistemas de información geográfica (SIG).

     El estudio matemático y deductivo de los elementos del espacio lleva a la formulación de modelos teóricos: pirámides ecológicas, flujos de transporte, ciclos de actividades y modelos de localización, como los de Von Thünen para la agricultura, Weber para la industria y Christaller y Loesch para las ciudades y la actividad terciaria. Se establecen redes, circuitos y umbrales en los que funcionan los diferentes hechos geográficos. Pero frecuentemente se olvida a la sociedad, o se le supone un comportamiento económico perfecto.

     El medio de recogida de datos es estadístico, y a través de encuestas. Su medio de expresión más característico es la cartografía temática y la cartografía general.

Los métodos de la geografía contemporánea

     La geografía actual intenta utilizar todo el bagaje teórico de la geografía cuantitativa pero teniendo presente la tradición histórica y humanística. El marxismo se ha convertido en un método de análisis en la Geografía, al igual que en la Historia.

     Hoy en día se utilizan las fuentes históricas, como los fueros, los censos, las relaciones de diezmos, los portazgos, etc., para comprender cómo era la geografía en el pasado, matizado siempre por el problema que conlleva la utilización de fuentes preestadísticas. Recopilación de datos.

     Se manejan las técnicas matemáticas, estadísticas, económicas, geológicas y de todo tipo de ciencias que vengan al caso. Análisis de los datos.

     Se determina el objeto de estudio, o dominante, según la escala requerida, la región empleada, la evolución histórica y el funcionamiento actual, para describir, clasificar, ordenar y explicar los diferentes fenómenos que afectan a una región, teniendo en cuenta el medio natural y social en que se desenvuelven.

     El resultado se presenta tras la publicación de monografías y mapas topográficos, temáticos y generales, que sirven de fuente para estudios posteriores.

     Se emplea el método hipotético deductivo en los aspectos que otras ciencias lo utilizan, y el hipotético inductivo en las generalizaciones de datos que definen regiones, según la dominante y la escala.

     Los principales campos que estudia la Geografía y sus principales ciencias auxiliares son: En geografía física se estudia: la Geomorfología, con métodos de la Geología, la Litología y la Geofísica. La Climatología, con métodos de la Meteorología y la Estadística. La Hidrología, continental y marina, con métodos de la Geología, la Oceanografía y la Estadística. Y la Biogeografía con métodos de la Biología, la Botánica, la Zoología, la Edafología y la Ecología. En geografía humana se estudia: la Geografía de la población, con métodos de la Demografía, la Sociología y las Matemáticas. La Geografía agraria, con métodos de la Agronomía, la Climatología, la Estadística y la Economía. La Geografía industrial, con métodos de las Matemáticas y la Economía. La Geografía de los transportes y comercial con métodos de la Economía, las Matemáticas y la Sociología. Y la Geografía urbana, con métodos del Urbanismo, la Sociología y las Matemáticas. Naturalmente los métodos de la Historia aparecen en todas ellas, así como los estadísticos y matemáticos. También se utilizan métodos de Astronomía y Topografía para realizar los mapas, así como la determinación de códigos de signos que ayuden a interpretarlos.

Los documentos

     Debido a que la naturaleza de los análisis tan variados los documentos posibles también han de ser heterogéneos, ya que son los utilizados por otras ciencias. Pero entre todos destacan los visuales. El paisaje es el principal documento de la Geografía.

     Pero el elemento de estudio principal que aparece en el paisaje depende de la escala. Además, para poder explicar el porqué del paisaje, es necesario recurrir a los análisis que ofrecen otras ciencias y a otros documentos complementarios, desde los históricos a los estadísticos.

     Una vez localizados los datos es necesario organizarlos para poder tratarlos, con cuadros más o menos sintéticos o de entradas múltiples. En ayuda de esta labor vienen los sistemas de información geográfica que se están desarrollando en la actualidad.

     Por último, la información se presenta en mapas, gráficos y monografías escritas. El mapa que mejor permite el análisis geográfico es el de escala 1:50.000, mapas más pequeños permiten una visón de conjunto, y los más grandes un mayor detalle. Debemos tener en cuenta que el mapa es ya una interpretación del paisaje, ya que en él sólo aparecen ciertos elementos, los que otro geógrafo ha considerado relevantes.

     El otro gran documento es el que nos muestra el paisaje fielmente: la fotografía. Las fotografías pueden ser de cualquier tipo pero tienen una especial utilidad las fotografías aéreas obtenidas cenitalmente, que se asemejan a un mapa, aunque tiene sus propias características.

El análisis en Geografía

     El paisaje es el elemento primordial de la Geografía, lo primero que se ve. El paisaje se define por sus formas, naturales o antrópicas. Todo paisaje está compuesto por elementos que se articulan entre sí. Estos elementos son básicamente de tres tipos: abióticos, bióticos y antrópicos, que aparecen por la acción humana. Determinar estos elementos es lo que constituye el primer nivel del análisis geográfico.

     Cada uno de estos elementos del pasaje evoluciona dialécticamente con los otros dos. Se hace necesario, pues, estudiar cuáles son esos cambios, en qué dirección se producen, a qué ritmo, y cuál es su umbral antes de que desaparezcan. Con todo esto el geógrafo va construyendo un modelo de funcionamiento del paisaje. En él aparecen los contactos, las repeticiones, las irregularidades y todo lo que defina al paisaje. Además, se debe determinar cómo evoluciona en el tiempo. Esto constituye el segundo nivel del análisis geográfico.

     Pero además, el geógrafo tratará de explicar porqué el paisaje es de una determinada manera. Intentará explicar el paisaje. En última instancia esto es la Geografía.

     Uno de los problemas centrales de la Geografía es el de la localización. Localizar no sólo es mencionar la latitud, la longitud y la altitud de un punto, sino determinar las relaciones de ese punto con el entorno. El emplazamiento es el asentamiento territorial de un elemento en el espacio. La posición depende del sistema de relaciones que mantiene el elemento con otros, próximos o lejanos. Para determinar el emplazamiento de un elemento generalmente usaremos mapas de gran escala, mientras que para comprender su posición necesitaremos mapas de escalas pequeñas, lo normal son los menores de 1:200.000. La posición es el resultado de uno o varios sistemas de relaciones, dependiendo de la complejidad de las funciones del elemento.

     No todas las propiedades de la localización tienen el mismo carácter; algunas son contingentes, es decir, pertenecen naturalmente al lugar, pero otras son realizables, es decir pueden ser modificadas por la sociedad. Tener en cuenta estas características es fundamental a la hora de elegir la localización de una empresa, por ejemplo. Los lugares utilizados por una civilización para su emplazamiento dependen de la técnica de control del territorio, de la tecnología existente; y se justifican por su posición.

     En un estudio de localización el geógrafo efectúa conjuntamente tres operaciones: establece los elementos del paisaje, estudia las relaciones que justifican la posición y confecciona el balance de correspondencias entre el lugar y la posición, las cuales se pueden modificar a lo largo del tiempo.

Las estructuras geográficas

     En el espacio geográfico se llama estructura a una unidad funcional y fisionómica que posee una identidad y está localizada. Cada estructura está regida y organizada por un sistema.

     Cualquiera que sea la naturaleza de los fenómenos analizados el geógrafo hace una misma gestión, tendente a descomponer su ámbito en conjuntos homogéneos por su fisonomía o sus funciones; los delimita, y ve sus articulaciones y sus interferencias. Se observan, así, las originalidades, las diferencias y las similitudes.

     Un mismo espacio puede acoger diversas estructuras, que se presentan con distinta fuerza dependiendo de la naturaleza del elemento que las determine, abiótico, biótico o antrópico. Lo que obliga al geógrafo a clasificar los elementos que componen el paisaje; y a reagruparlos en función de sus propiedades comunes. Esto implica que las estructuras se deben ordenar taxonómicamente. Además, estas estructuras cubren un área determinada, llamada cora. La corología es el estudio descriptivo de una distribución en el espacio.

     Esto nos lleva al estudio de los límites. Establecer los límites de un fenómeno es uno de los problemas más difíciles de la Geografía, ya que todo fenómeno presenta discontinuidades espaciales, y sus límites varían con el tiempo. Frecuentemente, el conocimiento del fenómeno implica el conocimiento de sus límites y viceversa. Los elementos se agrupan en familias, y estas en niveles. Las comparaciones únicamente se pueden establecer entre elementos de la misma familia e idéntico nivel. Pero también se exige el conocimiento de los vínculos entre elementos clasificados en diversos órdenes de la misma familia y las relaciones entre familias, con lo que se estudia un fenómeno a diversas escalas. Frecuentemente, a cada escala le corresponde un elemento dominante de estudio, y a cada fenómeno una escala. A cada familia le competen unas técnicas de análisis y unos instrumentos propios.

     Georges Bertrand establece ocho niveles de estudio: el geotopo, el más pequeño, escalas menores a 1:1000. En él pueden estudiarse fenómenos como los desprendimientos de roca, la vivienda o el microclima. La geofacies, con de escalas entre 1:5000 y 1:25.000. Son fisionómicamente homogéneas. El geosistema, que es una unidad funcional que agrupa a todas las geofacies que están relacionadas por el objeto de estudio. Estos fenómenos se presentan en escalas de entre 1:20.000 y 1:50.000. La comarca, que agrupa a varios geosistemas. Su escala está entre el 1:50.000 y el 1:200.000. La región, es una unidad organizada debido a una disposición natural, histórica, paisajística, antrópica, etc. Se presentan en escalas entre 1:200.000 y 1:1.000.000. La provincia reúne a varias regiones. Su escala suele ser inferior a 1:1.000.000. El dominio, en el que aparece un fenómeno de gran magnitud. Dominio alpino, atlántico, mediterráneo, etc. Y el área o zona, que aparece en las escalas muy pequeñas, generalmente planetarias. Aquí encontramos las grandes zonas climáticas, templadas, frías, cálidas, o los grandes conjuntos biogeográficos, la distribución de continentes y océanos, o los grandes conjuntos de población en el mundo. Aunque generalmente se reserva la palabra área para unidades más pequeñas que la zona, como los países del área del Caribe, por ejemplo.

     No obstante, es posible hacer otras clasificaciones. Alain Lacoste y Robert Salanon establecen los siguientes niveles biogeográficos: distrito, sector, dominio, región e imperio, de menor a mayor. Además, el término región es mucho más complejo y tiene otras connotaciones. Por otro lado, se suele utilizar el término país para designar una unidad homogénea de estudio, independientemente de su escala y su localización, y suele coincidir con un paisaje, país cárstico, alpino, boreal, urbano, etc.

     El estudio geográfico se hace de un problema monográfico, bien sea este de escala local (geotopo, geofacies, geosistema y comarca) bien sea de escala regional (región, provincia, dominio, área y zona).

Sistemas, redes y funciones

     Ante una estructura el geógrafo se pregunta cuáles son los sistemas que organizan y rigen su evolución. Las relaciones entre diferentes estructuras se establecen en sistemas, que permiten la transferencia de materia y energía, los intercambios y las transformaciones. Los sistemas funcionan gracias a determinados agentes que desencadenan los procesos. En Geografía encontramos múltiples sistemas: ecológicos, erosivos, climáticos, de cultivos, agrarios, urbanos, de transporte, etc. El análisis de sistemas permite observar las correspondencias de causalidad y las interrelaciones, ver la eficacia de ciertos agentes y procesos, y aquilatar las inercias y las limitaciones.

     La dinámica de los fenómenos se ejerce en el espacio gracias a los intercambios, a las transformaciones y a las transferencias, que se expresan en forma de flujos de materias, de energía, de poblaciones y de bienes. Estos flujos forman circuitos y redes. Se utiliza el término circuito para los flujos de intercambio naturales, mientras que el vocablo redes se reserva para los sistemas creados por la sociedad. Encontramos circuitos en la atmósfera, en los mares, en la biosfera y en la Tierra como planeta; la cadena trófica, el ciclo del agua o el ciclo del sol. Aunque se habla de red hidrográfica esta es un circuito: se denomina así por sus características topológicas.

     Las redes son sistemas lineales y continuos que permiten la circulación de las materias, la energía, las poblaciones y los bienes, entre diferentes puntos del espacio humanizado. Las redes están jerarquizadas en distintas escalas y se cruzan en nodos. Cuanto más densidad de población, desarrollo económico o nivel tecnológico tenga una sociedad, más densas y variadas serán sus redes. Las redes son las que garantizan el dominio y la ordenación de un territorio. La creación de una red es fruto del esfuerzo colectivo a lo largo del tiempo. Requiere una inversión en mano de obra y capital, una previsión, una voluntad social y un sistema jurídico que lo ampare. Son redes: las vías férreas, las carreteras, las líneas aéreas, las de alta tensión, las telefónicas, los canales de regadíos, los oleoductos, bancos, etc. En una red es necesario estudiar las condiciones de acceso y acometida (instalaciones fijas que proporcionan suministro a la red), los nodos, las direcciones del flujo, el caudal, la velocidad, etc. Y las consecuencias que tiene la red en el medio. Podremos encontrar espacios naturales donde apenas existen redes y lugares donde las redes se superponen, como ocurre en las ciudades. La densidad y el tráfico de las redes revelan el nivel de vida y la cultura de la sociedad que la utiliza.

     Las funciones nacen de las relaciones causales y las interacciones que se establecen en un sistema. Permiten calibrar su eficacia y su productividad. A veces se distinguen tres tipos de funciones: de producción, de transformación y de intercambio. Existen funciones contingentes, naturales, y funciones antrópicas, que se pueden modificar a voluntad de la sociedad.

La diferenciación espacial

     Uno de los mayores problemas en Geografía es definir los límites de un fenómeno. Cada estructura tiene unos límites más o menos precisos y fáciles de localizar. En realidad lo difícil es concretar todos los elementos que intervienen en una estructura. Determinar los límites implica delimitar la estructura, y viceversa. Por ejemplo, situados ante el problema del bosque mediterráneo debemos: determinar qué es un bosque mediterráneo, qué especies lo conforman y cuáles son sus límites. Pero para ello debemos localizar un bosque mediterráneo y determinar sus límites, para saber las especies que lo definen.

     Los límites son, necesariamente, cambiantes en el tiempo, al igual que las estructuras. Un límite no es una línea divisoria sino una franja de contacto entre dos ámbitos geográficos diferenciados. La línea de contacto se llama frontera, aunque este término se suele reservar para las líneas de división política.

     Existen límites claramente perceptibles, como el contacto entre el agua y la tierra, o las diferentes cuencas hidrográficas, pero hay otros que no están tan claros, como los límites climáticos, o los de las especies biocenóticas. Los límites antrópicos son innumerables. Unos son claramente perceptibles, como los políticos, otros son muy difíciles de determinar, como la zona de influencia de una empresa, y requieren una investigación.

     Dentro de cada límite es necesario determinar la densidad, es decir, la carga de una población por unidad de superficie, y la intensidad, o el grado de actividad de un fenómeno por unidad de tiempo y superficie. Ambos conceptos determinan el grado de dinamismo del sistema, pero sólo tienen valor si se les compara con otros sistemas similares. Son conceptos relativos. Nos encontramos con el problema de qué es geográficamente representativo. Para determinar la densidad y la intensidad es necesario utilizar diferentes técnicas de inventariado que dependen del objeto de estudio, plantas, animales, lluvia, carreteras, personas, etc.

     Otro de los problemas centrales del análisis geográfico es determinar el umbral. Los procesos son activos sólo entre determinados umbrales, máximos y mínimos, más allá de los cuales el fenómeno se extingue y comienzan procesos de otra naturaleza. Las zonas más frágiles, y donde los fenómenos se encuentra cerca de sus umbrales son, precisamente, los límites. Pero también existen umbrales internos: como el de saturación, que hace que el sistema se colapse, el de productividad, o el de viabilidad, y que pueden llevarlo a la extinción. Cada fenómeno tiene un umbral mínimo y otro máximo, y cada uno de ellos una serie de variables, dependiendo de su naturaleza. Uno de los problemas de la determinación de los umbrales es que no son lineales, sino que tienen un punto crítico de ruptura y a menudo se presenta de forma catastrófica. En los fenómenos antrópicos, la distancia entre el umbral máximo y mínimo puede variar, dependiendo de decisiones sociales.

El tiempo

     En todo análisis del espacio el geógrafo se debe recurrir a la Historia e integrar el tiempo y la duración en sus razonamientos. Una de las mayores dificultades en este tema es que normalmente nos tropezamos con diferentes escalas de tiempo. El geógrafo se encuentra ante elementos heterogéneos, instalados en épocas diferentes y que evolucionan a ritmos distintos.

     El geógrafo se basa en lo que se observa en el presente y únicamente recurre al pasado con vistas a la comprensión del paisaje, para entender la evolución. No obstante, en la actualidad existe una corriente geográfica que pretende conocer cómo era el paisaje en el pasado histórico. El geógrafo trata de encontrar en el paisaje las huellas del pasado que nos han llegado.

     Aunque de una manera un tanto arbitraria se distinguen, normalmente, tres tipos de tiempo: el tiempo cíclico, donde un fenómeno se repite en un intervalo corto, el tiempo histórico y el tiempo geológico. En todo paisaje encontramos elementos que se explican en, al menos, uno de estos tipos de tiempo. Por ejemplo: en una ciudad tenemos los desplazamientos diarios, el clima, la evolución de la ciudad y su asentamiento geológico.

     Una de las características de los movimientos de la naturaleza es que no se producen de forma paulatina sino repentina. Si los movimientos son masivos pueden llegar a ser catastróficos. Por ejemplo: una ladera es estable hasta que llega a un punto de ruptura y se desliza. Pero para que alcance ese punto de ruptura ha tenido que acumular una cierta tensión a lo largo del tiempo. Los períodos de inactividad son más largos que los de actividad. Claro que esto sólo es verdad si utilizamos una escala de tiempo humana. Si hablamos de tiempos geológicos que una ladera se desplace cien metros en media hora supone un movimiento mínimo, y la erosión de una montaña puede considerarse paulatina.

     En Geografía es particularmente interesante el estudio de fenómenos cíclicos y su evolución. Sin embargo, debe quedar claro que, hasta en Geografía, la Historia en ningún caso es repetitiva.

     La noción de ciclo nos lleva al intento de crear modelos teóricos aplicables a cualquier situación. A diferencia de en las Matemáticas, en las que los modelos se aplican rígidamente para obtener resultados iguales entre sí, en Geografía el modelo sólo sirve para hacer una primera aproximación un tanto superficial. Sin embargo, el modelo sí es útil para conocer, teóricamente, el comportamiento aislado de un elemento. Luego, podremos determinar en qué medida lo observado en la realidad se ajusta a lo esperado. Pero si el modelo sirve para estudiar un elemento, se muestra ineficaz para explicar el paisaje, puesto que los elementos que actúan son tantos que se hace virtualmente imposible.

     El gran peligro del modelo es que se convierta en el fin de la Geografía y se trate de ajustar la realidad al modelo, por encima de la observación. Pero también, que la observación de las singularidades no nos permita generalizar y construir modelos de aproximación.

Bibliografía

Pierre Gourou: «Introducción a la geografía humana». Alianza. Madrid 1984
Tim Unwin: «El lugar de la Geografía». Cátedra. Madrid 1995
Milton Santos: «Por una geografía nueva». Espasa Calpe. Madrid 1990
Horacio Capel y Luis Urteaga: «Las nuevas geografías». Salvat. Temas Clave. Barcelona 1985
Yves Lacoste: «La Geografía: un arma para la guerra». Anagrama. Barcelona 1990
Olivier Dollfus: «El espacio geográfico». Oikos-Tau. Barcelona 1982
Pierre George: «Los métodos de la Geografía». Oikos-Tau. Barcelona 1979
Olivier Dollfus: «El análisis geográfico». Oikos-Tau. Barcelona 1978

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