Introducción
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México y América
central *
Introducción
El conjunto iberoamericano es un gran continente de 18 millones de kilómetros cuadrados. En estas vastas extensiones se encuentran multitud pueblos con grandes diferencias. Además, el espacio no es uniforme, ya que las comunicaciones por el interior son muy difíciles debido al relieve y las selvas. Las disparidades de desarrollo y las diferencias sociales son fruto de procesos históricos diversos que se remontan a la época del dominio español y portugués. Los virreinatos de Nueva España y Perú se diferencian gradualmente, tanto por su observancia de las leyes promulgadas por la Corona, las Leyes de Nueva Planta, como por la relación comercial con la península. Además, Brasil fue colonizado por Portugal, lo que constituye, por sí mismo, una diferencia.
Sin embargo, a pesar de todas las divergencias que existen hoy en día, toda Iberoamérica se asemeja en: en ser países en vías de desarrollo, y en una lengua y cultura, mayoritaria, de origen hispano y portugués.
Durante el siglo XIX, España intenta hacer de América una colonia al estilo anglosajón. La sociedad indiana, ya mestiza, se rebela, y hasta 1898 se va independizando de la mano de héroes nacionales como Miguel Hidalgo, José María Morelos, José Martí, José San Martín o Simón Bolívar que intentará crear una Gran Colombia en el virreinato de Nueva Granada.
Durante el proceso de independencia, la región sufre una progresiva descapitalización de la economía, al retirarse los capitales españoles y portugueses. Aunque llegan las fortunas inglesas y del resto de Europa.
Desde el siglo XIX Estados Unidos intenta dominar económicamente el territorio; esta es su zona de expansión natural. Sus intenciones se concretan en la doctrina Monroe: «América para los americanos», con la que se expresa un sentimiento nacionalista diferenciado y un deseo de dominio de la región. Los intentos de expansión más concretos, que incluso llegan a la invasión, fueron los de Cuba y Puerto Rico. En 1898 EE UU entra en guerra contra España para terminar con la influencia europea en la región.
Ya desde la época española, en América la sociedad estaba dividida y jerarquizada no en virtud de su estamento, sino de su riqueza. Las «repúblicas» de los españoles: mestizos, negros o indios eran, más que categorías raciales, categorías sociales. Con esta base, y el desarrollo del capitalismo, la sociedad se polarizó entre ricos y pobres, pero no se desarrollará suficientemente una clase media o una pequeña burguesía.
La sociedad americana es, desde sus comienzos, mayoritariamente urbana, ya que los conquistadores no conocen suficientemente el territorio y tienden a vivir en ciudades. Hacia estas ciudades emigran, más o menos obligadamente, los indios nativos. Existe alguna excepción, como la hacienda venezolana o argentina, donde se tiende a la ruralización.
En Iberoamérica se pueden distinguir dos regiones geográficas diferenciadas: México y América central, con las Antillas; y el Cono Sur, con Brasil, el Río de la Plata, y los países Andinos.
La primera región se centra en torno al golfo de México y el mar Caribe. Estos mares también bañan las costas de Estados Unidos, país que sirve como punto de referencia. El río Bravo es una frontera política que marca el límite entre la cultura latina y la anglosajona, en América. Esta es una región muy compleja ya que encontramos países de todos los tamaños, con diferentes grados de desarrollo y distintos modelos políticos.
México es el país más grande y uno de los que mayores relaciones tiene con Estados Unidos. En América central encontramos siete pequeños países muy poco desarrollados, y las Antillas están formadas por multitud de islas y países muy pequeños. De todos ellos destacan Cuba, Jamaica y Puerto Rico. No todos son de habla hispana o portuguesa. Países como Belice, Jamaica o Haití hablan inglés, francés, etc.
En esta región no debe olvidarse el impacto de los esclavos traídos de África, que llegaron a dominar numéricamente en algunos países. Sin embargo, su cultura está, mayoritariamente, supeditada a la de las antiguas metrópolis. Las Antillas es una región de mestizaje.
Con la excepción, relativa, de México, la economía de esta región depende de la exportación de los productos obtenidos en las plantaciones tropicales y el turismo, por lo que la buena marcha de la economía depende del mercado internacional y sus precios agrícolas.
México es el país más desarrollado, económicamente, de la región. Sin embargo, su dependencia de los EE UU es muy grande, aunque tiene niveles de independencia notables.
México tiene unos 110 millones de habitantes. Durante muchas décadas mantuvo unos índices de crecimiento vegetativo muy altos, en torno al 3% anual. Hoy en día está en torno al 1% anual. México está terminan la transición demográfica. El 80% de la población mexicana es urbana. La capital con sus 15.000.000 de habitantes, en México D. F., es la segunda mayor ciudad del mundo.
La ciudad de México está construida sobre un lago salado y en una depresión, lo que determina que esta sea una ciudad húmeda y con muy mala ventilación. La contaminación en la ciudad es muy alta. Los barrios de chabolas están situados en los peores sitios de la ciudad, y en los más alejados del centro. Estos barrios aparecen de la noche a la mañana construidos por «paracaidistas». La inmigración a México D. F. es muy intensa. Provienen de las regiones pobres del país y se instalan ilegalmente en la capital. Pero no sólo es México D. F. la que absorbe la emigración, sino que también hay una fuerte corriente migratoria hacia Estados Unidos. Esta emigración ilegal cruza la frontera por el río Bravo.
En México las diferencias sociales son muy notables. Al lado de la gente que no tiene nada, existen algunas de las fortunas más grandes del mundo. La parte desarrollada del país se encuentra en determinados enclaves de México capital y algunas ciudades del norte que tienen relaciones comerciales con Estados Unidos. También la región de Yucatán es una zona desarrollada, gracias al turismo. Curiosamente, las regiones petrolíferas son también muy pobres, como el caso de Chiapas. El resto del país es mayoritariamente un despoblado en el que la población está en el límite de la supervivencia. Son las regiones de Chiapas, península de California, Sierra Madre, etc.
La riqueza, por la que en las grandes cifras México es un país más desarrollado, está concentrada en unas pocas manos y el Estado. Para la mayoría del país la agricultura de subsistencia es la fuente principal de recursos. Con el fin de completar la renta familiar se recurre, con frecuencia, a la economía sumergida. La estructura empresarial de México está totalmente descompensada: existen algunas grandes compañías y multitud de pequeñas empresas familiares. Faltan las empresas de tipo medio y las que abastecen de productos auxiliares a las grandes firmas.
En México también hay, al lado de las pequeñas explotaciones de subsistencia, grandes plantaciones de productos tropicales con destino al mercado internacional. Son plantaciones especulativas de algodón, maíz, frijol, arroz y caña de azúcar. Las explotaciones de algodón y caña de azúcar están localizadas en el norte y el resto en el sur. Aquí se utilizan todos los avances que les proporcionan la revolución verde, a través de Estados Unidos.
También existen grandes explotaciones ganaderas, del estilo de las plantaciones. La ganadería se concentra el centro del país y en el noroeste. La pesca es otro de los recursos importantes de México. En el golfo de México hay un importante banco de pesca, pero también el Pacífico es una región de la que se extraen recursos marinos. Sin embargo, la flota pesquera mexicana es muy pequeña y apenas alcanza los caladeros cercanos a su costa, son barcos de cabotaje, aunque no falta flota de altura. La minería es otro de los recursos importantes de México. El país es rico en recursos minerales, muchos de ellos nacionalizados. En el centro y el norte del país se extrae plomo, cobre y zinc, junto con el petróleo.
La industria de transformación mexicana es virtualmente inexistente. La mayoría de las fábricas del país son de capital estadounidense, que se trasladan temporalmente a México en busca de mano de obra barata y exenciones fiscales.
México cuenta con una red ferroviaria y de carreteras que abarca la mayor parte del territorio. También la aviación comercial es importante, tanto en los desplazamientos nacionales como en los internacionales.
Los servicios están muy desarrollados, pero no son prestaciones al público sino privadas y personales. Muchos de los empleos de economía sumergida, muchos de los empleos, son servicios personales de baja calidad.
Pero en la historia de la economía mexicana hay dos hechos de transcendencia vital: la reforma agraria y el petróleo. La reforma agraria es una de las aspiraciones de la revolución de comienzos de siglo. En 1910 los grandes propietarios terratenientes constituían una oligarquía que dominaba el país. La revolución de Emiliano Zapata terminó con esta situación, ya que accedió al poder con la consigna del reparto de la tierra. No hay que olvidar que Zapata venía de regiones agrícolas donde el problema de la tierra era secular. La reforma agraria zapatista es política, la primera reforma agraria política del mundo. Desde entonces el PRI (Partido Revolucionario Institucional) ha estado en el poder hasta el año 2000. Esta reforma consistió, básicamente, en declarar comunitaria toda la tierra de cultivo y repartirla en ejidos. El ejido es una forma especial de tenencia de tierra. La tierra puede considerarse comunal, pero la explotación es privada. Los núcleos de población tienen derecho a: que se les restituya la tierra de la que fueron desposeídos antes de la revolución, que se les dote de tierra suficiente para cubrir sus necesidades, y que se les amplíe la tierra. En esto entra también el agua, tan importante en un país mayoritariamente seco. Las tierras son entregadas a campesinos que las trabajen directamente, y que no tengan capitales invertidos en otras actividades. Al ser comunales no pueden hipotecarse. También se ponen los medios de explotación para cultivar el ejido. El Estado hizo un gran esfuerzo para dotar a las explotaciones de regadío, y todo lo necesario para poner a producir la tierra. Pero este sistema sólo funciona cuando la agricultura es de subsistencia.
El petróleo se explotó desde comienzos de siglo por empresas extranjeras, en 1917 se declara el dominio directo de la nación sobre todos los minerales, incluido el petróleo. Con esta medida las empresas estadounidenses se convertían en arrendatarios del Estado mexicano; tanto en el continente, región de Chiapas, como en el golfo de México. Desde 1938 está nacionalizado, por lo que los beneficios los obtiene el Estado. En realidad lo que está nacionalizado son los medios de producción, no la propiedad del petróleo. Además, la industria refinera, que es la que saca los beneficios, está dominada por la oligarquía que tiene el poder, económico y político.
América central es una región poco poblada y muy pobre. La constituyen los países de: Guatemala, El Salvador, Honduras, Nicaragua, Costa Rica y Panamá; más Belice. Apenas superan los 40.000.000 de habitantes. Sin embargo, el crecimiento vegetativo es alto, en torno al 3% anual. Tienen unas tasas de natalidad y mortalidad muy altas. Aún así, se puede considerar que han empezado la transición demográfica, y que no la han terminado.
A diferencia de resto de América, esta es una región mayoritariamente rural, el 66% de la población vive en los pueblos. La población es, en general, indígena o mestiza.
Las principales ciudades de América central son las capitales de los países, Guatemala, San Salvador, San José, Managua, Panamá y Tegucigalpa. Además son ciudades importantes los puertos de mar con tráfico internacional, como Puerto Cortés (Honduras), Puntarenas (Costa Rica), Puerto Limón (Costa Rica) y Colón (Canal de Panamá).
Como región subdesarrollada que es, las diferencias entre ricos y pobres son enormes. La agricultura es la base de la economía, y las explotaciones están enormemente polarizadas. Existen grandes plantaciones que cultivan productos tropicales, como el plátano y el café, destinados a al exportación, y pequeñas explotaciones de subsistencia. Las plantaciones practican el monocultivo especulativo mientras que las pequeñas explotaciones ejercen el policultivo de subsistencia. Los productos dedicados a la exportación son: el café, la banana, la caña de azúcar, etc. Estas explotaciones está en manos autóctonas, pero no los canales de distribución del producto.
También tiene mucha importancia, tanto económica como ecológica, la explotación forestal especulativa. Se dan con cierta frecuencia crisis ecológicas que inutilizan la tierra para el cultivo de subsistencia. La revolución verde ha potenciado la creación de plantaciones en detrimento de la agricultura tradicional.
Esta región es un país de selva tropical húmeda, lo que dificulta mucho las comunicaciones. La red viaria, tanto por carreteras como por ferrocarril, es deficiente. Mejores son las comunicaciones aéreas y marítimas.
El país apenas tiene industria de transformación, y la minería es muy escasa. Los recursos naturales que se explotan son los agrícolas y forestales, y en menor medida la ganadería y la pesca.
Las grandes diferencias entre ricos y pobres producen continuas tensiones sociales e inestabilidad política. Durante los años 70 y 80 fueron frecuentes las guerrillas y dictaduras militares en toda la región, como la salvadoreña o la nicaragüense. La excepción es Costa Rica, que con un régimen democrático más consolidado, basado en la pequeña propiedad privada, es políticamente más estable.
En esta situación Panamá, la región del Canal, es un oasis de desarrollo, y plenamente urbano. Las mejores condiciones de vida en la zona del canal la convierten en un foco de inmigración permanente para todo el país.
Las Antillas son un grupo de islas que jalonan el Caribe. Muchas de ellas son muy pequeñas, y son países independientes. Algunas han estado colonizadas por Inglaterra, Francia u Holanda. La diversidad política de estos países es muy grande, va desde las dictaduras militares, al comunismo, pasando por los países democráticos, y la asociación política con EE UU o Gran Bretaña. Las islas Vírgenes continúan siendo una colonia de Gran Bretaña y las Antillas francesas son departamentos de Francia. Durante la colonización española eran las Indias cercanas, por lo que fueron los territorios americanos que tuvieron una mayor relación comercial con España. A finales del XIX comenzó el interés estadounidense por estos territorios y fueron objeto directo del imperialismo estadounidense.
Estados Unidos hará de algunas de estas islas colonias agrícolas en régimen de plantación de productos tropicales, como la caña de azúcar, las bananas o el café.
Se puede distinguir entre Antillas mayores y menores. Las Antillas mayores son: Cuba, Puerto Rico, La Española (Haití y Santo Domingo) y Jamaica, las Antillas menores son multitud de pequeñas islas, de las que sólo algunas tienen más de 1000 km2.
La industria de transformación es prácticamente inexistente, y se reduce al tratamiento de algunos productos agrícolas.
Los servicios son una actividad económica que acoge a bastante población activa. Son, en gran medida, servicios personales. La economía sumergida tiene gran importancia para la supervivencia de muchas familias. Algunos de estos países se han convertido en paraísos fiscales para atraer las inversiones de grandes empresas con ganas de pagar pocos impuestos. Frecuentemente, la corrupción se instala en el gobierno. Todas estas islas son importantes puntos de destino turístico.
Las Antillas tienen muy poca población, y en su mayoría es urbana. Están pasando por la transición demográfica, sus tasas de natalidad son altas y las de mortalidad también, aunque descienden. Las diferencias sociales en estos países son muy acusadas, no tanto en Cuba, por lo que la sociedad está muy polarizada, entre ricos con muchísimo dinero y pobres que no tienen nada. Gran parte de la población es mestiza. Aquí llegaron la mayor parte de los esclavos africanos que se vendieron en América.
De todas ellas caben destacar dos países: Puerto Rico, un país asociado a EE UU que le convierte casi en un estado norteamericano, y Cuba que ha hecho una revolución socialista y ha estado vinculada hasta 1991 a la Unión Soviética. Cuba ha sufrido desde 1961 un embargo comercial por parte de EE UU que ha impedido su desarrollo económico.
El Cono Sur corresponde casi a la mitad del continente. Se extiende desde los 10º Norte, hasta las inmediaciones del continente antártico.
Brasil fue colonizado por los portugueses ya que sus costas están dentro del área de expansión acordada en 1494 en Tordesillas. En la costa brasileña los portugueses fueron los primeros en desarrollar la economía de plantación. Se desarrolló, sobre todo, en la fachada atlántica que, pertenecía a las Indias cercanas.
Brasil tiene un clima dominante tropical seco y húmedo, con la selva ecuatorial más grande del mundo. Está atravesado por el Amazonas y el río Negro, dos de los ríos más grandes y caudalosos del mundo.
La población brasileña es una de las más numerosas del planeta. Con unos 200.000.000 de habitantes Brasil es uno de los gigantes demográficos. Pero no están uniformemente distribuidos por el territorio. La selva ecuatorial está prácticamente despoblada, salvo Brasilia, así como la fachada atlántica del noreste. La mayoría de la gente se concentra en el Atlántico sur, en torno a São Paulo y Río de Janeiro. La población es mayoritariamente urbana. Las diferencias sociales en Brasil son enormes, como en todos los países subdesarrollados, por lo que existen grandes fortunas mientras gran parte de la población vive en favelas. La miseria ha hecho aparecer el fenómeno de los garimpeiros, o niños de la calle, que viven en torno a los barrios ricos de las ciudades turísticas. Con frecuencia, estos niños son asesinados por bandas paramilitares, que pretende expulsarlos de su territorio. La sociedad está tremendamente polarizada.
Brasil es un país con grandes recursos naturales, tanto minerales como silvícolas, pero tiene graves problemas para explotarlos. No es fácil aprovecharlos por las condiciones ecológicas en las que se encuentran. Frecuentemente, el método de explotación es intensivo y devastador, lo que provoca crisis ecológicas de consecuencias impredecibles e irreparables, y esto compromete su desarrollo sostenible y sostenido.
La agricultura brasileña se debate entre la subsistencia y la plantación. Los productos de plantación están destinados al comercio internacional. Los más importantes son: el arroz, el maíz, el café, la caña de azúcar, etc. En la ganadería predominan los grandes rebaños. En este sentido distinguimos entre: la gran extensión, que predomina en casi todo el país; y la explotación intensiva, típica de las regiones más pobladas.
El sector empresarial está en alza, gracias a la instalación de empresas multinacionales que buscan ventajas de localización, en una mano de obra barata e impuestos bajos. Además, los puertos de São Paulo y Río de Janeiro están bien comunicados con las rutas del comercio internacional. Sin embargo, al igual que en otros países, el empresariado medio es muy escaso. En general, las empresas de mediano tamaño son suministradoras de componentes para las grandes compañías; pero lo que más predomina es el pequeño empresario y la economía sumergida.
La producción de energía es, mayoritariamente, hidroeléctrica, gracias a las excepcionales condiciones del relieve y el régimen hídrico. Esta es la primera industria de país, ya que el incremento de la demanda eléctrica se ha disparado con la llegada de las grandes empresas multinacionales.
Los servicios ocupan a gran parte de la población activa, sobre todo los servicios personales de baja calidad. No obstante, Brasil es un importante destino turístico. Esta actividad es una de las principales fuentes de riqueza.
Las comunicaciones de Brasil son muy buenas en las zonas turísticas, São Paulo y Río de Janeiro, en su contacto con el exterior; pero son pésimas con el interior y en la articulación del territorio. La dificultad de las comunicaciones ha sido siempre un obstáculo para el desarrollo.
En este ambiente también están las Guayanas, que son territorio británico, francés y holandés. La población de las Guayanas se concentra en la costa. Son territorios mejor explotados que Brasil ya que cuentan con la financiación europea.
El Río de la Plata es una región económicamente importante desde el siglo XVII. Aquí encontramos las densidades de población más elevadas de toda Suramérica. Esta región se encuentra, por el contrario, rodeada de un auténtico desierto demográfico, tanto hacia el Amazonas, como hacia los Andes y la Patagonia. Este aislamiento con el entorno hace que las relaciones económicas se produzcan más con el exterior que con el interior. Falta, en Argentina, Paraguay y Uruguay, una auténtica integración económica, incluso nacional, que se pretende superar con el Mercosur, organización internacional en la que también está Brasil.
La agricultura y la ganadería son mayoritariamente extensivas. Predominan los cultivos de trigo y la ganadería de vacuno, y ovino en Uruguay. La agricultura está dominada por la oligarquía terrateniente, de carácter rural. La hacienda es toda una institución en la región, ya que se creó en la época de frontera como unidad autosuficiente de producción. Esta es una de las excepciones que en América generan población rural. Sin embargo, hoy en día las haciendas orientan sus cultivos a los productos comerciales. A diferencia de otros países, los productos agrícolas se consumen, en buena medida, en la propia región, aunque no faltan los cultivos dedicados a la exportación.
La riqueza minera es grande, aunque en general está mal explotada, debido a las dificultades que impone el aislamiento de la mayoría de las minas; gran parte de ellas se encuentran en los Andes o en la Patagonia.
La industria de transformación es escasa, y apenas logra cubrir las necesidades de la región, aunque también aquí llega la desconcentración de las multinacionales, pero en menor medida. La industria está dedicada, fundamentalmente, a la transformación de los productos agrícolas y ganaderos.
Las comunicaciones son difíciles, debido a las condiciones del país. Las vías de comunicación ponen en contacto las principales ciudades del entorno del Río de la Plata y los ríos Uruguay y Paraná, pero el resto del país está muy mal comunicado. Sí son buenas las comunicaciones con el exterior.
El 80% de la población es urbana, a pesar de tener un importante contingente de la población que vive en el campo. Las diferencias sociales son muy grandes, propias de los países en vías de desarrollo, lo que ha generado tensiones sociales que en la década de los 70 y los 80 degeneraron en dictaduras militares criminales. Esto produjo, también, desintegración económica. La región era, antes de la barbarie militarista, muy próspera, incluso más que muchas regiones de Europa en la misma época; pero la crisis económica y el ascenso al poder de las oligarquías fascistas terminaron con la prosperidad y convirtieron la zona en un país subdesarrollado. La población está terminando la transición demográfica, por lo que las tasas de crecimiento vegetativo son, aún, más altas que las de los países desarrollados.
Los países andinos forman otro ámbito geográfico diferenciado, por su peculiar condición de estar enclavados en la cordillera de los Andes. A diferencia del resto de América, están orientados hacia el Pacífico. En tiempos de la colonización española eran las Indias lejanas, ya que para llegar a ellas había que pasar el estrecho de Magallanes, cosa que un navío hacía cada uno o dos años. Sólo Venezuela está orientada al Atlántico.
Esta es una región donde el subdesarrollo económico golpea con especial virulencia. La población no ha terminado la transición demográfica por lo que el crecimiento vegetativo es muy alto. Gran parte de ella es mestiza, y está muy polarizada entre ricos y pobres. Las diferencias sociales son muy grandes, lo que ha generado tensiones que han desembocado en la presencia de guerrillas y dictaduras militares que utilizan la violencia para conseguir sus fines. La corrupción es la forma habitual de gobierno, lo que ha permitido la implantación de las mafias de la droga, hasta controlar países como Colombia, Ecuador o Perú. La sociedad es mayoritariamente urbana, y se concentran en las ciudades que son capital de país y las costeras. En las ciudades aparecen, frecuentemente, barrios marginales de chabolas. Es particularmente llamativa la distribución de los barrios de chabolas, que en las ciudades de mayor altitud sobre el nivel del mar se sitúan en las laderas más elevadas, más frías y con menos oxígeno. Esta situación llega al límite en Bogotá, donde los gamines (menores de edad, delincuentes) viven en las cloacas de la ciudad.
La economía subdesarrollada se centra en la exportación de materias primas. Son países muy ricos en productos minerales, que explotan para la exportación, sin aprovechamiento en el país. Al exportar las materias primas carecen de industria; y tampoco controlan los canales de distribución de los productos que venden. La agricultura es puramente de subsistencia; la agricultura de plantación tiene una importancia apreciable. Particularmente importantes fueron los caladeros de pesca. En sus costas se encontraban algunos de los bancos de pesca más ricos del mundo, pero la sobreexplotación, a cargo de las grandes potencias pesqueras (EE UU y Japón) terminó con el banco. Otro recurso importante es la silvicultura. Los grandes bosques de las regiones amazónicas y de los bosques andinos producen maderas para la exportación. Pero también corren el peligro de sobreexplotación, y de acabar con el recurso. En esta situación tiene especial importancia la economía sumergida e ilegal, en torno al tráfico de cocaína. Los servicios son de mala calidad, personales, y sin el recurso turístico de otras regiones. Tratan de superar sus dificultados creando la Comunidad Andina de Naciones, como una área de libre comercio.
Las dificultades para establecer comunicaciones en el país son muy grandes, y como en otras partes es con el exterior con quien tiene buenas comunicaciones.
Venezuela posee el recurso del petróleo, en el Lago Maracaibo. Aunque la concentración de la propiedad no permite la correcta distribución de la riqueza. También es en Venezuela donde se ha desarrollado otra forma de poblamiento rural terrateniente, en torno a los Llanos, en el este y el sur del país.
Colombia es un país productor de café, como producto de plantación, y cocaína, Ecuador de bananas, Perú de caña de azúcar y algodón y pesca, Bolivia de estaño y cobre: todos ellos productores de materias primas.
La reforma agraria es en estos países una necesidad social ineludible. La falta de recursos económicos ha generado violencia en todos ellos, desde la guerrilla maoísta de Sendero Luminoso hasta la dictadura fascista de Pinochet.
Chile es el país de la región en mejores condiciones económicas; ya casi un país en desarrollo. Cuenta con los recursos de la pesca, los fosfatos, la sal, el cobre, etc., y con una industria de transformación, alrededor de Santiago, que le permite ser consumidor de los productos que fabrica. El consumo interno es lo que marca la diferencia.
Iberoamérica es una región de países subdesarrollados dependiente del mundo rico y en particular de Estados Unidos. Su sociedad está desequilibrada, tanto económica como socialmente, aunque los esfuerzos hechos por mejorar han sido ingentes y han dado buenos resultados. Son países muy poco integrados en las que las mejores comunicaciones son con el exterior y no con el interior.
La suya es una sociedad mayoritariamente urbana con muy pocos recursos sobre la tierra, lo que provoca la aparición del chabolismo y las situaciones extremas de miseria.
La estructura empresarial está desequilibrada. Existen grandes fortunas, y grandes empresarios, y auténticos empresarios pobres, ya que faltan las empresas de tamaño medio. La economía sumergida tiene una importancia decisiva en el complemento de la renta familiar.
Salvo excepciones, atribuibles a la política de desconcentración de las grandes multinacionales, la industria es casi inexistente. Como lo es la industria nacional.
El sector servicios está sobredimensionado, ya que suelen ser servicios personales de baja calidad, salvo en las regiones turísticas.
El territorio está desarticulado, ya que faltan las vías de comunicación que la pongan en contacto. Además, los recursos suelen sobreexplotarse hasta que se esquilman.
La pobreza de estos países les ha empujado a pedir créditos a las instituciones financieras internacionales, Banco Mundial y Fondo Monetario Internacional, lo que ha aumentado la deuda externa. La deuda externa de estos países es el problema económico más urgente que tienen que afrontar los gobiernos, ya que se ven apremiados por el BM y el FMI. Estas instituciones, para asegurarse la devolución de los préstamos, obligan a los gobiernos a adoptar medidas económicas determinadas, de tipo liberal, que aumentan las diferencias sociales y agravan los problemas. De estos créditos sólo se benefician los ricos, ya que son los únicos que pueden conseguir economías de escala y aprovechar con ventaja las inversiones en infraestructuras. Todo ello desemboca en crisis sociales y ecológicas. La Ronda Uruguay del GATT, en 1994, ha liberalizado el comercio de los productos agrícolas, con lo que tampoco controlan este comercio, esencial para ellos.
América es un territorio con recursos pero totalmente descapitalizado. La inversión exterior sólo drena los capitales sin distribuir riqueza. Es un auténtico neocolonialismo lo que sufren estos países. La falta de capitales autóctonos dificulta el desarrollo.
VV.AA.:
«Geografía
de América latina». Teide y UNESCO. Barcelona 1982
M. Ángeles
Ruiz Vilaplana y Rafael Ruiz de Lira: «América: El continente
y sus pueblos». Imago. Santillana. Madrid 1986
Nelson Martínez
Díaz: «Multinacionales en Latinoamérica». Cuadernos,
Historia 16. Madrid 1985
