RECETA de la QUEIMADA

Ingredientes Necesarios: Aguardiente de suficiente graduación alcohólica para que prenda la llama, azúcar blanco fino, cortezas de limón y algunos granos de café.


Preparación y Ceremonial Habitual:

-En un recipiente de barro cocido (en su defecto un caldero de acero inoxidable, aunque no es lo mismo...) se vierte el aguardiente y el azúcar, en la proporción de 120 gramos por cada litro de líquido. Se añaden mondaduras de limón y los granos de café.
-Se remueve y se le planta fuego, con un cazo (mejor de barro cocido, aunque como recurso de "urgencia" se puede usar un cazo sopero de acero) en el que previamente habremos colocado un poco de azúcar con aguardiente. Muy despacio, se acerca el cazo en llamas al recipiente, hasta que el fuego pase de uno a otro.
-Una vez estamos seguros de que las llamas no se nos van a apagar, comenzamos a remover el aguardiente con el cazo. En este punto inicial, con alta concentración de alcohol, las llamas tendrán un color preferentemente
azul.

-Es ahora el instante en el que debemos proceder a la lectura del "Conxuro", a ser posible con una cadencia pausada y recreándose en su belleza y misticismo. Por descontado, si entre los presentes en la ceremonia hay algún/a gallego/a, no hay muchas dudas de quien debería ser el oficiante.

-Mientras tanto, procedemos a levantar repetidamente el cazo con diferentes fracciones de aguardiente en llamas aproximadamente a medio metro sobre el caldero, para luego dejar caer  el líquido desde el cazo al recipiente desde esa altura. Esta labor la puede realizar siempre una misma persona, aunque las buenas costumbres indican que cada uno de los partícipes en la queimada debería alzar el cazo en llamas al menos en una ocasión.

-El tiempo que debe emplearse en agitar el líquido dependerá de muy diferentes factores, tanto de la graduación alcohólica inicial del aguardiente como de los gustos y el paladar de los partícipes. Como norma general, cuando las llamas empiezan a tener un color predominantemente amarillo-naranja, es señal de que ya queda menos alcohol en la mezcla, y la queimada estará más dulce.

-En el punto deseado, podemos apagar las llamas de diversas maneras, siendo habitual tapar el caldero para privarle de oxígeno. La queimada está ya lista para su degustación y disfrute, sirviendo las porciones en tazas de barro cocido o -en su defecto- vasitos de cristal.

 

Recomendaciones del Webmaster:

-Las mejores queimadas en las que he tenido la suerte de participar han sido realizadas pasada la medianoche, entre los pinos y la bruma del Monte de la Esperanza, con el suave murmullo del viento superpuesto al  sonido de la música celta sonando muy bajito. Esporádicos aullidos del bucio aborigen atronando en la oscuridad y la impagable compañía de los amigos; de los que se encontraban allí, y también de los que estaban fuera...

-Busca tu momento, busca tu ambiente y busca la compañía adecuada. Y disfruta de la magia purificadora del rito del fuego, de la llama flameante rugiendo al aire de la noche y del ardor digestivo recorriendo el interior de tu cuerpo. Será inolvidable. :-)
 

CONXURO en GALLEGO

 

Mouchos, coruxas, sapos e bruxas.
Demos, trasnos e dianhos, espritos das nevoadas veigas.
Corvos, pintigas e meigas, feitizos das mencinheiras.
Pobres canhotas furadas, fogar dos vermes e alimanhas.
Lume das Santas Companhas, mal de ollo, negros meigallos, cheiro dos mortos, tronos e raios.
Oubeo do can, pregon da morte, foucinho do satiro e pe do coello.
Pecadora lingua da mala muller casada cun home vello.
Averno de Satan e Belcebu, lume dos cadavres ardentes, corpos mutilados dos indecentes, peidos dos infernales cus, muxido da mar embravescida.
Barriga inutil da muller solteira, falar dos gatos que andan a xaneira, guedella porra da cabra mal parida.
Con este fol levantarei as chamas deste lume que asemella ao do inferno, e fuxiran as bruxas acabalo das sas escobas, indose bañar na praia das areas gordas.
¡Oide, oide! os ruxidos que dan as que non poden deixar de queimarse no agoardente, quedando asi purificadas.
E cando este brebaxe baixe polas nosas gorxas, quedaremos libres dos males da nosa ialma e de todo embruxamento.
Forzas do ar, terra, mar e lume, a vos fago esta chamada: si e verdade que tendes mais poder que a humana xente, eiqui e agora, facede cos espritos dos amigos que estan fora, participen con nos desta queimada.

 

CONJURO en CASTELLANO

 

Buhos, lechuzas, sapos y brujas.
Demonios maléficos y diablos, espíritus de las nevadas vegas.
Cuervos, salamandras y meigas, hechizos de las curanderas.
Podridas cañas agujereadas, hogar de gusanos y de alimañas.
Fuego de las almas en pena, mal de ojo, negros hechizos, olor de los muertos, truenos y rayos.
Ladrido del perro, anuncio de la muerte; hocico del sátiro y pie del conejo.
Pecadora lengua de la mala mujer casada con un hombre viejo.
Infierno de Satán y Belcebú, fuego de los cadáveres en llamas, cuerpos mutilados de los indecentes, pedos de los infernales culos, mugido de la mar embravecida.
Vientre inútil de la mujer soltera, maullar de los gatos en celo, pelo malo y sucio de la cabra mal parida.
Con este cazo levantaré las llamas de este fuego que se asemeja al del infierno, y huirán las brujas a caballo de sus escobas, yéndose a bañar a la playa de las arenas gordas.
¡Oíd, oíd! los rugidos que dan las que no pueden dejar de quemarse en el aguardiente quedando así purificadas.
Y cuando este brebaje baje por nuestras gargantas, quedaremos libres de los males de nuestra alma y de todo embrujamiento.
Fuerzas del aire, tierra, mar y fuego, a vosotros hago esta llamada: si es verdad que tenéis más poder que la humana gente, aquí y ahora, haced que los espíritus de los amigos que están fuera, participen con nosotros de esta queimada.