1 Rallye Monte-Carlo 1911



UN CONCURSO DE ELEGANCIA



"Todo comenzó en 1911, debido a la rivalidad entre dos ciudades balneario de renombre: Niza y Monte-Carlo, la primera organizaba su carnaval que atraía a una rica clientela a sus casinos. Monaco decide entonces crear una gran concentración de automóviles con dos diferentes puntos de partida de ciudades europeas convergentes en Monaco.

Esta manifestación debía desarrollarse durante el mes de Enero para así demostrar que el clima del Principado en esta época del año era excepcionalmente dulce. Dos hombres son los considerados como los creadores de este rallye: Gabriel Vialon y Anthony Noghés. La sociedad que financia la operación es Bains de Mer, pero el primer año sólo consiguen una inscripción de veintitrés participantes en la salida. El año siguiente la cifra se multiplicó por cuatro: El Rallye Monte-Carlo estaba lanzado, en nuestros dias el núnero de participantes está limitado a 180.

Seis meses antes de la salida se trabajaba activamente para conseguir un gran éxito del acontecimiento. Una organización rigurosa es indispensable con el fin de coordinar los hombres y el material. Había 1.800 gendarmes, 30 médicos, 500 bomberos, 235 comisarios de carrera, 80 vehiculos de seguridad y 25 vehiculos de asistencia. Una lista que da muestra de la amplitud de medios aportados.

Excepto entre Bourges y Lyon donde la señal del hielo apareció, el invierno en Francia este año no fue muy riguroso. No así en Austria donde Frankl/Daimler y Knapp/Fiat vivieron momentos dolorosos. Las carreteras estaban cubiertas de nieve helada. Llegaron los últimos reventados pero felices. Un equipo belga formado por Marquet/Metalurgique, retardaron su paso por la frontera por la formalidades de la policia y de aduana llegan algunos minutos tarde del cierre de un control, lo que les obligará a dormir en ese lugar y a perder nueve horas de carrera.

Henri Rougier que tuvo problemas con el hielo antes de Lyon llegará tercero a Monaco detrás del alemán Julius Beutler/Martini que salio de Berlin. El primero en llegar es el capitán Von Esmarch/Dunkopp, que tambien partio de Berlin. Para este hombre acostumbrado al rigor, los meandros del reglamento a la hora de la clasificación le iban a privar del triunfo de la prueba.

Los organizadores, con toda buena fe, primaban el confort respecto de los resultados deportivos. Los puntos se otorgaban de la siguiente forma: 1 punto por Km/h de media realizado sobre el recorrido con un máximo de 25 puntos; 1 punto por la centena de Kms. recorridos según el trayecto normal entre la ciudad de salida elegida y Monaco; 2 puntos por persona transportada, mecánicos incluidos. Hasta ahora nada en contra, pero luego se otorgaban de 0 a 10 puntos por el grado de confort por el cual los turistas podían realizar el viaje. La importancia de los equipajes transportados podrían servir de elementos de apreciación; 0 a 10 puntos por la elegancia del coche; 0 a 10 puntos por el estado del chasis y de la carroceria a la llegada; 0 a 10 puntos por la limpieza de la carroceria. En estas condiciones, no es de extrañar que el jurado tardase 24 horas en pronunciarse. El resultado del jurado provoca que el Von Esmarch monte un escándalo ya que resulta ser el sexto en la clasificación sobre 18 clasificados y no figura primero en ninguna de las otras clasificaciones: Henri Rougier/Turcat Mery 25 cv. es el ganador. En segundo lugar, J.A. de Aspiazu/Gobrón 40 cv. y tercero Julius Beutler/Martini 28/35 cv.

Por la velocidad media, Henri Rougier es declarado vencedor, 13,800 Km/h. que quedaba lejos de la realizada por Von Esmarch 22,655 Km/h. El premio a la distancia lo recoge Beutler, Aspiazu consigue el de mayor número de personas transportadas, mientras que Rougier obtiene tambien el del confort y por el del estado general del coche lo gana Jules Mironnneau que llevaba una Berliet 8 cv. Von Esmarch dijo que volveria a intentarlo en 1912 y Anthony Noghés aceptaría su inscripción sin problemas.



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