| Existen personas
que saben cuándo vamos a morir
REPRODUCIMOS EL SORPRENDENTE MENSAJE ENVIADO POR UN
LECTOR DE NUESTRA PÁGINA
|
"Hola amigos, me llamo Carlos,
vivo en Murcia (España) y tengo 39 años,
el motivo de escribiros es el de contaros ciertas experiencias
que yo he tenido y en cierto modo sufrido, así
como de otras que he conocido, estas por evidentes y
tangibles que han sido en mi vida, me obligan a creer
que tras la muerte realmente existe algo y que la muerte
solo es un paso hacía otro estatus o forma de
vida de nuestro ser; haciendo constar en este punto,
que esa nueva forma de vida no siempre es tan buena
como desearíamos...
Antes de continuar quiero dejar claro que soy católico
de nacimiento, como la mayoría de los españoles,
sin embargo no práctico esa religión,
ni ninguna otra, lo digo.. por que en estas líneas
haré ciertas afirmaciones que podrían
llegar a hacer pensar al lector que tengo ciertas tendencias
religiosas , pero no es así , lo que cite y afirme
lo haré simplemente por que fue como me ocurrió
y es lo único que he conocido.
Desde que recuerdo he tenido o mejor dicho sufrido experiencias
paranormales, estas han ido disminuyendo con el tiempo
al parecer y según mi padre Joaquín ,
que también las sufrió, por que cuando
se pierde la inocencia de un niño, las inquietudes
y necesidades de tu cuerpo logran que tu alma se aparte
relativamente de Dios, momento en el cual ciertas almas
buenas dejan de ser visibles a tus ojos, pero por otro
lado ganas.... en que también es entonces cuando
el “diablo” deja de visitarte para atormentarte
con otros sucesos y apariciones con lo que este ser
pretende hacerte renegar de tus creencias sean las que
sean, siempre que estas en su fin, se encaminen hacía
un Dios todo poderoso que ha creado todo lo que conocemos.
Al “mal” poco le importa que seamos cristianos,
budistas, mahometanos, etc.., a el solo le duele el
que creamos que existe un ser superior que representa
el bien para todos los humanos.
Tengo muchas experiencias que contar, propias y de otras
personas cercanas a mi, como mi padre , el padre de
este, y como las sufridas por la que fue mi vecina durante
muchos años Purificación Frias, a la cual
yo llamaba cariñosamente “Pura”,
esta mujer nacida en Buenos Aires, era realmente un
caso especial por su extremada sensibilidad y clarividencia.
Con sus repetidas experiencias en el campo de ver a
las personas antes de morir, y llegar a detallarme como
irían vestidas y en ocasiones como sucedería
su muerte, me demostró que lo que yo sufría
era algo cierto y no fruto de mi imaginación.
Antes de hablaros de mis propias experiencias y sobre
todo de las que conozco de “Pura” a la cual
siempre he querido y le mando un gran beso halla donde
este, os relataré una de las que pude conocer
de mi abuelo.
Mi abuelo Pepe, nació a finales del siglo XIX,
creo que el como mi padre y como yo, fue bautizado con
el “Cirio Pascual” y vivió toda su
vida en un pequeño pueblo de Murcia, sufriendo
como todos los de su edad la maldad que se generó
en la Guerra Civil. De este os contaré una situación
que mi padre me relató ya que mi abuelo para
nada quería contarlas.
A la muerte de mi abuelo sobre 1972, recuerdo que mi
abuela y mi padre insistieron en que debía de
ser enterrado con zapatos, cosa que se hizo. Mas tarde
por mi insistencia, mi padre , me contó que mi
propio abuelo solicitó el que a su muerte fuese
enterrado de esa forma, ya que según relató
siendo joven, se encapricho de la hija de un molinero,
la cual al parecer, el hecho de encontrarse comprometida
con otro hombre, no le impidió acceder a los
cortejos de mi abuelo. Este una fría noche de
invierno, se aventuro por los campos para llegar caminando
hasta el molino donde vivía esa mujer, distante
del pueblo unos cuatro kilómetros, al caminar
por una oscura vereda, solo iluminada por la tenue luz
de la luna, pudo apreciar en un recodo del camino, como
un hombre vestido con un traje oscuro, cruzaba el camino
de izquierda a derecha para ocultarse entre los árboles
que allí había; en aquellos tiempos existía
mucha inseguridad y esto atemorizó a mi abuelo
deteniendo su marcha, tras esperar unos minutos, continuo
caminando, momento en el cual ese hombre volvió
a cruzar el camino, esta vez en sentido contrario y
mas cerca, para después pararse bajo un árbol,
esto detuvo nuevamente a mi abuelo, que en esta ocasión
pudo apreciar que ese hombre iba descalzo, al intentar
seguir caminando, ese hombre volvió a cruzar
descalzo el camino desapareciendo nuevamente, lo que
atemorizo a mi abuelo y le hizo desistir volviendo a
su casa.
Al día siguiente un amigo de mi abuelo le busco
apresuradamente para informarle de que había
tenido conocimiento de que el hombre que pretendía
a la hija del molinero, se había apostado junto
con otros tres en el camino que lleva al molino para
esperarle, con alguna intención que para nada
debía de ser buena, tras saber esto, mi abuelo
sorprendido, al pensar en ese hombre descalzo, recordó
la imagen de su padre muerto varios años antes,
dándose cuenta de que el hombre que cruzaba el
camino no era otro que su padre, que le había
salvado con su aparición, sintiendo una enorme
pena al verle caminar descalzo, por lo que decidió
que el día de su muerte quería ser enterrado
con un par de zapatos nuevos."
|
|
|
|