Al Oeste de Araba y del enclave vizcaíno
de Orduña, Sierra Salvada o Garobel sirve de frontera natural
con las tierras burgalesas. Está conformada por una gran
muralla calcárea que contrasta suaves vertientes al SW
con una enorme depresión al NE (cuesta coniaciense, en
geología) de unos 600 a 800 m. de desnivel, en cuya parte
baja crece un hayedo bien desarrollado. La cuesta (47º) del
talud está rematado por unos 100 m. verticales de cornisa,
a veces extraplomada, lo que da a los picos el aspecto de proas
desafiantes.
Sus riscos de contornos angulosos constituyen el constante telón
de fondo del paisaje desde cualquier punto del Valle de Ayala
y está llena de atractivos para los aficionados a los deportes
al aire libre. La parte baja de sus laderas, cubierta de bosques,
es muy frecuentada por senderistas, jinetes, aficionados a la
bici de monte o paseantes que buscan contemplar alegres ardillas.
A medida que la pendiente se empina y la vegetación comienza
a ralear, entramos en el terreno de los aficionados a la montaña.
Desde las crestas se lanzan en vuelo libre los practicantes del
parapente y el ala delta, en compañía de halcones
y buitres leonados. Varias cuevas importantes atraen a espeleólogos
aficionados y profesionales.