Sala Primera:
“Tanto amó Dios al mundo” (Jn 3,16)

1. Obras expuestas

2. Explicación

Padre Eterno (Parroquia de Santiesteban)

Prólogo: “¿Quién dice la gente que soy?” (Mc 8,27)
Con esta frase tomada del Evangelio de Marcos, se pretende introducir al visitante en la aventura de conocer a Jesucristo

Sala Primera: “Tanto amó Dios al mundo” (Jn 3,16)
Pretende presentar una síntesis de la primera parte de la Historia de la Salvación: el Antiguo Testamento

Sala Segunda: “La Palabra se hizo carne” (Jn 1,14)
Contiene propiamente el tema de la Encarnación, desde la Anunciación hasta la Infancia

Sala Tercera: “Pasó haciendo el bien” (Hch 10,38)
La venida de Cristo al mundo ha sido nuestra salvación 

Sala Cuarta: “Se despojó de su rango” (Fil 2,7)
La vocación de Jesús encargada por su Padre conlleva amar al hombre hasta despojarse de su rango y categoría divina, “pasando por un hombre de tantos”

Sala Quinta: “Cargó con nuestros pecados” (1 Pe 2,24)
Una de las escenas de pasión que más ha llegado a la sensibilidad popular es el Nazareno

La Trinidad (Libro coral de la Catedral de Jaén)

Sala Sexta: “El Rey de los Judíos” (Mc 15,26)  
Este apartado se refiere al reinado desde el servicio que encarna Jesús

Sala Séptima: “No busquéis entre los muertos al que vive” (Lc 24,5)  
La resurrección de Jesús es la piedra de toque de todo el cristianismo, y desde donde arranca la fe.

Sala Octava: “Esto es mi Cuerpo” (Mc 14,22) La presencia sacramental por excelencia de Jesucristo es la Eucaristía

Sala Novena: “Conmigo lo hicisteis” (Mt 25,40)  
El presente espacio puede ser, a primera vista, el más original y atrevido, a la vez que incomprendido

Sala Décima: “Señor mío, y Dios mío” (Jn 20,28)
Pretende contener este apartado toda la cristología escatológica: Cristo, Señor de la historia

Epílogo: “Quien me ve a mí, ve al Padre” (Jn 14,9)
El itinerario catequético termina con esta frase extraída del Evangelio de San Juan, y a la que acompaña la excelente imagen del  Cristo de la Expiración de S. Bartolomé de Jaén

SALA PRIMERA: "Tanto amó Dios al mundo"

El Dios de la Biblia no es tanto el de la naturaleza, cuanto el de la historia: Compañero de camino y liberador. Desde antiguo ideó una historia de amor que culmina en Jesucristo.

Pretende presentar una síntesis de la primera parte de la Historia de la salvación, aquella que prepara el momento culminante de la Encarnación, es decir, el ANTIGUO TESTAMENTO.

OBRAS EXPUESTAS

Santa Ana: Parroquia de Santa María de Andújar

Padre Eterno: Parroquia de San Esteban de Santisteban del Puerto

La Trinidad: Universidad de Baeza

La Trinidad: Carmelitas Descalzas

La Trinidad: Libros corales de la Catedral de Jaén

San Elías: Parroquia de Santa María de Alcaudete

San José: Parroquia de La Magdalena de Jaén

San Juan Bautista de Romero de Torres: Parroquia de La Asunción de Porcuna

Inmaculada de Jacinto Higueras: Parroquia de Guarromán

Los Desposorios de Villalpando: Museo Diocesano de Jaén

 

EXPLICACIÓN

La Sala 1ª pretende presentar una síntesis de la primera parte de la historia de la Salvación, aquella que prepara el momento culminante de la Encarnación, es decir, el Antiguo Testamento.

Con la talla del Padre Eterno que proviene de la coronación de un retablo de Santisteban del Puerto, se quiere justificar que toda la historia de amor comienza en Dios Padre, y a Él se encamina.  

La Santísima Trinidad viene representada por medio de dos libros corales catedralicios y en una magnífica versión pictórica de La Trinidad de Úbeda, junto a una fotografía del relieve en piedra que preside la puerta principal de la Universidad baezana también sobre el mismo tema. Expresan el seno íntimo del Dios Trinitario. Con esta referencia última se hace presente en la exposición la magnífica institución fundada por San Juan de Ávila y que tanta labor ha ejercido en esta tierra andaluza a favor de la fe cristiana.

Otras imágenes que forman el conjunto son San Elías de Alcaudete, San Juan Bautista, una pintura de Julio Romero de Torres procedente de Porcuna, y una talla de San José de la Parroquia de la Magdalena de Jaén. Estas figuras sirven de resumen de toda la serie de personas que colaboran a lo largo del Antiguo Testamento en el Plan de Salvación del hombre.

El entorno familiar inmediato de Jesucristo se refleja por medio de dos obras: una talla de Santa Ana, la Virgen y el Niño, procedente de Santa María de Andújar, y la pintura, Los Desposorios de Villalpando, del Museo Catedralicio.

En este contexto, se sitúa también la figura de María Inmaculada, obra de Jacinto Higueras procedente de Guarromán. Ella encarna el protoevangelio del Génesis, primer anuncio del proyecto salvador: "Establezco hostilidades entre ti y la mujer, entre tu estirpe y la suya; ella te herirá en la cabeza, cuando tú la hieras en el talón" (Gen 3,15).