Sala Sexta: 
“El Rey de los Judíos” (Mc 15,26)

1. Obras expuestas

2. Explicación

El Prendimiento (Parroquia de San Agustin de Linares)

Prólogo: “¿Quién dice la gente que soy?” (Mc 8,27)
Con esta frase tomada del Evangelio de Marcos, se pretende introducir al visitante en la aventura de conocer a Jesucristo

Sala Primera: “Tanto amó Dios al mundo” (Jn 3,16)
Pretende presentar una síntesis de la primera parte de la Historia de la Salvación: el Antiguo Testamento

Sala Segunda: “La Palabra se hizo carne” (Jn 1,14)
Contiene propiamente el tema de la Encarnación, desde la Anunciación hasta la Infancia

Sala Tercera: “Pasó haciendo el bien” (Hch 10,38)  
La venida de Cristo al mundo ha sido nuestra salvación

Sala Cuarta: “Se despojó de su rango” (Fil 2,7)
La vocación de Jesús encargada por su Padre conlleva amar al hombre hasta despojarse de su rango y categoría divina, “pasando por un hombre de tantos”

Sala Quinta: “Cargó con nuestros pecados” (1 Pe 2,24)
Una de las escenas de pasión que más ha llegado a la sensibilidad popular es el Nazareno

Cristo del Corpus (Parroquia de La Magdalena de Jaén)

Sala Sexta: “El Rey de los Judíos” (Mc 15,26)  
Este apartado se refiere al reinado desde el servicio que encarna Jesús

Sala Séptima: “No busquéis entre los muertos al que vive” (Lc 24,5)  
La resurrección de Jesús es la piedra de toque de todo el cristianismo, y desde donde arranca la fe.

Sala Octava: “Esto es mi Cuerpo” (Mc 14,22) La presencia sacramental por excelencia de Jesucristo es la Eucaristía

Sala Novena: “Conmigo lo hicisteis” (Mt 25,40)  
El presente espacio puede ser, a primera vista, el más original y atrevido, a la vez que incomprendido

Sala Décima: “Señor mío, y Dios mío” (Jn 20,28)
Pretende contener este apartado toda la cristología escatológica: Cristo, Señor de la historia

Epílogo: “Quien me ve a mí, ve al Padre” (Jn 14,9)
El itinerario catequético termina con esta frase extraída del Evangelio de San Juan, y a la que acompaña la excelente imagen del  Cristo de la Expiración de S. Bartolomé de Jaén

 Sala Sexta:  “El Rey de los judíos” (Mc 15,26) 

Atractivo modelo, líder, aglutinante de unos. Motivo de guasa y escándalo para otros, pero, a pesar de todo, "Soy rey", el Rey más original.

 

OBRAS EXPUESTAS

El Prendimiento: Parroquia de San Agustín de Linares

Ecce homo: Convento de las Bernardas de Jaén

Cristo del Corpus: Parroquia de la Magdalena de Jaén

El Descendimiento de Víctor de los Ríos: Catedral de Jaén

Cristo de la Veracruz de Benlliure: Parroquia de San Andrés de Villanueva del Arzobispo

Descendimiento. Alabastro: Museo Diocesano de Jaén

Ecce Homo en piedra: Catedral de Jaén

Entrada en Jerusalén de Castillo Lastrucci: Parroquia de San Pedro de Torredonjimeno

Relieve en piedra. Fotografía del Olivo: Convento de Santa María Magdalena de La Guardia

Frescos de la cúpula: Parroquia de la Asunción de Villacarrillo.

 

EXPLICACIÓN

Este apartado se refiere al reinado desde el servicio que encarna Jesús; es la realeza paradójica que expresa el cartel de la sentencia de muerte clavada en la cruz y que admite una doble lectura : por un lado, la que hace Pilato con la pregunta: "¿Eres tú el rey de los judíos?", y que expresa el motivo de la condena; y por otro, lo que hace el creyente al mirarle. por todos estos motivos se entiende que las figuras que componen este apartado tengan como referencia la Pasión.

El Cristo del Corpus, atribuido a Jerónimo Quijano, del siglo XVI y que se halla en la Parroquia de la Magdalena de Jaén, puede servir de aglutinante para situar todas las piezas artísticas desde esta puntualización teológica.

Se agregan dos magníficos ecce homos: el  primer Ecce Homo en piedra, atribuido por los críticos a Luis de Aguilar, que se encuentra en la hornacina abierta en la pilastra junto a la entrada de la sacristía de Catedral de Jaén, y el Ecce homo, en busto, de autor anónimo, del Convento de las Bernardas de la capital.

También se unen a esta colección dos obras de interés: El Prendimiento, del siglo XIX, cuya autoría se desconoce y que se encuentra en la Parroquia de San Agustín de Linares; y tal vez la última talla esculpida por Mariano Benlliure, El Cristo de la Veracruz, que se conserva en la Parroquia de San Andrés de Villanueva del Arzobispo.

La realeza de Cristo desde la humildad de la cabalgadura que bien recoge el Evangelio de Mateo 21, 5 citando al profeta: "Mira a tu rey que viene, humilde y sentado en un asno", también se exprsa en la Entrada en Jerusalén de Castillo Lastrucci de la Parroquia de San Pedro de Torredonjimeno.

El tema cristológico de la función real de Jesucristo también se hace presente por medio de una serie de símbolos: la corona de espinas, el cetro de caña, la tabla de la sentencia, y la misma cruz, trono y suplicio a la par. Un reino paradójico sintetizado magistralmente en la pequeña obra de alabastro del Descendimiento, del Museo Diocesano de Jaén, que hace recordar la frase del Señor: "Mi reino no es de este mundo" (Jn 18,36).

Completa este conjunto referido a la realeza un grupo escultórico más:  El Descendimiento de Víctor de los Ríos, de la Catedral de Jaén.

Finalizando, conviene reparar por medio de un reportaje fotográfico en dos conjuntos que decoran sendas bóvedas de templos de la Diócesis, y que representan la realeza de Jesús en su Pasión, éstos son: Los relieves en piedra del Convento de Santa María Magdalena de La Guardia, tallas de Juan de Reolid; y los frescos de la cúpula de la Parroquia de la Asunción de Villacarrillo, atribuidos a Pedro de Raxis.