Sala Octava: 
“Esto es mi Cuerpo” (Mc 14,22)

1. Obras expuestas

2. Explicación

3. El Coro de la Catedral

Santa Cena de Guierero (Museo Diocesano de Jaén)

Prólogo: “¿Quién dice la gente que soy?” (Mc 8,27)
Con esta frase tomada del Evangelio de Marcos, se pretende introducir al visitante en la aventura de conocer a Jesucristo

Sala Primera: “Tanto amó Dios al mundo” (Jn 3,16)
Pretende presentar una síntesis de la primera parte de la Historia de la Salvación: el Antiguo Testamento

Sala Segunda: “La Palabra se hizo carne” (Jn 1,14)
Contiene propiamente el tema de la Encarnación, desde la Anunciación hasta la Infancia

Sala Tercera: “Pasó haciendo el bien” (Hch 10,38)  
La venida de Cristo al mundo ha sido nuestra salvación

Sala Cuarta: “Se despojó de su rango” (Fil 2,7)
La vocación de Jesús encargada por su Padre conlleva amar al hombre hasta despojarse de su rango y categoría divina, “pasando por un hombre de tantos”

Sala Quinta: “Cargó con nuestros pecados” (1 Pe 2,24)
Una de las escenas de pasión que más ha llegado a la sensibilidad popular es el Nazareno

Cáliz-Custodia de Sabiote

Sala Sexta: “El Rey de los Judíos” (Mc 15,26)  
Este apartado se refiere al reinado desde el servicio que encarna Jesús

Sala Séptima: “No busquéis entre los muertos al que vive” (Lc 24,5)  
La resurrección de Jesús es la piedra de toque de todo el cristianismo, y desde donde arranca la fe.

Sala Octava: “Esto es mi Cuerpo” (Mc 14,22) La presencia sacramental por excelencia de Jesucristo es la Eucaristía

Sala Novena: “Conmigo lo hicisteis” (Mt 25,40)  
El presente espacio puede ser, a primera vista, el más original y atrevido, a la vez que incomprendido

Sala Décima: “Señor mío, y Dios mío” (Jn 20,28)
Pretende contener este apartado toda la cristología escatológica: Cristo, Señor de la historia

Epílogo: “Quien me ve a mí, ve al Padre” (Jn 14,9)
El itinerario catequético termina con esta frase extraída del Evangelio de San Juan, y a la que acompaña la excelente imagen del  Cristo de la Expiración de S. Bartolomé de Jaén

 Sala Octava: “Esto es mi Cuerpo”  (Mc 14,22)  

Dios tiene cuerpo en Cristo, y este cuerpo se hace asequible a todos los momentos de la historia y a todas las culturas por medio de la Eucaristía y de la Iglesia

OBRAS EXPUESTAS

Santa Cena de Guierero: Museo Diocesano de Jaén

Cáliz: Parroquia de Ntra. Sra. de la Presentación de Torres de Albanchez

Cáliz-Custodia: Parroquia de San Pedro de Sabiote

Copón: Parroquia de la Asunción de Porcuna

Custodia: Parroquia de San Mateo de Baños de la Encina

Custodia: Museo Catedralicio

Custodia: Parroquia de Siles

Sagrario: Parroquia de Santa Marta de Martos

Presencia, de Francisco Baños: Colección particular

Pueblo de Dios. Coral: Catedral de Jaén

Discípulos de Emaús: Museo Diocesano de Jaén

La Eucaristía. Coral: Catedral de Jaén

Cáliz de Carlos V: Parroquia de El Salvador de Úbeda

La Vid eucarística: Convento de Santa Clara de Úbeda

El Lagar Místico: Convento de Santa Clara de Úbeda

 

EXPLICACIÓN

La presencia sacramental por excelencia de Jesucristo es la Eucaristía: "Esto es mi cuerpo", hace que esa presencia sea asequible, perpetua y sustancial en todos los tiempos.

En el presente espacio salen al paso obras preferentemente de orfebrería con temática eucarística y de calidad contrastada: el Sagrario de la Parroquia de Santa Marta de Martos, una pieza muy original; un Cáliz de la Parroquia de Ntra. Sra. de la Presentación de Torres de Albanchez, el Cáliz de Carlos V de la  Parroquia de El Salvador de  Úbeda, y otro que sirve a la vez de Custodia de la Parroquia de San Pedro de Sabiote; un  Copón, rematado por el Cordero Pascual de la Parroquia de la Asunción de Porcuna; y tres custodias más: la Custodia de la Parroquia de San Mateo de Baños de la Encina, la Custodia del Museo Catedralicio, y la Custodia de la Parroquia de Siles.

Como pieza central de este espacio se sitúa el alto relieve de la Santa Cena de Gutierre Guierero, original entallador de la sillería del coro de la Catedral de Jaén.

También de temática eucarística se insertan cuatro pinturas: por un lado un cuadro de autor desconocido, pero cuya factura se sitúa en el siglo XVIII y que tiene por título los Discípulos de Emaús, del Museo Diocesano de Jaén; y por otro, la miniatura de La Eucaristía de un Libro Coral. También entran en nómina dos cuadros del Convento de Santa Clara de Úbeda: El Lagar Místico, atribuible a Sebastián Martínez, y La Vid eucarística, que maravilla por su originalidad y finalidad catequética.

Cuerpo de Cristo, junto a la Eucaristía en teología paulina, es la Asamblea de los cristianos. Esta idea, que en teología es fundamental y que fue recuperada por el Concilio Vaticano II, no ha sido demasiado representada en el arte, pero, dada su importancia, en esta exposición se hace notar mediante el cuadro Presencia, de Francisco Baños. Igualmente, esta puntualización cristológica es recogida por otra serie de miniaturas de libros corales catedralicios: Pueblo de Dios.

EL CORO DE LA CATEDRAL