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Decreto de
Coronación de Nuestra Señora del Carmen
Tras la
petición de la Archicofradía de Nuestra
Señora del Carmen de la Coronación Canónica
de su Sagrada Titular efectuada al Obispo
Antonio Dorado, este decretó el 16 de Julio
del 2003 la autorización de Coronación de la
imagen.
A continuación se reproduce el citado
decreto íntegramente:
"La devoción a la Virgen del Carmen está
profundamente arraigada en nuestro pueblo.
Desde tiempo inmemorial, ha estado vinculada
a las gentes de la mar, que desde siempre la
han considerado como su Patrona y
Protectora; así mismo, ha sido declarada
Patrona de la Marina Española. La devoción
popular a la Virgen del Carmen tiene una
expresión concreta en el Santo Escapulario,
símbolo que el Santo Padre ha evocado en su
Carta del año 2001 dirigida a la Orden del
Carmen, con motivo del 750 Aniversario de la
entrega del Escapulario; lo ha señalado como
un signo de la protección continua de la
Virgen, y un testimonio de que la devoción a
Ella no sea para nosotros algo puntual, sino
un hábito, una forma de vivir. El
Escapulario o la medalla del Carmen es un
signo de alianza de amor entre María y sus
hijos.
El culto a la Virgen del Carmen en nuestra
Ciudad de Málaga, está íntimamente vinculado
a la Hermandad de la Virgen del Carmen, del
popular Barrio del Perchel. La citada
Hermandad fue fundada el 14 de Agosto de
1863, en su sede canónica actual de la
Iglesia Parroquial de Nuestra Señora del
Carmen de Málaga, regida entonces por la
Orden de los PP. Carmelitas Descalzos y en
la actualidad por los PP. Claretianos. Ambas
Congregaciones religiosas han custodiado con
reverencia y promovido con amor la devoción
a esta advocación mariana.
La santa Madre Iglesia no ha dudado en
afirmar repetidamente la legitimidad del
culto tributado a las imágenes de Cristo, de
su Madre y de los santos y con frecuencia ha
orientado a los fieles sobre el significado
de este culto.
La veneración de las imágenes de Santa María
Virgen frecuentemente se manifiesta
adornando su cabeza con una corona real. La
costumbre de representar a la Santísima
Virgen ceñida con corona regia data de los
tiempos del Concilio de Éfeso (431) y fue
propagada en Occidente por los fieles,
religiosos o laicos, sobre todo desde
finales del siglo XVI. Los Romanos
Pontífices no sólo secundaron esta forma de
piedad popular, sino que, además,
personalmente o por medio de obispos por
ellos delegados, coronaron imágenes de la
Virgen Madre de Dios ya insignes por la
veneración pública. Y, al generalizar esta
costumbre, se organizó el rito para la
Coronación de las imágenes de Santa María
Virgen, incorporándose a la Liturgia Romana.
Con este rito reafirma la Iglesia que Santa
María Virgen con razón es tenida e invocada
como reina, ya que es Madre del Hijo de
Dios, Rey del Universo, Colaboradora augusta
del Redentor, discípula perfecta de Cristo y
miembro supereminente de la Iglesia (Sagrada
Congregación para los Sacramentos y el culto
divino, Ritual de la Coronación de una
imagen de Santa María Virgen [14-II-83].
Corresponde al Obispo de la Diócesis,
juntamente con la comunidad local, juzgar
sobre la oportunidad de coronar una imagen
de la Santísima Virgen, teniendo en cuenta
la devoción popular que suscita y el cultivo
del genuino culto litúrgico y el apostolado
cristiano. Por ello, estudiada la solicitud
y el dossier que se adjuntaba por parte de
la Junta de Gobierno de la Hermandad de
Nuestra Señora del Carmen, con sede canónica
en la Parroquia de Nuestra Señora del Carmen
de Málaga, estimamos que se reúnen los
requisitos expuestos en los Criterios para
la coronación canónica de imágenes,
aprobados por nuestro Consejo Episcopal (11
- X - 99).
En consideración a todo lo expuesto, por el
presente
DECRETO
Accedemos a la Coronación de la imagen de
Nuestra Señora del Carmen, titular de la
Hermandad de Nuestra Señora del Carmen, con
sede canónica en la Parroquia de Nuestra
Señora del Carmen de la Ciudad de Málaga.
El Canto de la Salve Marinera es una súplica
a la Madre de Dios, ante la que nos
postramos implorando que vuelva a nosotros
sus ojos de misericordia y nos ponga bajo su
manto protector. Las palabras de la
Santísima Virgen en el Himno del Magnifica,
se alegra mi espíritu en Dios mi Salvador
(Lc. 1, 47), inspiran nuestro canto de
alabanza, que proclama a Jesucristo ayer,
hoy y siempre como Salvador y Redentor del
Mundo.
Dado en Málaga, a dieciséis de Julio del dos
mil tres, Festividad de Nuestra Señora del
Carmen".
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